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Introducción a los síntomas de los trastornos cerebrales, medulares y nerviosos

Por Michael C. Levin, MD, Saskatchewan Multiple Sclerosis Clinical Research Chair and Professor of Neurology and Anatomy-Cell Biology;Adjunct Professor of Neurology, College of Medicine, University of Saskatchewan;University of Tennessee Health Science Center

Los trastornos que afectan el encéfalo, la médula espinal y los nervios se denominan trastornos neurológicos.

Los síntomas neurológicos (síntomas causados por un trastorno que afecta a una parte o a la totalidad del sistema nervioso) pueden variar en gran medida debido a que el sistema nervioso controla muchas funciones corporales diferentes. Entre estos síntomas se incluyen todos los tipos de dolor, también el dolor de cabeza y el de espalda. Los músculos, la sensibilidad cutánea, los sentidos especiales (vista, oído, olfato y gusto) y otros sentidos, dependen de los nervios para funcionar normalmente. Por ello, entre los síntomas neurológicos se incluyen debilidad o pérdida de la coordinación muscular, alteraciones de la sensibilidad cutánea y trastornos de la visión, gusto, olfato y oído.

Los trastornos neurológicos pueden alterar el sueño, haciendo que la persona esté ansiosa o agitada a la hora de dormir y por tanto que esté cansada y somnolienta durante el día.

Los síntomas neurológicos pueden ser de poca importancia (como un pie dormido) o suponer un riesgo vital (como una situación de coma debido a un accidente cerebrovascular).

Las características y el patrón al que se ajustan los síntomas constituyen para el médico una ayuda muy consistente para establecer el diagnóstico del trastorno neurológico. Los médicos también llevan a cabo un examen neurológico que permite detectar trastornos del encéfalo, la médula espinal y los nervios de otras zonas del organismo (nervios periféricos).

  • Los nervios que conectan la cabeza, el rostro, los ojos, la nariz, los músculos y los oídos con el cerebro (pares craneales)

  • Los nervios que conectan la médula espinal con el resto del organismo: 31 pares de nervios espinales

  • Nervios que recorren todo el cuerpo

Algunos nervios periféricos (los nervios sensitivos) llevan información sensorial (sobre sensaciones como el dolor, la temperatura, la vibración, los olores y los sonidos) hasta la médula espinal y después hasta el encéfalo. Otros nervios (los nervios motores) llevan los impulsos que controlan el movimiento muscular desde el encéfalo hasta los músculos, a través de la médula espinal. Y otros (llamados nervios autónomos) llevan información sobre el organismo y el entorno externo a los órganos internos, como los vasos sanguíneos, el estómago, el intestino, el hígado, los riñones y la vejiga. En respuesta a esta información, los nervios autónomos estimulan o inhiben los órganos que suministran. Estos nervios funcionan de forma automática (autónoma), es decir, sin el esfuerzo consciente de la persona.

Si los nervios motores están dañados, los músculos se debilitan o se paralizan. Si los nervios sensitivos están dañados, se pueden sentir sensaciones anormales o bien la sensibilidad, la vista u otro sentido pueden resultar alterados o perdidos. Si los nervios autónomos están dañados, el órgano que regulan puede funcionar mal. Por ejemplo, es posible que la presión arterial no aumente de forma normal cuando la persona se incorpora, de manera que puede sentirse mareada.

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