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síndrome hepatopulmonar

Por Mark T. Gladwin, MD, Professor and Division Chief, Pulmonary, Allergy, and Critical Care Medicine, University of Pittsburgh ; Shilpa Jain, MD, Assistant Professor, Pedicatric Hematology-Oncology, Childrens Hospital of Pittsburgh of UPMC

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El síndrome hepatopulmonar es la hipoxemia causada por vasodilatación microvascular pulmonar en pacientes con hipertensión portal; la disnea y la hipoxemia empeoran cuando el paciente está en posición erguida.

El síndrome hepatopulmonar es el resultado de la formación de dilataciones microscópicas arteriovenosas intrapulmonares en pacientes con enfermedad hepática crónica. Se desconoce el mecanismo, pero se considera que se debe al aumento de la producción hepática o a la disminución de la depuración hepática de vasodilatadores. Las dilataciones vasculares causan perfusión excesiva en relación con la ventilación, que conduce a la hipoxemia, en especial porque los pacientes tienen un gasto cardíaco aumentado como resultado de la vasodilatación sistémica. Debido a que con frecuencia las lesiones son más numerosas en las bases pulmonares, el síndrome hepatopulmonar puede causar platipnea (disnea) y ortodesoxia (hipoxemia) que aparecen cuando el paciente está sentado o erguido y se alivian al recostarse. Casi todos los pacientes tienen también hallazgos característicos de una enfermedad hepática crónica, como angiomas aracniformes. Alrededor del 20% de los pacientes presenta sólo síntomas pulmonares.

Diagnóstico

  • Oximetría de pulso

  • Ecocardiografía con contraste y, a veces, otros estudios por la imagen

El síndrome hepatopulmonar debe sospecharse en un paciente con enfermedad hepática conocida que refiere disnea (en particular, platipnea). A los pacientes con estos síntomas se les debe realizar oximetría de pulso. Si los síntomas son graves (p.ej., disnea en reposo) deben medirse los gases en sangre arterial con el paciente respirando aire atmosférico y O2 al 100% para determinar la fracción del cortocircuito.

Perlas y errores

  • Si los pacientes tienen hipertensión portal y la disnea se alivia con el decúbito, considerar el síndrome hepatopulmonar.

Una prueba diagnóstica útil es la ecocardiografía con contraste. Las microburbujas intravenosas de la solución fisiológica agitada, que normalmente quedan atrapadas en los capilares pulmonares, (es decir, dentro de los 7 latidos cardíacos) atraviesan inmediatamente el pulmón y aparecen en la aurícula izquierda. De modo similar, la albúmina marcada con tecnecio-99m IV puede atravesar los pulmones y aparecer en el cerebro y los riñones. La angiografía pulmonar puede revelar una configuración vascular difusamente fina o moteada. En general, no es necesario realizar una angiografía a menos que se sospeche una tromboembolia.

Tratamiento

  • O2 suplementario

El principal tratamiento es la terapia con O2 para los síntomas. Otros tratamientos, como la somatostatina para inhibir la vasodilatación, brindan un beneficio modesto y sólo en algunos pacientes. La embolización con espirales es casi imposible debido al número y tamaño de las lesiones. Los inhibidores de la síntesis de óxido nítrico inhalados pueden ser una opción terapéutica futura. El síndrome hepatopulmonar puede remitir después del trasplante hepático o si se resuelve la enfermedad hepática subyacente. Sin tratamiento, el pronóstico es malo (supervivencia < 2 años).

Conceptos clave

  • Los pacientes con síndrome hepatopulmonar tienden a tener hallazgos de enfermedad hepática crónica y pueden tener platipnea.

  • Si se sospecha el diagnóstico, hacer oximetría de pulso y considerar la determinación de gases en sangre arterial y estudios de imagen (p. ej., ecocardiografía con contraste).

  • Tratar con suplementación de O2.

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