Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Trastornos de la coordinación

Por Hector A. Gonzalez-Usigli, MD, Assistant Professor in Neurology, Department of Internal Medicine, Instituto Mexicano del Seguro Social, Guadalajara ; Alberto Espay, MD, Associate Professor and Clinical Research Director of the James J. and Joan A. Gardner Center for Parkinson's Disease and Movement Disorders, University of Cincinnati

Los trastornos de la coordinación son el resultado de una disfunción del cerebelo, la parte del encéfalo que coordina los movimientos voluntarios y controla el equilibrio.

  • La disfunción del cerebelo provoca la pérdida de coordinación.

  • A menudo no se controlan los brazos ni las piernas, y se dan pasos amplios e inestables al caminar.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas, los antecedentes familiares, las pruebas de resonancia magnética nuclear del cerebro y a menudo en los análisis genéticos.

  • Si es posible, se corrige la causa; en caso contrario, el tratamiento se centra en mejorar los síntomas.

El cerebelo es la principal parte del cerebro implicada en la coordinación de las secuencias de los movimientos. También controla el equilibrio y la postura. Cualquier lesión del cerebelo produce descoordinación (ataxia).

El consumo excesivo y prolongado de alcohol lesiona permanentemente el cerebelo y es la principal causa de los trastornos de la coordinación. Con menor frecuencia, otros trastornos, como la hipoactividad de la glándula tiroidea (hipotiroidismo), la carencia de vitamina E y los tumores cerebrales provocan trastornos de coordinación. Algunos trastornos hereditarios, como la ataxia de Friedrich, producen pérdida de la coordinación. Ciertos fármacos (como los anticonvulsivos), especialmente cuando se administran en dosis altas, causan trastornos de la coordinación. En estos casos, el trastorno desaparece cuando se suspende el fármaco.

Causas de los trastornos de la coordinación

Tipos

Ejemplos

Trastornos que afectan al cerebelo

Defectos congénitos del cerebelo

Sangrado (hemorragia) en el cerebelo

Tumores del cerebelo, especialmente en niños

Traumatismos craneales (repetidos)

Accidentes cerebrovasculares que afectan al cerebelo

Trastornos hereditarios

Ataxias espinocerebelosas

Ataxia de Friedreich

Ataxia-telangiectasia

Otros trastornos

Golpe de calor o fiebre muy alta

Esclerosis múltiple

Atrofia multisistémica

Glándula tiroidea hipofuncionante (hipotiroidismo)

Déficit de vitamina E

Fármacos y sustancias tóxicas

Consumo de alcohol (excesivo y prolongado)

Anticonvulsivos como fenitoína, especialmente en dosis altas

Monóxido de carbono

Metales pesados, como el mercurio o el plomo

Litio

Sedantes (como las benzodiazepinas) a dosis altas

Síntomas

Los afectados por ataxia no controlan la posición de los brazos y de las piernas ni la postura. Por eso se tambalean, dan pasos amplios y realizan movimientos amplios y en zigzag con los brazos.

Los trastornos de la coordinación causan otras anomalías, como las siguientes:

  • Dismetría: los afectados no controlan la amplitud de los movimientos corporales. Por ejemplo, al tratar de alcanzar un objeto, los afectados por dismetría llevan la mano más allá de él.

  • Disartria: no se articula bien al hablar y no se controlan las fluctuaciones en el volumen porque los músculos del habla están descoordinados. El movimiento de los músculos alrededor de la boca es exagerado.

  • Habla escándida: el sujeto habla en un tono monótono, con tendencia a dudar al principio de una palabra o sílaba.

  • Nistagmo: cuando se mira algo, los ojos van más allá del objetivo y se produce nistagmo. En este, los ojos se mueven de manera rápida y repetida en una dirección, para luego volver lentamente a su posición original.

  • Temblor: la lesión del cerebelo también causa temblor cuando se finaliza un movimiento intencionado, como intentar coger un objeto (temblor intencional), o cuando se trata de mantener el cuerpo en una posición determinada (temblor postural).

El tono muscular disminuye.

¿Sabías que...?

  • La causa más frecuente de los trastornos de la coordinación es el consumo prolongado y excesivo de alcohol.

Ataxia de Friedreich

El gen para esta enfermedad es recesivo. Esto quiere decir que, para desarrollar la enfermedad, los afectados deben heredar dos copias del gen anómalo, una de cada progenitor.

La ataxia de Friedreich es progresiva. La marcha se vuelve inestable entre los 5 y los 15 años de edad. Luego los movimientos de los brazos se vuelven descoordinados, y el habla es pastosa y difícil de entender. Muchos menores con este trastorno nacen con pie zambo, columna curvada (escoliosis) o ambas malformaciones. Los afectados por ataxia de Friedreich no sienten las vibraciones ni dónde están sus brazos y piernas (desaparece el sentido de la posición), y pierden los reflejos. La función mental se deteriora. El temblor, si existe, es leve. Suelen aparecer problemas cardíacos, que empeoran progresivamente.

A medida que se acercan a los 30 años de edad, los afectados por este trastorno quedan confinados en silla de ruedas. La muerte, debida con frecuencia a una arritmia cardíaca o a una insuficiencia cardíaca, suele sobrevenir a mediana edad.

Ataxias espinocerebelosas (SCAs, por sus siglas en inglés)

El gen para estas enfermedades es dominante. Por ello, una sola copia del gen anómalo, heredado de un progenitor, es suficiente para causar el trastorno. Hay muchos tipos diferentes de este tipo de ataxias. La ataxia espinocerebelosa tipo 3 (anteriormente llamada enfermedad de Machado-Joseph) puede ser la más común. Estos trastornos son progresivos, degenerativos, y muchas veces, finalmente fatales. No se conoce ningún tratamiento eficaz.

Los síntomas varían según el tipo, pero la mayoría causa problemas relacionados con los sentidos (por ejemplo, el sujeto tiene menor sensibilidad al dolor, el tacto y la vibración o éstos están abolidos), debilidad muscular, y síndrome de piernas inquietas, así como pérdida de la coordinación. Las personas afectadas desarrollan también problemas de equilibrio, relacionados con el habla y el caminar. Las ataxias espinocerebelosas son una causa común de temblores de intención (provocados por un movimiento intencional). Las personas afectadas pueden presentar síntomas parecidos a los de la enfermedad de Parkinson (como los temblores y la rigidez muscular). A veces, los movimientos oculares están deteriorados, los músculos faciales y la lengua se contraen de forma no controlable, y los ojos sobresalen. Algunos sujetos tienen contracciones musculares involuntarias dolorosas (distonía) de larga duración (sostenidas).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas. También se pregunta acerca de familiares con síntomas similares (antecedentes familiares) y sobre los trastornos que podrían causar los síntomas. Se realiza generalmente una resonancia magnética nuclear (RMN) cerebral. Se realizan pruebas genéticas si se tienen antecedentes familiares de trastornos de coordinación.

Tratamiento

Si es posible, se elimina o se trata la causa. Por ejemplo, si el trastorno de la coordinación se debe al uso del alcohol, se suspende su consumo. Si el trastorno está causado por una dosis alta de un medicamento (por ejemplo, fenitoína), se reduce la dosis. Algunos trastornos subyacentes, como el hipotiroidismo y la carencia de vitamina E, reciben el tratamiento adecuado. La cirugía es beneficiosa en las personas con tumores cerebrales. No existe cura para los trastornos hereditarios de la coordinación. En tales casos, el tratamiento se centra en el alivio de los síntomas.

Los fisioterapeutas pueden enseñar los ejercicios específicos que pueden ayudar a mejorar el equilibrio, la postura y la coordinación. Estos ejercicios pueden ayudar a que el sujeto camine con más normalidad y que viva de manera más independiente. Los terapeutas ocupacionales también pueden recomendar dispositivos para ayudar a caminar, comer y llevar a cabo otras actividades de la vida diaria. La terapia del habla también puede ayudar.

Recursos en este artículo