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Cuándo acudir al médico

Por Michael R. Wasserman, MD, Chief Medical Officer, Rockport Healthcare Services, Los Angeles, CA

Visitas periódicas

En general, todos debemos acudir normalmente al médico, al dentista y al oftalmólogo para revisiones preventivas. Las mujeres deben acudir regularmente al médico de cabecera o al ginecólogo para revisiones ginecológicas. Es conveniente pedir al médico de cabecera una pauta sobre el tipo de atención que se requiere y la frecuencia de las consultas. Normalmente, los niños y las personas mayores necesitan realizar visitas preventivas más frecuentes, pero la frecuencia depende también del estado de salud de cada persona. Por ejemplo, una persona diabética o con una enfermedad cardíaca (o en riesgo de padecerla) necesitará revisiones más frecuentes.

Visitas por problemas de salud

Cuando aparecen síntomas o surge algún problema de salud en el espacio de tiempo entre las visitas preventivas, una persona podría tener dudas sobre la necesidad de acudir al médico. Muchos síntomas y problemas pueden tratarse en casa. Por ejemplo, la mayoría de los resfriados estacionales no requieren atención médica. Muchos cortes y abrasiones leves pueden tratarse lavándolos primero con jabón neutro y agua, y aplicándoles a continuación un ungüento antibiótico y un apósito protector (ver Heridas : Tratamiento de primeros auxilios).

Las personas con ciertas enfermedades deben visitar a su médico lo antes posible cuando observen la aparición de nuevos síntomas. Por ejemplo, deberá acudir inmediatamente al médico una persona que padezca una enfermedad pulmonar crónica (como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y comience a sentir dificultad respiratoria; también debe acudir de inmediato a la consulta una persona con el sistema inmunitario debilitado que tiene fiebre. El sistema inmunitario puede debilitarse por diabetes, infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), administración de fármacos antineoplásicos (quimioterápicos) o por diversas enfermedades.

En caso de duda sobre la necesidad de acudir al médico o a otro profesional de la salud, es posible, en algunos casos, hacer una consulta previa por teléfono. Algunos médicos ofrecen el correo electrónico para asuntos que no sean urgentes, y otros prefieren que se les llame por teléfono. Los médicos no pueden dar directrices precisas sobre cuándo hay que acudir a un médico o cuándo la visita es innecesaria, ya que una misma enfermedad puede producir síntomas muy variables y algunos síntomas similares pueden ser producidos por enfermedades diferentes. No obstante, en determinadas situaciones es evidente la necesidad de llamar a los profesionales de la salud.

Algunas razones para llamar al médico*

Problema

Razones para llamar al médico

Resfriado o gripe

Vómitos o incapacidad de retener líquidos

Dolor al tragar

Tos que dura más de 2 o 3 semanas

Dolor de oído

Síntomas que duran más de 7 días

Diarrea

Heces negras o con sangre

Más de 6 a 8 deposiciones líquidas en los niños

Síntomas de deshidratación (como sequedad de boca y axilas, confusión y disminución de la orina), sobre todo en niños y ancianos

Digestivos

Sensación de que el alimento se atasca o se queda pegado en la garganta

Desarrollo de acidez o cambios en su intensidad, especialmente durante el ejercicio

Acidez frecuente, eructos o regurgitación

Dolor abdominal persistente o intenso

Náuseas persistentes

Malestar general

Síntomas que impiden llevar a cabo las actividades habituales, en especial dificultad respiratoria al realizar esfuerzos, tanto si ésta aparece por primera vez como si ya estaba presente y empeora

Pérdida de peso inexplicada

Mareos o sensación de desmayo

Fatiga persistente

Sudoración, especialmente intensa o fría

Cefaleas

Fuerte dolor de cabeza que alcanza una intensidad alta en pocos segundos

Pérdida de memoria o confusión

Visión borrosa o doble

Arrastrar las palabras al hablar

Pérdida de equilibrio o mareo

Convulsiones

Entumecimiento o debilidad de brazos, piernas o cara

Náuseas

Problemas cardíacos

Latidos del corazón rápidos o galope (palpitaciones)

Dolor torácico

Problemas en las piernas

Dolor en las pantorrillas que empeora al caminar

Hinchazón en los tobillos o las piernas

Problemas menstruales

Ausencia de la menstruación a los 16 años

Interrupción súbita del periodo menstrual

Duración del periodo mucho más larga de lo habitual o excesivamente intensa

Sensación súbita de encontrarse mal mientras se usan tampones

Calambres fuertes o incapacitantes

Erupción

Fiebre de 38 °C o superior

Erupción dolorosa, con inflamación o que supura

Sinusitis

Hinchazón o enrojecimiento en los ojos o a su alrededor

Problemas de visión

Vómitos

Dolor abdominal moderado o intenso

Síntomas de deshidratación, sobre todo en niños y ancianos

Vómitos de color verde, negro o con sangre

*Esta lista de problemas y razones para llamar al médico es solo una muestra.

Visitas a los servicios de urgencias

En general, en caso de emergencia debe llamarse al servicio de urgencias local para que envíe una ambulancia que traslade a la persona afectada al hospital más próximo. Sin embargo, a veces es difícil decidir lo que es realmente una emergencia, debido a que los síntomas pueden ser muy variables. Aprender a reconocer los síntomas de situaciones que pueden poner en riesgo la vida (tales como el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular) puede llegar a ser muy útil, al igual que tener sentido común. Si se sospecha que el problema pone en riesgo la vida, hay que acudir al servicio de urgencias. En las siguientes situaciones, claramente se requiere acudir al servicio de urgencias:

  • Signos de un accidente cerebrovascular (ver Introducción a los accidentes cerebrovasculares : Síntomas)

  • Dificultad respiratoria

  • Hemorragia abundante

  • Quemaduras abiertas, que chamuscan o forman ampollas en la piel; causadas por inhalación; que afectan a un área grande; o que se encuentran en las manos, cara, pies o genitales

  • Lesiones graves (como las producidas por un accidente de tráfico)

  • Síntomas de envenenamiento (si son leves o no evolucionan, puede llamarse al centro de atención toxicológica, según la estructura sociosanitaria de cada país, para pedir asesoramiento)

  • Una reacción alérgica grave (ver Reacciones anafilácticas)

  • Choque (ver Choque (shock))

  • Cualquier dolor intenso de aparición súbita

  • Vómito de sangre o tos productiva con una importante cantidad de sangre (más que unas pocas trazas en el esputo)

  • Empeoramiento súbito y grave de una enfermedad crónica importante, como el asma o la diabetes

Acudir al servicio de urgencias por problemas menos graves puede ser apropiado cuando el médico de atención primaria no está disponible, como los fines de semana o por la noche. Algunos seguros sanitarios requieren necesariamente la consulta de un médico de cabecera para poder reembolsar a sus asociados las visitas al servicio de urgencias, a menos que los síntomas que las han motivado indiquen una situación de riesgo vital. Es bueno conocer las condiciones y requisitos de los seguros médicos antes de que se produzca una urgencia.

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