Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Migrañas

Por Stephen D. Silberstein, MD, Thomas Jefferson University Hospital;Thomas Jefferson University

Una migraña típicamente es un dolor pulsátil o palpitante que va de moderado a intenso y puede afectar a uno o ambos lados de la cabeza. Empeora con el esfuerzo físico, la luz, el ruido o los olores, y se asocia a náuseas, vómitos y sensibilidad al ruido, la luz y/o los olores.

  • Las migrañas pueden desencadenarse por falta de sueño, cambios de tiempo, hambre, excesiva estimulación sensorial, estrés y otros factores.

  • Pueden verse agravadas por la actividad física, la luz, los sonidos o los olores.

  • Los médicos basan el diagnóstico en los síntomas característicos.

  • No hay cura para las migrañas, pero se utilizan fármacos para detenerlas cuando están comenzando, para aliviar el dolor y para reducir el número y la gravedad de las crisis de migraña.

Aunque las migrañas pueden comenzar a cualquier edad, en general lo hacen en la pubertad o la juventud. En la mayoría de las personas, las migrañas se repiten periódicamente (menos de 15 días al mes). Después de los 50 años de edad, los dolores de cabeza suelen ser mucho menos intensos o desaparecer por completo. Las migrañas son tres veces más frecuentes en las mujeres. En Estados Unidos, alrededor del 18% de las mujeres y el 6% de los hombres sufren migraña en algún momento cada año.

Las migrañas pueden hacerse crónicas, es decir, producirse durante 15 o más días al mes. Las migrañas crónicas suelen ocurrir en las personas que abusan de los fármacos para tratarlas.

Las migrañas suelen ser hereditarias. Más de la mitad de las personas que sufren migrañas tienen familiares cercanos que también las padecen.

Causas

Las migrañas ocurren en personas con un sistema nervioso más sensible que el de otras. En estas personas, las células nerviosas del cerebro son fácilmente estimuladas, produciendo actividad eléctrica. Esta actividad eléctrica se propaga por el cerebro y altera temporalmente varias funciones, como la vista, la sensibilidad, el equilibrio, la coordinación muscular y el lenguaje. Todo esto causa unos síntomas, llamados aura, que ocurren antes que el dolor de cabeza. El dolor de cabeza se produce cuando se estimula el quinto par craneal (nervio trigémino). Este enviará impulsos (incluyendo los impulsos del dolor) desde los ojos, el cuero cabelludo, la frente, los párpados superiores, la boca y la mandíbula hasta el cerebro. Cuando se estimula, este nervio libera sustancias que causan una dolorosa inflamación en los vasos sanguíneos cerebrales y las capas de tejido que cubren el cerebro (meninges). Esto explica el dolor de cabeza pulsátil, las náuseas, los vómitos y la sensibilidad a la luz y el sonido.

La migraña hemipléjica familiar, un subtipo de migraña poco frecuente, se asocia a defectos genéticos en los cromosomas 1, 2 o 19. El papel de los genes en otros tipos más frecuentes de migraña aún se está estudiando.

Los estrógenos, la principal hormona femenina, parecen desencadenar migrañas, lo que explicaría por qué son más frecuentes en las mujeres. Las migrañas probablemente pueden desencadenarse cuando los estrógenos aumentan o fluctúan. Durante la pubertad (cuando aumentan los niveles de estrógenos) las migrañas son mucho más frecuentes en las chicas que en los chicos. Algunas mujeres tienen migrañas antes, durante o inmediatamente después del periodo menstrual. Las migrañas ocurren con menos frecuencia y se vuelven menos graves en los dos últimos trimestres del embarazo, cuando los niveles de estrógenos son relativamente estables, y empeoran después del parto, cuando disminuyen rápidamente los niveles de estrógenos. Al acercarse la menopausia, con la fluctuación de los niveles de estrógenos, la migraña es particularmente difícil de controlar. Los anticonceptivos orales (que contienen estrógenos) y la terapia de sustitución hormonal a menudo empeoran la migraña y aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular en las mujeres que tienen migrañas con aura.

Otros desencadenantes son:

  • La falta de sueño, incluido el insomnio

  • Los cambios de tiempo, especialmente de la presión barométrica

  • El vino tinto

  • Algunos alimentos

  • El hambre (como cuando se saltan comidas)

  • La estimulación sensorial excesiva (por ejemplo, destellos de luz u olores fuertes)

  • El estrés

Los traumatismos craneales, el dolor cervical o problemas en la articulación de la mandíbula (trastorno de la articulación temporomandibular) a veces desencadenan o empeoran las migrañas.

Síntomas

El dolor de la migraña es pulsátil, generalmente a un lado de la cabeza, aunque puede aparecer a ambos lados. Puede ser moderado, pero a menudo es intenso e incapacitante. El esfuerzo físico, la luz, el ruido o los olores pueden empeorarlo. Esta hipersensibidad suele hacer que muchos de los afectados se retiren a una habitación tranquila y oscura, donde se tumban hasta que les es posible dormirse. A menudo, la intensidad de las migrañas se reduce mientras se duerme.

El dolor de cabeza se acompaña con frecuencia de náuseas, a veces vómitos, y sensibilidad a la luz, los sonidos y/o los olores.

Las crisis graves son incapacitante y alteran las rutinas habituales y el trabajo.

Las crisis varían sumamente tanto en frecuencia como en intensidad. Muchas personas sufren diversos tipos de cefalea, incluyendo ataques leves sin náuseas o sensibilidad a la luz. Estos ataques pueden parecerse a una cefalea de tipo tensional, pero son una forma leve de la migraña.

A menudo se produce un pródromo antes de la migraña. Los pródromos son las sensaciones que advierten de que la crisis está a punto de comenzar. Estas sensaciones pueden incluir cambios de humor, pérdida del apetito y náuseas.

El aura precede a la migraña en aproximadamente el 25% de las personas. Consiste en trastornos transitorios y reversibles de la vista, de la sensibilidad, del equilibrio, de la coordinación muscular o del lenguaje. La gente puede ver las luces irregulares, brillantes o intermitentes, o desarrollar un punto ciego con bordes parpadeantes. Con menos frecuencia aparece sensación de hormigueo, pérdida del equilibrio, debilidad en un brazo o una pierna, o dificultad para hablar. El aura dura desde unos minutos hasta una hora antes de la aparición de la migraña, y continúa después de que el dolor haya comenzado. Algunas personas experimentan un aura, pero solo tienen un leve o ningún dolor de cabeza. Estos dolores de cabeza leves pueden ser similares a la cefalea tensional.

Las crisis de migraña pueden durar desde horas hasta unos pocos días (generalmente de 4 horas a varios días). Las migrañas suelen ser menos severas con la edad.

¿Sabías que...?

  • A veces las migrañas causan síntomas tales como alteraciones de la visión o del equilibrio sin causar cefalea.

  • Tomar analgésicos con demasiada frecuencia puede empeorar las migrañas.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • En ocasiones tomografía computarizada o resonancia magnética nuclear

El médico diagnosticará la migraña cuando los síntomas sean los característicos y los resultados de la exploración física sean normales (incluyendo una exploración neurológica, ver Exploración física).

No hay ningún procedimiento que confirme el diagnóstico. Si los dolores de cabeza han aparecido recientemente o si están presentes ciertos signos de alerta (ver Signos de alarma), suele practicarse una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN) de la cabeza, y a veces una punción lumbar con la finalidad de excluir otros trastornos.

Si las personas que se sabe que tienen migrañas desarrollan un dolor de cabeza que es similar al de sus migrañas anteriores, los médicos casi nunca realizan pruebas. Sin embargo, si el dolor de cabeza es diferente, sobre todo si hay signos de alarma, será necesario el reconocimiento médico y a menudo la realización de pruebas.

Prevención

Cuando el tratamiento no evita que aparezcan migrañas frecuentes o incapacitantes, puede ser útil tomar medicamentos todos los días para prevenirlas (ver Fármacos utilizados en el tratamiento de la migraña). Estos fármacos preventivos ayudan a las personas que ya están tomando habitualmente analgésicos u otros antimigrañosos y necesitan reducir su uso.

Suelen utilizarse los betabloqueantes, como el propranolol. También son eficaces los anticonvulsivos topiramato y divalproato, y el antidepresivo tricíclico amitriptilina. La elección de una medicación preventiva se basará en sus efectos secundarios y en otros trastornos que puedan estar presentes. Por ejemplo, las personas con sobrepeso pueden tomar topiramato, pues favorece la pérdida de peso. Si se padece depresión o insomnio, es beneficiosa la amitriptilina (ver Fármacos utilizados para tratar la depresión).

Tratamiento

  • Eliminación de los desencadenantes

  • Intervenciones conductuales

  • Medicamentos que frenan la progresión de la migraña

  • Fármacos para controlar el dolor

  • Fármacos para prevenir las migrañas

Las migrañas no tienen cura, pero pueden controlarse.

El médico insistirá en que la persona lleve un diario del dolor de cabeza, en el cual anotará el número y el ritmo de las crisis, los posibles desencadenantes y su respuesta al tratamiento. Con esta información podrán identificarse los desencadenantes para así eliminarlos cuando sea posible. De este modo, las personas afectadas pueden ser parte activa de su tratamiento al evitar los desencadenantes, y será más fácil para el médico planificar y ajustar la medicación. Los médicos también recomiendan la utilización de intervenciones conductuales (como la relajación, la biorretroalimentación y el manejo del estrés) para controlar las crisis de migraña, en especial cuando el estrés es un desencadenante o cuando la persona está tomando demasiada medicación para controlar las migrañas.

Fármacos o sustancias

Algunos medicamentos detienen la migraña y evitan su progresión, otros se toman para controlar el dolor y otros para prevenir los ataques.

Cuando las migrañas son o se vuelven intensas, se usan fármacos que detienen su progresión. Estos fármacos se toman tan pronto como la persona siente que empieza la migraña, e incluyen los siguientes:

  • Los triptanes (agonistas de la 5-hidroxitriptamina [5-HT] o de la serotonina) se usan con frecuencia. Los triptanes evitan que los nervios liberen sustancias que puedan desencadenar migrañas. Estos fármacos son más eficaces cuando se toman al primer indicio de migraña. Se administran por vía oral, mediante inhalación nasal o en inyección subcutánea.

  • La dihidroergotamina se administra por vía intravenosa, por vía subcutánea y en aerosol nasal, para detener migrañas intensas y persistentes. Generalmente se administra junto con un fármaco que se usa para aliviar las náuseas (antiemético), como la proclorperazina, administrado por vía intravenosa.

  • Se pueden utilizar ciertos fármacos antieméticos (tales como la proclorperazina) para aliviar cefaleas de leves a moderadas. La proclorperazina, tomada por vía oral o administrada en forma de supositorio, también puede usarse para evitar las migrañas en caso de intolerancia a los triptanes o a la dihidroergotamina.

Como los triptanes estrechan los vasos sanguíneos (vasoconstricción), no se recomiendan en personas con angina, arteriopatía coronaria o hipertensión no controlada. Las personas mayores o con factores de riesgo de arteriopatía coronaria que necesiten tomar estos fármacos deberán ser objeto de un control estricto.

Si las migrañas suelen acompañarse de náuseas, tomarse un antiemético con un triptán al inicio de los síntomas puede ser eficaz. Los antieméticos (como la proclorperazina o la metoclopramida), tomados solos, detienen la progresión de las migrañas leves o moderadas.

Cuando las migrañas son graves, la administración de líquidos por vía intravenosa pueden ayudar a aliviar la cefalea y el malestar, especialmente si el paciente está deshidratado a causa de los vómitos.

En las migrañas menos intensas se utilizan analgésicos, con o sin cafeína. Se toman según sea necesario durante la migraña, asociados a un triptán o en su lugar.

El abuso de analgésicos, de triptanes o de cafeína (en bebidas estimulantes o en preparados analgésicos) puede provocar migrañas más intensas. Estos dolores de cabeza, llamados cefalea por abuso de medicación, ocurren cuando tales medicamentos se toman más de 2 o 3 días a la semana.

La supresión o la reducción de una dosis del fármaco empleado para tratar la migraña, o la toma tardía, pueden desencadenar o empeorar la migraña.

Cuando otros tratamientos no son eficaces en las migrañas graves, es necesario el uso de opiáceos (ver Analgésicos opiáceos), pero son el último recurso.

Fármacos utilizados en el tratamiento de la migraña

Tipo

Ejemplos

Algunos efectos secundarios

Prevención

Anticonvulsivos

Divalproato

Valproato

Caída del cabello, estómago revuelto, disfunción hepática, tendencia al sangrado, temblores y aumento de peso (ver Fármacos utilizados en el tratamiento de las crisis)

Topiramato

Pérdida de peso, confusión y depresión

Betabloqueantes

Atenolol

Metoprolol

Nadolol

propranolol

Timolol

Espasmo de las vías respiratorias (broncoespasmo), cansancio, insomnio, empeoramiento de la insuficiencia cardíaca y disfunción sexual

Cambios en los niveles de azúcar en sangre (lo que posiblemente dificulte al médico saber cuando el nivel de azúcar en sangre es demasiado bajo en personas con diabetes)

Con algunos betabloqueantes, efectos desfavorables sobre la concentración de lípidos (ver Fármacos antihipertensores)

Bloqueantes de los canales del calcio

Verapamilo

Mareo, hipotensión arterial y debilidad

Estreñimiento (ver Fármacos antihipertensores)

Toxina botulínica (utilizada para bloquear la actividad del nervio)

Toxina botulínica A

Dolor y rigidez de cuello

Debilidad de los músculos de la cara y, a veces del cuello

Antidepresivos tricíclicos

Amitriptilina

Somnolencia, aumento de peso, aumento de la frecuencia cardíaca, sequedad de boca, confusión y estreñimiento (ver Fármacos utilizados para tratar la depresión)

Tratamiento de migrañas graves

Antieméticos (utilizados para controlar las náuseas)

Metoclopramida

Proclorperazina

Hipotensión arterial, somnolencia, movimientos involuntarios y espasmos musculares

Derivados del ergot (cornezuelo)

Dihidroergotamina

Náuseas, vómitos y calambres musculares menores

Raras veces dolor torácico debido a un inadecuado aporte de sangre al músculo cardíaco (angina de pecho)

Los triptanes (agonistas de la 5-hidroxitriptamina [5-HT] o de la serotonina)

Almotriptán

Eletriptán

Frovatriptán

Naratriptán

Rizatriptán

Sumatriptán

Zolmitriptán

Rubor, hormigueo, mareo, somnolencia, náuseas, y sensación de opresión en la garganta o en el pecho

En raras ocasiones angina de pecho

Opiáceos*

Codeína

Meperidina

Oxicodona

Disminución del ritmo respiratorio, estreñimiento, retención de orina, somnolencia y náuseas (ver Analgésicos opiáceos)

Tratamiento de las migrañas leves y moderadas

Analgésicos

Paracetamol (acetaminofeno)

Cefalea por abuso de fármacos (cefalea por rebote) si éstos se toman con demasiada frecuencia

En ocasiones exantema (erupción)

Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Aspirina (ácido acetilsalicílico)

Indometacina

Naproxeno

Cefalea por consumo excesivo de medicamentos si se toman con demasiada frecuencia

Gastritis (inflamación del estómago) y úlceras pépticas

Con la indometacina, empeoramiento de la depresión, convulsiones y temblores, acompañados de disminución de la movilidad y rigidez muscular, y en las personas mayores mareos y confusión

*Los opiáceos deben utilizarse como último recurso cuando las migrañas son graves y otras medidas son ineficaces.

Recursos en este artículo