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Tipos de dolor

Por Russell K. Portenoy, MD, Professor of Neurology and Anesthesiology;Chairman, Department of Pain Medicine and Palliative Care, Albert Einstein College of Medicine;Beth Israel Medical Center

Hay varios tipos de dolor, incluyendo el dolor neuropático (como la ciática, ver ver ¿En qué consiste la ciática?), el dolor nociceptivo (como el dolor después de la cirugía y el dolor debido al cáncer) y el dolor psicógeno.

Dolor neuropático

El dolor neuropático se debe a un daño o disfunción en los nervios, la médula espinal o el cerebro.

El dolor neuropático se percibe como quemazón, hormigueo o hipersensibilidad al roce o al frío. Sus causas incluyen la compresión de un nervio (por ejemplo, por un tumor, por la fractura de un disco intervertebral o por el síndrome del túnel carpiano), una lesión nerviosa (como ocurre en trastornos metabólicos como la diabetes mellitus) y el procesamiento anormal de las señales del dolor por el encéfalo y la médula espinal. El procesamiento del dolor es anormal en el dolor del miembro fantasma, en la neuralgia posherpética y en el síndrome de dolor regional complejo.

Dolor del miembro fantasma

Se tiene una sensación dolorosa en una parte del cuerpo que ha sido amputada, frecuentemente una extremidad. Es diferente de la sensación de miembro fantasma, mucho más frecuente, que consiste en sentir la presencia en el organismo del miembro o de la parte amputada. El dolor de un miembro fantasma no puede ser causado por un problema en la extremidad amputada. La causa ha de ser un cambio en el sistema nervioso en la zona donde el miembro ha sido amputado. El cerebro malinterpreta las señales nerviosas y las atribuye a la extremidad amputada. Normalmente el dolor parece venir de los dedos, el tobillo o el pie de una pierna amputada, o de los dedos y la mano de un brazo amputado. Puede ser una sensación opresiva, de quemazón o de aplastamiento, pero a menudo difiere de cualquier sensación experimentada previamente. Para algunas personas, el dolor del miembro fantasma se hace menos frecuente con el tiempo, pero para otras persiste. Los masajes son beneficiosos, pero a veces es necesario el tratamiento farmacológico.

Neuralgia posherpética

Este trastorno es consecuencia del herpes zóster (culebrilla, que causa inflamación del tejido nervioso), pero aparece después de que las lesiones cutáneas hayan desaparecido (ver Neuralgia posherpética). La causa de la neuralgia posherpética es desconocida. El dolor se percibe como una quemazón profunda constante, un dolor agudo intermitente o una hipersensibilidad al tacto o al frío; puede ser debilitante. Se necesitan analgésicos u otros fármacos, pero ningún tratamiento es totalmente eficaz.

Síndrome del dolor regional complejo

Este síndrome de dolor crónico se define como un dolor ardiente persistente acompañado por ciertas anomalías que se presentan en la misma zona que el dolor. Estas anomalías incluyen sudoración aumentada o disminuida, hinchazón, cambios en la coloración de la piel, lesiones de la piel, pérdida del vello, uñas agrietadas o engrosadas, atrofia y debilidad muscular, y pérdida de masa ósea. Este síndrome ocurre característicamente después de una lesión. Hay dos tipos:

  • Tipo 1: antes llamado distrofia simpática refleja, resulta de la lesión producida en tejidos diferentes del tejido nervioso, como cuando se aplasta un hueso en un accidente o se daña el tejido cardíaco en un infarto.

  • Tipo 2: antes llamado causalgia, es el resultado de una lesión en el tejido nervioso.

A veces el síndrome del dolor regional complejo empeora a consecuencia de la actividad del sistema nervioso simpático, que normalmente prepara el cuerpo para situaciones de estrés o de emergencia, lucha o huida. Por esta razón, los médicos recomiendan como tratamiento el bloqueo del nervio simpático (ver Anestésicos). También la fisioterapia y los fármacos son beneficiosos.

Dolor nociceptivo

El dolor nociceptivo está causado por una lesión en los tejidos del organismo.

La lesión puede ser un corte, un golpe, una fractura ósea, una lesión por aplastamiento, una quemadura o cualquier otra que dañe los tejidos. Este tipo de dolor suele ser constante, agudo o pulsátil. La mayor parte de los dolores son de tipo nociceptivo. Los receptores del dolor para las lesiones de los tejidos (nociceptores) están localizados en la piel o en órganos internos.

El dolor experimentado casi de manera universal tras una intervención quirúrgica es de tipo nociceptivo. Se trata de un dolor constante o intermitente que suele empeorar al moverse, toser, reírse o respirar profundamente, o cuando se cambian los vendajes o apósitos de la herida quirúrgica.

La mayor parte del dolor debido al cáncer es de tipo nociceptivo. Cuando un tumor invade huesos y órganos, puede causar un leve malestar o un dolor intenso y constante. Algunos tratamientos para el cáncer, como la cirugía y la radioterapia, también producen dolor nociceptivo. Los fármacos para el dolor (analgésicos), incluidos los opiáceos, suelen ser efectivos.

Dolor psicógeno

El dolor psicógeno está relacionado en su mayor parte con factores psicológicos.

Cuando se tiene un dolor persistente con evidencia de trastornos psicológicos y sin indicios de otros trastornos que pudieran ser la causa del dolor o de su gravedad, el dolor se describe como psicógeno. Sin embargo, dolor psicofisiológico es un término más adecuado, ya que el dolor resulta de la interacción de factores físicos y psicológicos. El dolor psicofisiológico es mucho menos frecuente que el dolor nociceptivo y que el dolor neuropático.

Cualquier tipo de dolor se complica por factores psicológicos. Estos factores a menudo contribuyen al dolor crónico y favorecen la discapacidad relacionada con el dolor. En estos casos, el dolor, la discapacidad o ambos suelen tener una causa física, pero los factores psicológicos exageran o intensifican el dolor, haciéndolo peor del que experimentan la mayoría de las personas con un trastorno físico similar. Por ejemplo, las personas con dolor crónico saben que este se repetirá, y pueden volverse temerosas y ansiosas anticipándose al dolor. Estas emociones las hacen más sensibles al dolor. A veces, el dolor crónico que empeora con factores psicológicos es descrito por los médicos como síndrome de dolor crónico.

El hecho de que el dolor sea causado o empeore por factores psicológicos no significa que no sea real. La mayoría de las personas que refieren dolor realmente lo sienten, aunque no se identifique causa física alguna. Los médicos siempre investigan si existe un trastorno físico que pueda repercutir en el dolor.

El dolor complicado por factores psicológicos requiere tratamiento, a menudo por un equipo que incluya un psicólogo o un psiquiatra. El tratamiento para este tipo de dolor cambia según la persona, y por ello el médico tratará de adecuarlo a las necesidades individuales. Los objetivos del tratamiento para la mayoría de las personas con dolor crónico psicógeno son mejorar el confort y las funciones físicas y psicológicas. El médico recomienda el aumento gradual de las actividades físicas y sociales. Se utilizan fármacos y tratamientos no farmacológicos, como la biorretroalimentación (el biofeedback), el entrenamiento en relajación, las técnicas de distracción, la hipnosis, la neuroestimulación eléctrica transcutánea (TENS) y la fisioterapia. Con frecuencia se requiere asesoramiento psicológico.