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Infecciones por Salmonella

Por Larry M. Bush, MD, Affiliated Associate Professor of Medicine;Affiliated Professor of Biomedical Sciences, University of Miami-Miller School of Medicine;Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University

Las infecciones por Salmonella son causadas por la bacteria gramnegativa Salmonella.

  • La infección suele producirse al comer alimentos contaminados, como pollo o huevos poco cocidos.

  • Las bacterias suelen infectar el tracto digestivo, pero pueden viajar por el torrente sanguíneo e infectar otras partes del cuerpo.

  • Los afectados sufren náuseas y cólicos abdominales, seguidos de diarrea acuosa, fiebre y vómitos.

  • La identificación de las bacterias en una muestra, generalmente fecal, confirma el diagnóstico.

  • Se aplica un tratamiento de rehidratación; los antibióticos no suele ser útiles para las infecciones intestinales por Salmonella.

las bacterias Salmonella causan varios tipos de infección. La mayoría de las veces estas bacterias causan gastroenteritis, pero a veces causan fiebre tifoidea, una infección más grave.

Existen distintos tipos de bacterias Salmonella. Dos especies causan fiebre tifoidea:

  • Salmonella typhi

  • Salmonella paratyphi

La Salmonella typhi solo está presente en el ser humano. La Salmonella paratyphi reside principalmente en las personas, pero a veces en los animales domésticos. Otras especies de Salmonella residen normalmente en el aparato digestivo de muchos animales salvajes y domésticos, como ganado, ovejas, cerdos, aves y reptiles (incluidos serpientes, lagartos y tortugas). Muchas de estas bacterias causan infecciones en las personas. Dos especies, —Salmonella enterica serotipo Typhimurium y Salmonella serotipo Enteritidis, causan la mayoría de las infecciones por Salmonella en Estados Unidos.

La bacteria Salmonella se excreta en las heces de animales y personas infectados, produciendo contaminación. Así, por ejemplo, durante la década de 1970, muchas de las infecciones en Estados Unidos fueron debidas al contagio por tortugas domésticas, por lo que se prohibió la venta de estos animales y se consiguió reducir el número de casos. Recientemente, ha aumentado la venta legal e ilegal de reptiles como animales de compañía, Hasta el 90% de los reptiles y anfibios domésticos, como las ranas acuáticas, están infectados con Salmonella.

Las personas suelen infectarse al comer carne de ave o huevos poco cocidos, y a veces al comer carne de vacuno o de cerdo poco cocida, productos lácteos sin pasteurizar, marisco contaminado o productos frescos. La bacteria Salmonella puede colonizar los ovarios de las gallinas e infectar así el huevo antes de su puesta. La bacteria Salmonella puede infectar los ovarios de las gallinas e infectar así el huevo antes de su puesta. Otros alimentos pueden contaminarse por heces de animales (por ejemplo, en los mataderos) o por manipuladores de alimentos infectados si no se lavan debidamente las manos después de usar el inodoro.

Debido a que el ácido estomacal tiende a destruir la Salmonella, se debe consumir un gran número de estas bacterias para desarrollar la infección, a menos que las personas tengan una deficiencia de ácido gástrico. Esta deficiencia puede ocurrir en

  • Niños menores de 1 año

  • Personas de edad avanzada

  • Personas que tomen antiácidos o medicamentos que inhiban la producción de ácido estomacal, incluyendo los antihistamínicos (H2) (como ranitidina) o los inhibidores de la bomba de protones (como omeprazol)

Las bacterias provocan inflamación del intestino (gastroenteritis) y por lo tanto son causa frecuente de diarrea.

Diseminación a través del torrente sanguíneo

A veces entran en el torrente sanguíneo (causando bacteriemia) y se propagan, causando infecciones o acúmulos de pus (abscesos) en zonas distantes, tales como huesos, articulaciones, tracto urinario y pulmones. Las bacterias pueden acumularse y causar una infección en prótesis articulares o en válvulas artificiales del corazón, en injertos de vasos sanguíneos o en tumores. El revestimiento de las arterias, generalmente la aorta (la mayor arteria del organismo), puede estar infectado; los abscesos y las arterias infectadas causan bacteriemia crónica.

Es más probable que la infección se propague a través del torrente sanguíneo en los siguientes grupos:

  • Lactantes

  • Las personas mayores, especialmente las que viven en una residencia de ancianos

  • Quienes sufran trastornos que afecten los glóbulos rojos (eritrocitos), como la anemia drepanocítica o el paludismo (malaria)

  • Afectados por un trastorno que debilite el sistema inmunitario, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)

  • Personas que tomen medicamentos que inhiban el sistema inmunitario, como los utilizados para tratar el cáncer o evitar el rechazo de un órgano trasplantado.

Síntomas

Cuando el intestino está infectado, los síntomas comienzan generalmente entre 12 y 48 horas después de la ingestión de las bacterias. Se producen náuseas y cólicos abdominales, seguidos rápidamente por diarrea acuosa, fiebre y vómitos. Por lo general, la Salmonella remite en un término de 1 a 4 días. En ocasiones, los síntomas son más graves y duran mucho tiempo.

Mucho tiempo después de que desaparezcan los síntomas, algunas personas siguen excretando bacterias en sus heces: dichas personas se conocen como portadores.

Hasta aproximadamente un 30% de los adultos desarrollan artritis reactiva semanas o meses después del cese de la diarrea. Este trastorno causa dolor e inflamación, generalmente en las caderas, las rodillas y el tendón de Aquiles (que conecta el hueso del talón y el músculo de la pantorrilla).

Si se desarrolla bacteriemia y se propaga la infección pueden producirse otros síntomas. Por ejemplo, si un hueso está infectado, la zona que lo recubre suele estar sensible o dolorida; si está infectada una válvula cardíaca, la persona siente dificultad para respirar, y si está infectada la aorta se siente dolor en la espalda y el abdomen.

¿Sabías que...?

  • En Estados Unidos, hasta el 90% de los reptiles y anfibios que se venden como animales domésticos están infectados con Salmonella.

Diagnóstico

  • Cultivo de heces, pus, sangre o una muestra rectal

El médico recoge una muestra de heces, pus o sangre, o utiliza una torunda para obtener una muestra del recto; la muestra se envía al laboratorio, donde se realiza un cultivo bacteriano. La identificación de las bacterias en la muestra confirma el diagnóstico.

También se analizan las bacterias para ver qué antibióticos son eficaces frente a ellas (un proceso denominado prueba de sensibilidad).

Prevención

Las formas de prevenir las infecciones por Salmonella son:

  • Cocinar completamente las aves de corral, huevos y carne de res molida

  • No comer o beber alimentos que contengan huevos crudos o leche cruda (sin pasteurizar), tales como la masa de galletas, salsa holandesa, o ciertos aderezos caseros para ensaladas

  • Lavar a fondo los productos

  • Lavarse las manos después de ir al baño o cambiar un pañal

  • Lavarse las manos, las superficies de trabajo de cocina y los utensilios con agua y jabón inmediatamente después de haber tocado carne cruda o aves de corral

  • Lavarse las manos con jabón después de tocar reptiles, aves o sus pollitos y después del contacto con heces de una mascota

Se necesitan precauciones especiales para las personas con alto riesgo, como los niños pequeños. Por ejemplo, dado que los reptiles (como las tortugas), pollos y otras aves jóvenes son particularmente propensos a tener Salmonella, a los niños pequeños no se les debe permitir manipular estos animales y los reptiles no deben estar en la misma casa que los lactantes.

Las personas infectadas no deben preparar o manipular alimentos para otros.

No hay vacuna para prevenir la salmonelosis, aunque sí hay vacunas para la fiebre tifoidea.

Tratamiento

  • Para la infección intestinal, líquidos

  • Para las personas que están en riesgo de contraer o han contraído bacteriemia, antibióticos

  • En caso de abscesos, drenaje quirúrgico

La infección intestinal se trata mediante la administración de líquidos por vía oral o, en infecciones graves, por vía intravenosa.

Los antibióticos no acortan el tiempo de recuperación y pueden provocar que las bacterias se excreten en las heces durante más tiempo; por lo tanto, no suelen administrarse antibióticos.

Sin embargo, a las personas con riesgo de bacteriemia (como los residentes de edad más avanzada de una residencia de ancianos y las personas con infección por VIH), así como las personas con dispositivos o materiales implantados (como prótesis articulares, válvulas cardíacas o injertos de vasos sanguíneos) se les administran antibióticos. Puede administrárseles ciprofloxacino o azitromicina durante varios días.

A las personas con bacteriemia se les administran antibióticos como ciprofloxacina o ceftriaxona por vía intravenosa durante 2 semanas. Si la bacteriemia continúa, se administran antibióticos entre 4 y 6 semanas.

Los abscesos se vacían quirúrgicamente, y se administran antibióticos durante 4 semanas como mínimo.

Si la aorta, una válvula del corazón, u otras áreas (tales como las articulaciones) están infectadas, generalmente se requiere cirugía y administración de antibióticos durante semanas o meses.

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