Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Rehabilitación después de una fractura de cadera

Por Alex Moroz, MD, Associate Professor of Rehabilitation Medicine, Vice Chair of Education, and Residency Program Director, New York University School of Medicine

Después de una operación de fractura de cadera (Fracturas de cadera : Tratamiento), la terapia de rehabilitación se iniciará tan pronto como sea posible, por norma general dentro de las 24 horas posteriores a la intervención quirúrgica. Los objetivos iniciales de la terapia son mantener el nivel de fuerza anterior a la fractura (conservando la movilidad y evitando la pérdida de tono muscular) y evitar problemas derivados de la permanencia en cama (ver Problemas debidos al encamamiento). El objetivo principal es el restablecimiento de la capacidad que tenía la persona para caminar antes de la fractura.

Tan pronto como sea posible, algunas veces al cabo de unas horas de la operación, se anima a la persona afectada a sentarse en una silla. Sentarse reduce el riesgo de úlceras de decúbito y la formación de coágulos de sangre, y facilita además la posición erguida. Se instruye a los afectados sobre la manera de realizar ejercicios para fortalecer el tronco y los músculos de los brazos y, a veces, se les enseñan también ejercicios para fortalecer los músculos grandes de ambas piernas. Generalmente, durante el primer día después de la operación, se anima a la persona intervenida a sostenerse sobre la pierna sana, a menudo con la ayuda de alguien o bien apoyándose en una silla o en la baranda de la cama. En la realización de los ejercicios, se indica al afectado que solo deben tocar el suelo las puntas de los dedos del pie de la pierna lesionada. A menudo, al segundo día tras la intervención se le pide que descanse todo el peso en la pierna lesionada, pero esto depende del tipo de fractura y de su reparación.

La medida justa

Es importante que las personas que se están recuperando de lesiones o de cirugía en la pierna utilicen un bastón que tenga una medida correcta. Un bastón demasiado largo o demasiado corto puede causar dolor de espalda, mala postura e inestabilidad. El bastón debe sostenerse en el lado opuesto al de la pierna lesionada.

Los ejercicios de deambulación (caminar) se inician al cabo de 4 u 8 días, siempre y cuando se pueda soportar todo el peso sobre la pierna lesionada sin malestar y se pueda mantener el equilibrio suficientemente. La persona afectada podrá empezar a subir las escaleras al poco tiempo de haber reanudado la deambulación. Además, se le podrá enseñar cómo usar un bastón u otro dispositivo asistencial y cómo reducir el riesgo de caídas.

Durante algunos meses (por lo general de 1 a 3) después del alta, se necesitan medidas para evitar lesiones. Se deben hacer ejercicios diarios para fortalecer los músculos de la pierna afectada y el torso. Se les aconseja no levantar o empujar objetos pesados o permanecer sentados durante largos períodos de tiempo y no agacharse, ponerse de puntillas o saltar. Al sentarse, no deben cruzar las piernas. Los terapeutas ocupacionales enseñan a los afectados a realizar de forma segura sus actividades cotidianas mientras la cadera sigue en proceso de curación. Por ejemplo, deben mantener la cadera alineada correctamente (no rotada), deben sentarse en un taburete alto al lavar los platos o planchar, y utilizar dispositivos de ayuda provistos de mangos largos (como pinzas o calzadores) para no tener que agacharse a menudo. Incluso después de que la cadera se ha curado, se les aconseja evitar algunos deportes y actividades extenuantes.

Recursos en este artículo