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Muerte cerebral

Por Kenneth Maiese, MD, Member and Advisor, Biotechnology and Venture Capital Development, Office of Translational Alliances and Coordination;Past Professor, Chair, and Chief of Service, Department of Neurology and Neurosciences, National Heart, Lung, and Blood Institute;Rutgers University

La muerte cerebral es la pérdida permanente de la actividad cerebral. Como resultado, el paciente no puede respirar o mantener cualquier otra función vital por su cuenta, y pierde de forma permanente toda consciencia y capacidad para el pensamiento.

La muerte cerebral significa que el cerebro deja de funcionar. El afectado no responde a ningún estímulo. Ningún tratamiento puede ayudar, y una vez que se confirma el diagnóstico, se considera que el sujeto está legalmente muerto.

En el pasado, la idea de la muerte cerebral era irrelevante porque cuando el cerebro moría también moría el resto del cuerpo. Es decir, la persona dejaba de respirar y el corazón dejaba de latir. Sin embargo en la actualidad hay métodos artificiales (como respiradores y fármacos) que pueden mantener temporalmente la respiración y el latido cardíaco incluso cuando cesa toda la actividad cerebral. Pero con el tiempo, incluso con la ayuda de medios artificiales, todos los órganos del cuerpo dejan de funcionar. Nada puede mantener el corazón latiendo de forma indefinida una vez que se produce la muerte cerebral.

Diagnóstico

  • Valoración médica basada en criterios específicos

  • En ocasiones otras pruebas, por lo general para hacer posible la donación de órganos

Hay criterios específicos para diagnosticar muerte cerebral. El médico identifica algunos durante la exploración física:

  • El paciente no hace muecas, se mueve ni reacciona de ninguna manera cuando el médico explora ciertas respuestas y reflejos específicos (como el reflejo nauseoso, provocado al tocar la parte posterior de la garganta).

  • Las pupilas no reaccionan a la luz.

  • El paciente no intenta respirar.

El médico también comprueba algunos otros reflejos para confirmar que el cerebro no está funcionando. El médico también lo debe notificar o intentar notificar a los allegados del paciente.

Además, no se puede hacer el diagnóstico de muerte cerebral hasta haber comprobado y corregido todos los problemas tratables que hayan podido enlentecer la función cerebral y haber inducido así el diagnóstico erróneo de muerte cerebral. Estos problemas son los siguientes:

  • Temperatura corporal baja

  • Presión arterial muy baja

  • Niveles muy altos o muy bajos de ciertas sustancias (como azúcar y sodio) la sangre

  • Sobredosis de un sedante

  • Uso de ciertos fármacos tóxicos

Los médicos suelen volver a comprobar los criterios entre 6 y 24 horas más tarde para confirmar la falta de respuesta del paciente.

Después de confirmar por segunda vez que el cerebro no funciona y después de comprobar y corregir cualquier problema presente, se diagnostica la muerte cerebral. No es necesario hacer pruebas de laboratorio.

De vez en cuando, los médicos usan ciertas pruebas diagnósticas para ayudar a confirmar la muerte cerebral. Estas pruebas se suelen hacer solo para poder proceder a la donación de órganos, por ejemplo, después de traumatismos craneoencefálicos catastróficos (como puede ocurrir en accidentes de automóvil). Estas pruebas se pueden hacer en lugar de comprobar la respiración de la persona, lo que requiere varias pruebas. Comprobar si una persona puede respirar no es deseable porque cada prueba priva a los órganos de oxígeno, con lo que se corre el riesgo de un mayor daño a los órganos que están destinados a la donación. Estas pruebas incluyen:

  • Electroencefalografía (EEG, que es un registro de la actividad eléctrica cerebral): esta prueba muestra la ausencia de ondas cerebrales cuando el paciente está en muerte cerebral.

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen que detectan el flujo de sangre al cerebro: cuando un paciente tiene muerte cerebral la sangre no fluye al cerebro

Las pruebas de diagnóstico por la imagen incluyen angiografía, angiografía por TC (angio-TC), tomografía por emisión de fotón único (SPECT, que utiliza una molécula radiactiva denominada radionúclido para generar imágenes del flujo sanguíneo) y la ecografía Doppler transcraneal.

Pronóstico

Nadie que cumpla con los criterios de muerte cerebral se recupera. Tras confirmarse la muerte cerebral, se detendrán todos los métodos artificiales de soporte vital. Los familiares probablemente deseen estar con la persona accidentada en ese momento. Hay que informar a los acompañantes que al retirar la respiración asistida es posible que el paciente mueva una o varias extremidades y que incluso puede llegar a sentarse (lo que se denomina a veces signo de Lázaro). Estos movimientos se deben a contracciones musculares reflejas y no significan que la persona no esté realmente en muerte cerebral.