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Toxocariasis

(Larva migratoria visceral)

Por Richard D. Pearson, MD, University of Virginia School of Medicine

La toxocariasis es la infección causada por larvas de los nematodos Toxocara canis o Toxocara cati.

  • Los niños pequeños pueden adquirir la infección al comer tierra contaminada con heces de animales que contengan huevos del nematodo.

  • Lo más frecuente es que la infección cause fiebre, tos o sibilancias y un aumento de tamaño del hígado, pero puede causar problemas de visión.

  • Los médicos confirman el diagnóstico mediante la identificación de anticuerpos contra el nematodo en una muestra de sangre.

  • Desparasitar regularmente a perros y gatos ayuda a prevenir la infección.

  • El tratamiento suele ser innecesario, pero puede incluir fármacos antiparasitarios y corticoesteroides.

La toxocariasis aparece principalmente en niños pequeños que adquieren los huevos de Toxocara mediante la ingestión de tierra contaminada con heces de perros, gatos u otros animales que llevan el parásito. Los areneros destinados al juego de los niños son espacios donde a menudo defecan perros y gatos, por lo que suponen un especial peligro de exposición a los huevos de Toxocara. Con frecuencia, los niños adquieren los huevos del parásito al llevarse a la boca las manos sucias de arena y comer arena contaminada. A veces, los adultos ingieren huevos recogidos en la tierra contaminada, en otras superficies o en las manos, y se infectan. Los adultos y los niños con avidez por productos no alimentarios como tierra o arcilla (un trastorno conocido como pica) sufren un elevado riesgo de infección.

Una vez ingeridos los huevos, las larvas eclosionan en el intestino, atraviesan la pared intestinal y se propagan por el torrente sanguíneo. Puede infectarse casi cualquier tejido del organismo, pero el hígado y los pulmones son los que se afectan con mayor frecuencia. Las larvas siguen vivas durante varios meses y provocan lesiones al migrar a los tejidos y al estimular la inflamación. Las larvas no maduran a la forma adulta en las personas, sino que necesitan otro huésped para la maduración: perros, gatos u otros animales.

Síntomas de la toxocariasis

Los síntomas de la toxocariasis pueden empezar al cabo de varias semanas de haber ingerido los huevos. Los más frecuentes son fiebre, tos o sibilancias y un aumento de tamaño del hígado. Algunas personas presentan erupción, aumento del tamaño del bazo o neumonías recurrentes. Es posible que pierdan el apetito.

Cuando las larvas infectan el ojo, se produce inflamación y pérdida de vista.

Diagnóstico de la toxocariasis

  • Análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el parásito

El médico sospecha toxocariasis en personas con aumento de tamaño del hígado, inflamación en los pulmones, fiebre y niveles altos de eosinófilos (una variedad de glóbulos blancos). El diagnóstico se confirma mediante la identificación de anticuerpos contra Toxocara en la sangre. (Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunitario para ayudar al organismo a defenderse contra los ataques, incluidos los de los parásitos.)

En raras ocasiones es necesario obtener y examinar una muestra de tejido hepático (biopsia) para detectar las larvas o la inflamación provocada por su presencia.

Prevención de la toxocariasis

La prevención incluye la desparasitación regular de perros y gatos. Los areneros infantiles deben cubrirse cuando no se usan para evitar que los animales defequen en ellos.

Los niños deben ser disuadidos de ingerir sustancias u objetos no comestibles, como la tierra y la arcilla, al igual que los adultos con este tipo de antojos.

Tratamiento de la toxocariasis

  • Si es necesario, albendazol o mebendazol (fármacos utilizados para eliminar los gusanos—fármacos antihelmínticos) más corticoesteroides

En la mayoría de las personas afectadas por toxocariasis, la infección se resuelve por sí sola, y no se requiere tratamiento. Se administra albendazol o mebendazol junto con corticoesteroides cuando los síntomas son graves, o en caso de infección ocular.

En algunos casos, se utiliza la fotocoagulación con láser (aplicación de un intenso haz de luz) para matar las larvas instaladas en los ojos.

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