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Parche anticonceptivo

El sistema reproductor femenino comprende el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. Los ovarios son glándulas con forma de almendras, ubicados a ambos lados del útero. Producen las hormonas sexuales, estrógeno y progesterona, que regulan el ciclo menstrual de la mujer. Además de producir hormonas, los ovarios contienen miles de óvulos. Todos los meses, las hormonas estimulan a los ovarios para que desarrollen óvulos maduros. Generalmente, sólo uno de estos óvulos alcanza la madurez y puede ser ovulado y fecundado (fertilizado). La fertilización sólo puede ocurrir durante la ovulación, momento del ciclo menstrual de la mujer en el que el óvulo maduro es liberado del ovario y se desplaza a través de la trompa de Falopio. Para que se logre la concepción, un espermatozoide debe fecundar el óvulo maduro mientras se encuentra en la trompa de Falopio. Un signo de que los óvulos se han fecundado es cuando comienzan a dividirse en múltiples células, que forman un blastocito. El blastocito luego se desplaza a través de la trompa de Falopio y entra al útero. La implantación del blastocito debe producirse dentro del revestimiento del útero para que se desarrolle y se convierta en un embrión. El parche anticonceptivo es uno de los métodos utilizados para prevenir el embarazo. El pequeño parche cuadrado puede estar compuesto por varias capas. Generalmente, las hormonas de estrógeno y progesterona (forma sintética de la progesterona) se encuentran en la capa adhesiva inferior. Esta capa se coloca directamente sobre la piel, en general, en las nalgas, el estómago o el antebrazo. Está considerado un anticonceptivo de tipo hormonal, es decir, que administra hormonas sintéticas en el torrente sanguíneo para interferir en el ciclo menstrual de la mujer. Estas hormonas previenen el embarazo debido a que: • Impiden que los ovarios liberen óvulos, • Hacen que el moco cervical sea más espeso, lo que impide que los espermatozoides lleguen al óvulo, y • Hacen que el revestimiento del útero, el endometrio, sea más delgado, lo cual imposibilita el implante del óvulo. Un parche puede utilizarse durante una semana antes de que sea necesario cambiarlo. Debe cambiarse el mismo día de la semana, durante tres semanas consecutivas. No se utiliza durante la cuarta semana, en la que la mujer tendrá su período menstrual. Es un medicamento recetado y los riesgos asociados a su uso son similares a los de las píldoras anticonceptivas orales.