Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción al diagnóstico de los trastornos cerebrales, medulares y nerviosos

Por Michael C. Levin, MD, Saskatchewan Multiple Sclerosis Clinical Research Chair and Professor of Neurology and Anatomy-Cell Biology;Adjunct Professor of Neurology, College of Medicine, University of Saskatchewan;University of Tennessee Health Science Center

El sistema nervioso está formado por el encéfalo, la médula espinal y los nervios que conectan el encéfalo y la médula espinal con el resto del cuerpo (nervios periféricos).

Los médicos pueden sospechar un problema en el encéfalo, la médula espinal o los nervios basándose en los síntomas. Los síntomas debidos a un trastorno que afecta a parte del sistema nervioso o a su totalidad (un trastorno neurológico) se denominan síntomas neurológicos.

Como el sistema nervioso controla muchas funciones corporales diferentes, los síntomas neurológicos pueden variar en gran medida. Pueden consistir en los siguientes:

Los síntomas neurológicos pueden ser de poca importancia (como un pie dormido) o suponer un riesgo vital (como una situación de coma debido a un accidente cerebrovascular).

Las características y el patrón al que se ajustan los síntomas constituyen para el médico una ayuda muy consistente para establecer el diagnóstico del trastorno neurológico.

Cuando la persona presenta síntomas que sugieren un trastorno neurológico, el médico le formula preguntas específicas acerca de los síntomas y otros factores relevantes (el historial médico). Generalmente, los médicos también practican una exploración física para valorar todos los sistemas del organismo, pero se centran en el sistema nervioso (llamada exploración neurológica).

La exploración neurológica ayuda al médico a:

  • Identificar la ubicación de la anomalía que causa los síntomas

  • Determinar si es necesario realizar pruebas y, si lo es, qué pruebas se deben realizar

Para confirmar el diagnóstico o excluir otros posibles trastornos es posible que se necesite realizar pruebas diagnósticas.