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Ehrlichiosis y anaplasmosis

Por William A. Petri, Jr, MD, PhD, Wade Hampton Frost Professor of Medicine and Chief, Division of Infectious Diseases and International Health, University of Virginia School of Medicine

La ehrlichiosis y la anaplasmosis son infecciones transmitidas por garrapatas: causan fiebre, escalofríos, dolores musculares, dolor de cabeza y sensación de malestar general.

Las bacterias Ehrlichia y Anaplasma, como las rickettsias, solo pueden vivir en el interior de las células de un animal o de una persona (véase también Introducción a las infecciones por Rickettsias). Sin embargo, a diferencia de las rickettsias, estas bacterias habitan exclusivamente en los glóbulos blancos o leucocitos (Ehrlichia en monocitos y Anaplasma en granulocitos).

La ehrlichiosis es más frecuente en el sudeste y el centro meridional de Estados Unidos, La anaplasmosis se produce en el Nordeste, los estados del Atlántico medio, la parte superior del Medio Oeste y la Costa Oeste de Estados Unidos. La anaplasmosis también aparece en Europa. Es más probable que tales infecciones aparezcan entre primavera y finales de otoño, cuando las garrapatas son más activas. La infección se transmite a los seres humanos a través de las picaduras de las garrapatas.

La ehrlichiosis es transmitida por la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum), mientras que la anaplasmosis es transmitida por la garrapata del venado (especies Ixodes).

La enfermedad de Lyme y la babesiosis también se transmiten a través de las garrapatas y son comunes en las mismas áreas. En consecuencia, a través de la picadura de una garrapata es posible contraer más de una infección, si el parásito, a su vez, estaba infectado con más de un organismo.

Dado que las bacterias Ehrlichia y Anaplasma infectan los glóbulos blancos, que circulan por el torrente sanguíneo, estas bacterias pueden ser transmitidas a través de transfusiones de sangre o trasplantes de órganos. Algunas personas han desarrollado anaplasmosis después de una transfusión de sangre de una persona que había sido infectada recientemente, o que estaba infectada pero no tenía síntomas.

Síntomas

Los síntomas de la ehrlichiosis y la anaplasmosis son similares. Suelen aparecer unos 12 días después de la picadura de una garrapata, de forma repentina. Incluyen fiebre, escalofríos, dolores musculares, debilidad, náuseas y/o vómitos, tos, dolor de cabeza y malestar general.

Puede desarrollarse una erupción en el torso, los brazos y las piernas en algunas personas con ehrlichiosis, pero es poco común en los afectados por anaplasmosis. En ocasiones, una persona infectada puede no presentar síntomas.

La ehrlichiosis y la anaplasmosis puede provocar coagulación generalizada de la sangre (coagulación intravascular diseminada), disfunción grave (insuficiencia) de varios órganos, convulsiones y coma.

Los síntomas de ambas infecciones son más graves en personas con un sistema inmunitario debilitado (como consecuencia de un trastorno, como la infección por VIH, o de la toma de medicamentos, como los corticoesteroides). El desenlace mortal es infrecuente, pero es más probable en personas con un sistema inmunitario debilitado o en las que no reciben tratamiento con suficiente prontitud.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

Los médicos realizan análisis de sangre, que pueden detectar una disminución en el recuento de glóbulos blancos (leucocitos), un número de plaquetas (trombocitos) inferior al normal (lo que se conoce como trombocitopenia o plaquetopenia), un nivel elevado de enzimas hepáticas y anomalías de la coagulación. No obstante, dichos hallazgos aparecen en muchas otras enfermedades.

Los análisis de sangre para la detección de anticuerpos contra estas bacteria son útiles, pero no permiten detectar los anticuerpos hasta varias semanas después del inicio de la enfermedad. La técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) es más útil, ya que incrementa la cantidad de ADN de la bacteria y facilita su identificación.

Tratamiento

  • Antibióticos

Si las personas que puedan haber estado expuestas a garrapatas infectadas presentan síntomas característicos, suele iniciarse el tratamiento antes de disponer de los resultados de las pruebas. Cuando el tratamiento se inicia de forma precoz, la mayoría de los afectados responden bien y rápidamente. Un retraso en el tratamiento puede dar lugar a complicaciones graves, incluyendo la muerte en entre el 2 y el 5% de los casos.

Normalmente se utiliza doxiciclina. Los afectados toman este antibiótico hasta que los síntomas hayan mejorado y no hayan tenido fiebre durante un período de entre 24 y 48 horas, pero deben tomarlo durante un mínimo de 7 días. Algunas personas siguen teniendo dolor de cabeza y sienten debilidad y malestar general durante semanas una vez finalizado el tratamiento.

Para evitar dichos trastornos, deben tomarse medidas para evitar las picaduras de garrapatas.

Prevención de la picadura de la garrapata

Evitar el acceso de la garrapata a la piel, para lo cual se recomienda:

  • Permanecer en caminos y senderos

  • Introducir los bajos de los pantalones en el interior de las botas o calcetines

  • Vestir camisas de manga larga

  • Aplicar un repelente con dietiltoluamida (DEET) sobre la piel

La DEET debe utilizarse con precaución en niños muy pequeños, ya que se han comunicado casos de reacciones tóxicas. La permetrina en la ropa resulta efectiva para matar las garrapatas. En las zonas endémicas, es esencial comprobar con frecuencia que no se lleve ninguna garrapata encima, especialmente en las zonas corporales con pelo y en el caso de los niños.

Retirar las garrapatas hinchadas con cuidado y no aplastarlas entre los dedos, ya que el hecho de aplastar la garrapata puede facilitar la transmisión de enfermedades. No debe apretarse ni aplastarse el cuerpo de la garrapata. Para extraer la garrapata, se recomienda ejercer una tracción gradual sobre la cabeza con unas pequeñas pinzas. El punto por el que había estado fijada a la piel se debe limpiar con alcohol. La vaselina, los fósforos encendidos y otras sustancias irritantes no son formas eficaces para extraer las garrapatas de la piel y no se deben utilizar.

No hay medios eficaces para eliminar las garrapatas de áreas extensas, pero la población de garrapatas puede reducirse en las zonas endémicas mediante el control de las poblaciones de animales pequeños.