Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción a la respuesta a los fármacos

Por Daniel A. Hussar, PhD, Remington Professor of Pharmacy, Philadelphia College of Pharmacy, University of the Sciences, Philadelphia

Cada individuo responde a los fármacos de manera distinta. La forma en que una persona responde a un fármaco depende de muchos factores, entre los cuales están la composición genética, la edad, el tamaño corporal, el consumo simultáneo de otros fármacos y complementos dietéticos (como pueden ser las hierbas medicinales, ver Introducción a las hierbas medicinales y a los productos nutritivos medicinales (nutracéuticos)), el consumo de alimentos (y bebidas), la presencia de enfermedades (como trastornos renales o hepáticos), el almacenamiento del fármaco (si ha sido almacenado durante un tiempo excesivo o en un entorno inadecuado) y el desarrollo de fenómenos de tolerancia y resistencia. Por ejemplo, para obtener el mismo efecto, una persona grande o corpulenta necesita más cantidad de fármaco que una persona con un tamaño reducido. La respuesta al fármaco también depende de si la persona sigue o no las instrucciones de administración (ver Adherencia al tratamiento farmacológico). Estos factores pueden influir en la absorción del fármaco por parte del organismo (ver Absorción del fármaco), en la forma en que lo descompone (metaboliza, ver Metabolismo de los fármacos) y elimina (ver ver Eliminación), o en los efectos que tiene en el cuerpo.

Debido a que muchos factores influyen en la respuesta al fármaco, los médicos deben elegir el apropiado para cada persona y ajustar la dosis cuidadosamente. Este proceso es más complejo si se toman otros medicamentos y se padecen otras enfermedades, ya que pueden producirse interacciones fármaco-fármaco y fármaco-enfermedad.

Para cada nuevo fármaco se determina una dosis media o estándar. Sin embargo, el concepto de dosis media es parecido al de «talla única» en la ropa: puede ajustarse bastante bien a un gran número de individuos, pero casi nunca lo hace de manera perfecta. Sin embargo, en el caso de algunos fármacos no es necesario realizar ajustes de la dosis, ya que la misma dosis funciona bien en casi todas las personas.

Efectos de la edad

Los niños y las personas mayores son los que suelen tener más problemas en la respuesta a los medicamentos. Su función hepática y renal suele ser menos efectiva, por lo que los fármacos que son metabolizados por el hígado o excretados por los riñones tienden a acumularse, y de esta manera pueden ser causa de problemas.

Las personas mayores suelen presentar un mayor número de enfermedades que los niños y los jóvenes, por lo que habitualmente toman más medicamentos (ver Fármacos y envejecimiento). Cuantos más medicamentos se toman, mayor es la probabilidad de sufrir problemas por la interferencia de un fármaco con otro o con una enfermedad. Con la edad, las personas tienen también más dificultades para seguir instrucciones complejas en relación a la toma de medicamentos, como tener que tomarlos en los intervalos y las dosis prescritos o evitar ciertos alimentos.

Muchos factores afectan la respuesta a los fármacos

Recursos en este artículo