Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Embolia pulmonar no trombótica

Por Victor F. Tapson, MD, Director,Clinical Research for the Women's Guild Lung Institute;Director, Venous Thromboembolism nd Pulmonary Vascular Disease Research Program, Cedars-Sinai Medical Center;Cedars-Sinai Medical Center

Información:
para pacientes

1 iOS Android

Los orígenes no trombóticos de la embolia pulmonar incluyen aire, grasa, líquido amniótico, material infectado, cuerpos extraños y tumores.

La embolia pulmonar puede originarse por causas no trombóticas. La embolia pulmonar causada por orígenes no trombóticos produce síndromes clínicos que difieren de los causados por la embolia pulmonar trombótica. Generalmente el diagnóstico se basa en parte o totalmente en criterios clínicos, incluyendo, en particular, el riesgo del paciente. El tratamiento es sintomático.

Embolia gaseosa

La embolia gaseosa es causada por la introducción de grandes cantidades de aire en las venas sistémicas o en las cavidades derechas del corazón, que después se desplaza al sistema arterial pulmonar. Puede haber obstrucción del flujo de salida pulmonar que puede tener rápidamente un desenlace mortal. Las causas incluyen cirugía, traumatismos no penetrantes, catéteres venosos defectuosos o no tapados y errores que se producen durante la colocación o la extracción de catéteres venosos centrales.

El tratamiento consiste en la colocación del paciente en la posición de decúbito lateral izquierdo, de preferencia en la posición de Trendelenburg (es decir, la cabeza por debajo de los pies), para atrapar el aire en la punta del ventrículo derecho y, de este modo, prevenir la embolia cerebral y la obstrucción del flujo de la arteria pulmonar principal. También se requiere tratamiento sintomático.

La descompresión rápida después de del buceo puede determinar la formación de microburbujas en la circulación pulmonar, un problema diferente, que produce daño endotelial, hipoxemia e infiltrados difusos (ver Embolia gaseosa arterial).

Embolia grasa

La embolia grasa está causada por la introducción de partículas grasas o de la médula ósea en el sistema venoso sistémico y después en las arterias pulmonares. Las causas incluyen fracturas de los huesos largos, procedimientos ortopédicos, la oclusión microvascular o la necrosis de la médula ósea en pacientes con crisis drepanocíticas y, rara vez, modificación tóxica de lípidos séricos nativos o parenterales.

La embolia grasa causa un síndrome pulmonar similar al síndrome de dificultad respiratoria del adulto (SDRA), con hipoxemia grave de comienzo rápido a menudo acompañado por alteraciones neurológicas y un exantema petequial.

Se considera que la inmovilización temprana de las fracturas de los huesos largos y la cirugía, en lugar de la fijación externa, ayudan a prevenir la embolia grasa.

Embolia de líquido amniótico

La embolia de líquido amniótico es un síndrome raro causado por la introducción de líquido amniótico en el sistema venoso y después en la arteria pulmonar de la madre. El síndrome aparece en el momento del parto (embolia de líquido amniótico) o, aun con menor frecuencia, durante las manipulaciones uterinas previas al parto.

Las pacientes pueden presentar dificultades cardíacas y respiratorias debidas a anafilaxia, vasoconstricción que causa hipertensión pulmonar aguda y grave, y toxicidad directa de la microvasculatura pulmonar con hipoxemia e infiltrados pulmonares.

Embolia séptica

La embolia séptica aparece cuando material infectado emboliza en el pulmón. Las causas incluyen el uso de drogas IV, endocarditis infecciosa de las cavidades derechas y tromboflebitis séptica.

La embolia séptica causa síntomas y signos de la neumonía (p. ej., fiebre, tos, producción de esputo, dolor torácico pleurítico, disnea, taquipnea y taquicardia) o sepsis (p. ej., fiebre, hipotensión, oliguria, taquipnea, taquicardia y confusión). Inicialmente, aparecen opacidades nodulares en la radiografía de tórax, que pueden progresar a infiltrados periféricos, y los émbolos pueden cavitarse (sobre todo los émbolos causados por Staphylococcus aureus).

El tratamiento incluye el de la infección de base.

Embolia por cuerpo extraño

La embolia por cuerpo extraño es causada por la introducción de materia particulada en el sistema de la arteria pulmonar, en general por la inyección IV de sustancias inorgánicas, como talco en los usuarios de heroína o mercurio elemental en pacientes con trastornos mentales.

Pueden producirse infiltrados pulmonares focales.

Embolia tumoral

La embolia tumoral es una complicación rara del cáncer (en general, adenocarcinoma) en la que las células neoplásicas provenientes de un órgano ingresan en los sistemas venoso y de la arteria pulmonar, donde se alojan, proliferan y obstruyen el flujo.

Los pacientes presentan disnea y dolor torácico pleurítico y signos de cor pulmonale que se desarrolla en semanas a meses.

El diagnóstico, que se presume por los micronódulos o los infiltrados pulmonares difusos en la radiografía de tórax, puede confirmarse con biopsia o, en ocasiones, por aspiración citológica y estudio histológico de la sangre capilar pulmonar.