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Encefalitis

Por John E. Greenlee, MD, Professor, Department of Neurology, University of Utah School of Medicine

La encefalitis es una inflamación del encéfalo que aparece cuando un virus infecta directamente el encéfalo o cuando un virus, una vacuna o algún otro agente provoca inflamación. A veces también se ve afectada la médula espinal, en cuyo caso el trastorno se denomina encefalomielitis.

  • Aparecen síntomas como fiebre, cefalea o convulsiones, y también sueño, adormecimiento o confusión.

  • Por lo general, se procede a obtener una imagen por resonancia magnética nuclear y se lleva a cabo una punción lumbar.

  • El tratamiento consiste en aliviar los síntomas y, a veces, en el uso de antivíricos.

La encefalitis ocurre de las siguientes maneras:

  • Un virus infecta directamente el encéfalo.

  • Un virus que causó una infección en el pasado se vuelve a activar y daña directamente el encéfalo.

  • Un virus o una vacuna desencadena una reacción que hace que el sistema inmunitario ataque el tejido cerebral (reacción autoinmunitaria).

A veces las bacterias causan encefalitis, normalmente en forma de meningitis bacteriana (denominada meningoencefalitis). Los protozoos, como las amebas, que causan la toxoplasmosis (en casos de sida) y la malaria, también pueden infectar el cerebro y causar encefalitis. Es raras ocasiones puede aparecer encefalitis en pacientes de cáncer. Este trastorno se denomina encefalitis paraneoplásica y se desconocen sus causas.

Las infecciones que pueden llevar directamente a la encefalitis aparecen en epidemias o, esporádicamente, en casos aislados.

Encefalitis epidémica

Los tipos más frecuentes de encefalitis epidémica en Estados Unidos están causados por arbovirus. Los arbovirus se transmiten a las personas a través de la picadura de artrópodos, generalmente mosquitos, pulgas o garrapatas (arbovirus es una forma abreviada de la forma inglesa para designar los virus transmitidos por artrópodos). Los virus se transmiten a los artrópodos cuando estos pican a animales o personas infectados. Muchas especies de animales domésticos y aves son portadoras de estos virus.

Las epidemias solo afectan a seres humanos periódicamente, cuando aumenta la población de mosquitos o animales infectados. Tienden a ocurrir cuando son frecuentes los ataques de los artrópodos, por ejemplo, en épocas de calor para mosquitos y garrapatas. La infección se propaga de los artrópodos a las personas, no de persona a persona.

Numerosos arbovirus causan encefalitis. Por lo general, los diferentes tipos de encefalitis se denominan con el nombre del lugar donde fue descubierto el virus o la especie del animal que lo transmite de forma característica.

Los mosquitos propagan varios tipos de encefalitis, incluyendo las siguientes:

  • La encefalitis de La Crosse, causada por el virus de La Crosse (también denominado virus de California). Es más común en el Medio Oeste de Estados Unidos pero puede ocurrir en cualquier parte de ese país. Esta encefalitis afecta frecuentemente a los niños. Muchos casos son leves y no se diagnostican. La tasa de mortalidad es inferior al 1% de los infectados.

  • La encefalitis equina oriental ocurre principalmente en el este de Estados Unidos. Afecta principalmente a niños pequeños y a mayores de 55 años. En bebés de menos de un año, causa síntomas graves y lesión nerviosa o cerebral permanente. Aproximadamente la mitad de los infectados mueren.

  • La encefalitis del Nilo Occidental, que anteriormente solo estaba presente en África y Europa, pero hoy aparece en muchos otros lugares, por ejemplo, se ha propagado por todo Estados Unidos. Son varias las especies de aves portadoras del virus. Este tipo de encefalitis afecta sobre todo a las personas mayores. La encefalitis del Nilo Occidental aparece en menos del 1% de los afectados por la fiebre del Nilo Occidental. Alrededor del 10% de los casos con encefalitis del Nilo Occidental mueren; sin embargo, quienes solo presentan fiebre del Nilo Occidental suelen recuperarse por completo.

  • La encefalitis de San Luis, ocurre en Estados Unidos en general, pero más frecuentemente en el sudeste, estados del Medio Oeste y Tejas. Se producía antes en epidemias, que se repetían aproximadamente cada 10 años, pero ahora son raras.

  • La encefalitis equina occidental afecta a todos los estados de Estados Unidos, pero desde 1988 ha remitido sin causa conocida. Principalmente afecta a los niños menores de 1 año, pero puede afectar a todos los grupos de edad.

En muchas partes del mundo, otros arbovirus causan encefalitis. Por ejemplo, la encefalitis equina venezolana y la encefalitis japonesa son, ambas, transmitidas por mosquitos.

Encefalitis esporádica

La encefalitis esporádica viene causada por el virus del herpes simple tipo 1. El virus del herpes simple causa hasta un tercio de los casos de encefalitis. Esta encefalitis aparece en cualquier momento del año y es mortal si no se trata.

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) causa una infección cerebral que se desarrolla lentamente, dando lugar a la encefalopatía asociada al VIH (también llamada demencia asociada al VIH o al sida, o complejo demencia-sida).

Reactivación de una infección previa

La encefalitis puede resultar por la reactivación de un virus, incluidos:

  • El virus del herpes simple tipo 1

  • El virus varicella-zóster, causante de la varicela

  • El virus JC, causante de un trastorno con desenlace normalmente mortal denominado leucoencefalopatía multifocal progresiva, habitual entre personas con sida u otras enfermedades que deterioran el sistema inmunitario (ver Leucoencefalopatía multifocal progresiva)

  • El virus del sarampión, si se reactiva, provoca un trastorno de desenlace normalmente mortal denominado panencefalitis esclerosante subaguda años después de que se produzca el sarampión

La reactivación puede producirse mucho tiempo después de sufrir la infección y dañar gravemente el cerebro.

Encefalitis autoinmunitaria

Después de ciertas vacunas o infecciones víricas, el sistema inmunitario del organismo ataca a veces las capas de tejido que envuelven las fibras nerviosas (llamadas mielina) en el encéfalo y la médula espinal. El ataque se produce porque las proteínas de la mielina se asemejan a las del virus. Como resultado, la transmisión nerviosa se vuelve muy lenta. El trastorno resultante, llamado encefalomielitis diseminada aguda, se asemeja a la esclerosis múltiple, salvo que los síntomas no aparecen y desaparecen como lo hacen en la esclerosis múltiple. Los virus implicados con más frecuencia son los enterovirus, virus de Epstein-Barr, virus de la hepatitis A o B, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y virus de la gripe.

Síntomas

Antes de comenzar los síntomas de la encefalitis, aparecen síntomas digestivos, como náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal, o parece como si estuviera empezando un resfriado o la gripe y se desarrolla tos, fiebre, dolor de garganta, secreción nasal, inflamación de los ganglios linfáticos y dolores musculares.

Los síntomas de la encefalitis son:

  • Fiebre

  • Cefalea

  • Cambios en la personalidad o confusión

  • Convulsiones

  • Parálisis o entumecimiento

  • Somnolencia que puede progresar hasta el coma y la muerte

Pueden aparecer vómitos y rigidez en la nuca, pero estos síntomas tienden a ser menos frecuentes y menos graves que cuando los causa una meningitis.

La encefalitis debida al virus del herpes simple, al principio, causa cefalea, fiebre y síntomas parecidos a la gripe. También aparecen convulsiones, a veces acompañadas de olores extraños, vívidas imágenes retrospectivas (flash-back) o emociones repentinas e intensas. A medida que la encefalitis avanza, se padece confusión, se tiene dificultad para hablar y recordar, se presentan convulsiones repetidas y se cae en coma.

La encefalopatía asociada al VIH causa cambios graduales de la personalidad, problemas de coordinación y demencia.

Si la médula espinal se ve afectada, algunas partes del cuerpo se notan entumecidas y débiles. Las partes afectadas dependerán de qué partes de la médula espinal estén afectadas (ver figura ¿Dónde está dañada la médula espinal?). Las personas afectadas tienen dificultad para controlar la vejiga y la función intestinal. Si la infección es grave, se pierde sensibilidad, se desarrolla parálisis y se pierde el control de la vejiga y de la evacuación intestinal.

¿Sabías que...?

  • Mucho tiempo después de un caso de sarampión o varicela, el virus puede reactivarse y causar inflamación cerebral.

Diagnóstico

Los médicos sospechan de encefalitis basándose en los síntomas, especialmente si se da en un periodo de epidemia. La resonancia magnética nuclear (RMN) detecta las anomalías típicas en el cerebro, lo que confirma la encefalitis. Si no se dispone de resonancia magnética nuclear, se realiza una tomografía computarizada (TC). Esta técnica de imagen ayuda a descartar los trastornos que causan síntomas similares (como accidentes cardiovasculares y tumores cerebrales) y detectar si se sufre de trastornos que harían que punción lumbar fuera peligrosa.

Se realiza una punción lumbar para obtener una muestra de líquido cefalorraquídeo, que fluye a través de los tejidos (meninges) que cubren el encéfalo y la médula espinal. Normalmente, el líquido cefalorraquídeo contiene muy pocos glóbulos blancos (leucocitos), pero cuando se inflaman el encéfalo y las meninges, aumenta el número de glóbulos blancos en dicho líquido. Para identificar el virus de la encefalitis, se obtienen muestras de sangre y líquido cefalorraquídeo y se analizan en busca de anticuerpos del virus durante la enfermedad y, más tarde, durante la recuperación. Si el aumento de anticuerpos en el líquido cefalorraquídeo es mayor que el aumento en la sangre, se confirma el diagnóstico. A veces se utilizan técnicas para cultivar virus en líquido cefalorraquídeo de modo que puedan ser identificados más fácilmente. Los enterovirus pueden cultivarse, al contrario que la mayoría de otros virus.

Se utiliza la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus iniciales en inglés) para identificar muchos de los virus causantes de la encefalitis. La PCR, que produce muchas copias de un gen, puede detectar el material genético de estos virus en una muestra de líquido cefalorraquídeo. Es esencial la pronta identificación del virus del herpes simple, porque la encefalitis que causa es destructiva y, si no se trata, a menudo es mortal. El tratamiento inmediato ayuda a reducir la gravedad de los síntomas y evitar la muerte.

Con poca frecuencia se extrae una muestra de tejido cerebral y se examina al microscopio (biopsia) para determinar si la causa es el virus del herpes simple u otro organismo.

A veces, incluso después de numerosas pruebas, no se llegan a identificar los virus, bacterias u otras causas de la infección. De ser así, es posible que la causa sea una encefalitis autoinmunitaria o paraneoplásica, dado que las pruebas no pueden confirmar siempre esos trastornos.

Tratamiento

Si no se descarta el virus del herpes simple, se administra el fármaco antivírico aciclovir. Aciclovir es eficaz contra los virus del herpes simple y del herpes zóster. Normalmente también se administran varios antibióticos, por si la causa fuese bacteriana. La encefalitis por citomegalovirus se trata con ganciclovir.

En la encefalopatía asociada al VIH, una combinación de medicamentos utilizados para tratar la infección por VIH (fármacos antirretrovíricos, ver Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) : Tratamiento) ayuda a que el sistema inmunitario funcione mejor y retrasa la progresión de la infección y sus complicaciones, incluida la demencia.

Para otros virus, y para la mayoría de otras causas, no existe un tratamiento específico. El tratamiento generalmente consiste en aliviar los síntomas (como convulsiones y fiebre) y, cuando sea necesario, proporcionar soporte vital (por ejemplo, con un tubo de respiración) hasta que la infección remita en el plazo de 1 a 2 semanas.

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