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Parálisis de Bell

(Parálisis de Bell; parálisis del nervio facial)

Por Michael Rubin, MDCM, Professor of Clinical Neurology;Attending Neurologist and Director, Neuromuscular Service and EMG Laboratory, Weill Cornell Medical College;New York Presbyterian Hospital-Cornell Medical Center

La parálisis de Bell (un tipo de parálisis del nervio facial) es una debilidad o una parálisis repentina de los músculos de un lado de la cara debida a una disfunción del séptimo par craneal (nervio facial). Este nervio mueve los músculos faciales, estimula las glándulas salivales y lagrimales, capacita a los dos tercios anteriores de la lengua para detectar sabores y controla un músculo que participa en la audición.

  • La causa puede ser una infección vírica o un trastorno inmunitario que causa la tumefacción del nervio facial.

  • Las personas afectadas pueden sentir dolor detrás de la oreja y después uno de los lados de la cara puede debilitarse o paralizarse por completo, con lo que la persona resulta incapaz de mantener el sentido del gusto en la parte delantera de la lengua en el lado afectado.

  • Los médicos suelen basar el diagnóstico en los síntomas.

  • Se utilizan corticoesteroides para disminuir la inflamación del nervio.

  • La mayor parte de las personas afectadas se recuperan completamente en unos meses, con tratamiento o sin él.

Cuando el nervio facial está paralizado (llamada parálisis del nervio facial), en cerca de la mitad de los casos, los médicos pueden encontrar la causa (como la enfermedad de Lyme o la sarcoidosis). Cuando no aparece ninguna causa evidente, se diagnostica parálisis de Bell.

Se solía considerar que la causa de la parálisis de Bell era desconocida (idiopática). No obstante, ciertas pruebas recientes sugieren que en algunos casos se puede identificar una causa (como una infección vírica o un trastorno inmunitario que provoca la hinchazón del nervio facial).

Las causas comunes de la parálisis de Bell incluyen:

  • Infección por el virus del herpes simple tipo 1 (que causa infecciones de la boca, como el herpes labial)

  • Herpes zóster

Otros virus, como el virus Coxsackie, el citomegalovirus y el virus que causa las paperas (parotiditis), la rubéola, la mononucleosis o la gripe también pueden causar parálisis de Bell. La infección hace que el nervio se inflame y en este caso, queda presionado (comprimido) por los estrechos conductos del cráneo que atraviesa.

Otros trastornos pueden causar la parálisis del nervio facial. La enfermedad de Lyme (ver Enfermedad de Lyme) puede provocar esta parálisis pero a diferencia de la parálisis de Bell, puede afectar a ambos lados de la cara. En las personas de ascendencia africana, la sarcoidosis (ver Sarcoidosis) causa con frecuencia parálisis del nervio facial. A veces, la causa son tumores y fracturas de cráneo.

Síntomas

En la parálisis de Bell, el dolor detrás de la oreja puede ser el primer síntoma. Los músculos faciales se debilitan de repente, por lo general en cuestión de horas. La intensidad de la afección varía desde una leve debilidad hasta la parálisis total. En un periodo de 48 a 72 horas, la debilidad alcanza su intensidad máxima. Solo se afecta uno de los lados de la cara.

En las parálisis del nervio facial (incluida la parálisis de Bell), la cara se vuelve plana e inexpresiva. Sin embargo, cuando está afectado solo uno de los lados de la cara, las personas sienten con frecuencia como si la cara se les retorciera porque los músculos del lado no afectado tienden a tirar de la cara hacia ese lado cada vez que se gesticula. Es difícil o imposible arrugar la frente, parpadear y hacer muecas con el lado de la cara afectado. La mayoría de las personas sienten entumecimiento o pesadez en la cara, incluso aunque la sensibilidad permanezca normal.

Es difícil cerrar el ojo del lado afectado. Se es incapaz de cerrarlo completamente, y se parpadea con menor frecuencia. El ojo tiende además a girar hacia arriba al cerrarlo.

La producción de saliva y lágrimas puede verse afectada. Las personas afectadas tienen sequedad en los ojos y en la boca, o babean. Dado que se produce menor cantidad de lágrimas y se parpadea con menor frecuencia (el movimiento de parpadeo contribuye a humedecer la superficie del ojo), el ojo se seca, lo que acaba produciendo dolor y lesiones oculares. Estas lesiones suelen ser de carácter leve, pero en algunos casos pueden revestir mayor gravedad, si no se humedece el ojo y se protege de alguna otra forma.

Las personas con este tipo de parálisis también pierden el sentido del gusto en la parte anterior de la lengua en el lado afectado. El oído del lado afectado percibe sonidos anormalmente fuertes (un fenómeno que se define como hiperacusia) porque el músculo que tensa la membrana del tímpano está paralizado. Este músculo se encuentra en el oído medio.

¿Sabías que...?

  • Las causas de la parálisis de los nervios faciales son a menudo los virus del herpes labial o herpes zóster.

  • La enfermedad de Lyme produce una parálisis del nervio facial, similar a la parálisis de Bell.

En algunos casos, a medida que el nervio facial se recupera, establece conexiones anómalas, lo que da lugar a movimientos inesperados de algunos músculos de la cara o a una secreción espontánea de lágrimas («lágrimas de cocodrilo») durante la salivación. En algunos casos se produce tirantez permanente de los músculos (contracturas) debido a que los músculos faciales no se utilizan durante mucho tiempo.

Diagnóstico

  • Síntomas

  • A veces varias pruebas, en función de la causa que se sospeche

La parálisis del nervio facial suele diagnosticarse basándose en los síntomas. Por ejemplo, la parálisis del nervio facial se diferencia de un accidente cerebrovascular o ictus porque este último suele causar debilidad únicamente en la parte inferior de la cara y no en toda la cara. Las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular cierran a veces los ojos con fuerza y arrugan la frente. Además, el accidente cerebrovascular causa de forma característica debilidad de un brazo o de una pierna.

Los médicos normalmente son capaces de distinguir la parálisis de Bell de otros trastornos menos frecuentes que causan la parálisis del nervio facial (como tumores, enfermedad de Lyme, otras infecciones, sarcoidosis, diabetes y fracturas en el cráneo). Estos otros trastornos típicamente causan diferentes síntomas, y en muchos de ellos, los síntomas se desarrollan más lentamente. Por lo tanto, si el médico no está seguro de que la parálisis de Bell sea la causa o si los síntomas se desarrollaron gradualmente, se realizan pruebas complementarias. Estas pruebas incluyen:

  • Análisis de sangre

  • Radiografía

  • Resonancia magnética nuclear (RMN) o tomografía computarizada (TC) del cerebro

Por ejemplo, pueden llevarse a cabo análisis de sangre para descartar la enfermedad de Lyme y una radiografía de tórax junto con un análisis de sangre con la finalidad de descartar sarcoidosis. Por lo general, los médicos pueden descartar otras causas en función de los síntomas de la persona afectada y de los resultados de estas pruebas.

Pronóstico

Cuando la parálisis facial es parcial, la mayoría de las personas afectadas se recuperan por completo en varios meses, con o sin tratamiento.

Cuando la parálisis es total, el resultado definitivo varía. Se realizan pruebas (estudios de conducción nerviosa y electromiografía, ver Diagnóstico de las enfermedades cerebrales, medulares y nerviosas : Electromiografía y estudios de conducción nerviosa) para ayudar a predecir las probabilidades de recuperación. Muchas personas no se recuperan por completo. Los músculos faciales permanecen a veces débiles, haciendo que la cara quede colgante.

Tratamiento

  • A veces un corticosteroide

  • Gotas oftálmicas o un parche para proteger la córnea

Si los síntomas han durado menos de 48 horas, se administra un corticoesteroide por vía oral, como la prednisona, para reducir la inflamación del nervio. Tomar el corticoesteroideacelera ligeramente y mejora la recuperación del movimiento.

Los medicamentos antivirales, incluso los que son eficaces contra el virus del herpes simple y el virus que causa el herpes zóster (como el aciclovir, el famciclovir o el valaciclovir) no parecen ayudar.

Si no se puede cerrar el ojo completamente, se le debe proteger de la sequedad para disminuir el riesgo de lesión ocular. Se aplican colirios de lágrimas artificiales o suero fisiológico (solución salina) hasta que el ojo pueda cerrarse por completo. Es necesario llevar un parche en el ojo durante un tiempo, sobre todo para dormir. Excepcionalmente, en casos graves, se juntan mediante sutura los párpados superior e inferior.

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