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Introducción a los tumores malignos del aparato reproductor femenino

Por Pedro T. Ramirez, MD, Professor, Department of Gynecologic Oncology and Reproductive Medicine, David M. Gershenson Distinguished Professor in Ovarian Cancer Research, and Director of Minimally Invasive Surgical Research and Education, The University of Texas MD Anderson Cancer Center ; David M. Gershenson, MD, Professor and Chairman, Department of Gynecologic Oncology and Reproductive Medicine, The University of Texas MD Anderson Cancer Center

El cáncer puede aparecer en cualquier zona del aparato reproductor femenino: vulva, vagina, cuello uterino, útero, trompas de Falopio u ovarios. A estas formas de cáncer se las denomina cánceres ginecológicos.

Los tumores malignos ginecológicos pueden invadir directamente los tejidos y órganos cercanos, o bien diseminarse (metastatizar) a través de los vasos y ganglios linfáticos (sistema linfático) o por el torrente sanguíneo hacia partes alejadas del cuerpo.

Diagnóstico

La realización de exploraciones ginecológicas y citologías u otras pruebas similares (ver Exploración ginecológica) de forma regular pueden conducir a la detección precoz de ciertos tipos de cáncer ginecológico, especialmente el cáncer de cuello uterino. Dichos exámenes pueden llegar a evitar el cáncer mediante la detección de alteraciones precancerosas (displasia) antes de que se conviertan en cáncer. Las exploraciones ginecológicas regulares también pueden detectar el cáncer de vagina y de vulva en etapas tempranas. Sin embargo, los tumores malignos de ovario, útero y trompa de Falopio no son fáciles de detectar durante una exploración ginecológica.

Si se sospecha la existencia de un tumor maligno, una biopsia puede confirmar o descartar el diagnóstico. Si se diagnostica el cáncer, pueden realizarse uno o más procedimientos para determinar el estadio en que se encuentra. El estadio está en relación con el tamaño del tumor y el alcance de su diseminación. Algunos procedimientos habitualmente utilizados incluyen ecografía, tomografía computarizada (TC), resonancia magnética nuclear (RMN), radiografías de tórax y huesos, y tomografía por emisión de positrones (PET, ver Tomografia por emision de positrones (PET)).

La estadificación del cáncer ayuda a escoger el mejor tratamiento. El médico a menudo determina el estadio del tumor después de extirparlo y biopsiar los tejidos circundantes, incluidos los ganglios linfáticos. En todos los cánceres ginecológicos los estadios van de I (precoz) a IV (avanzado). Para la mayoría de los cánceres, los estadios se subdividen aún más, designándose con las letras del alfabeto.

Estadificación de los tumores malignos del aparato reproductor femenino*

Tipo

Estadio I

Estadio II

Estadio III

Estadio IV

Cáncer de endometrio (de útero)

Solo en la parte superior del útero, pero no en el cuello uterino

Extensión al cuello uterino

Diseminado a los tejidos cercanos, la vagina o los ganglios linfáticos, pero todavía dentro de la pelvis

Diseminado a la vejiga o al recto (A) o a órganos distantes (B)

Cáncer de ovario

En uno o en ambos ovarios

Diseminado hacia el útero, las trompas de Falopio o los tejidos cercanos en la pelvis

Diseminado fuera de la pelvis a los ganglios linfáticos, a la superficie del hígado, al intestino delgado o al revestimiento del abdomen (peritoneo)

Diseminado fuera del abdomen o al interior del hígado

Cáncer de cuello uterino

Solo en el cuello uterino

Diseminado fuera del cuello del útero (incluyendo la parte superior de la vagina), pero todavía dentro de la pelvis

Diseminado por toda la pelvis (incluyendo la parte inferior de la vagina), a veces obstruyendo los uréteres y/o ocasionando disfunción renal

Diseminado a la vejiga o al recto (A) o a órganos distantes (B)

Cáncer de vulva

Solo en la vulva y/o el área situada entre la abertura del recto y la vagina (periné)

Diseminado a los tejidos cercanos, como la parte inferior de la uretra o la vagina, pero no a los ganglios linfáticos cercanos

Diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, con o sin propagación a los tejidos próximos

Extendido más allá de los tejidos próximos a la vejiga, la parte superior de la vagina o la uretra, el recto, o a ganglios linfáticos alejados

Cáncer de vagina

Solo en la vagina

Diseminado a los tejidos cercanos, pero aún dentro de la pelvis

Diseminado por toda la pelvis

Diseminado a la vejiga o el recto o fuera de la pelvis

Cáncer de la trompa de Falopio

Solo afecta a una o a ambas trompas de Falopio

Diseminado a los tejidos cercanos, pero aún dentro de la pelvis

Diseminado a órganos abdominales (por ejemplo, el intestino y el hígado) o a ganglios linfáticos cercanos

Diseminado a órganos distantes

*Simplificado del International Federation of Gynecology and Obstetrics Staging System.

En ocasiones, el estadio IV se subclasifica como A o B dependiendo de a qué estructuras se ha diseminado.

La pelvis se refiere a la parte más baja del torso, el área situada por debajo del abdomen y entre los huesos de la cadera. Contiene los órganos reproductores internos, la vejiga y el recto.

Tratamiento

El principal tratamiento del cáncer de endometrio o de ovario es la extirpación quirúrgica del tumor. Esta cirugía puede ir seguida de radioterapia o quimioterapia.

En una mujer con cáncer de cuello uterino, la radioterapia puede ser externa (utilizando una máquina de gran tamaño) o interna (usando implantes radiactivos colocados directamente sobre el tumor). La radioterapia externa se administra generalmente varios días a la semana durante varias semanas. La radioterapia interna requiere permanecer en el hospital varios días, mientras los implantes se encuentren colocados en la zona afectada por el cáncer.

La quimioterapia puede administrarse mediante inyección, por vía oral o a través de un catéter introducido en el abdomen (intraperitoneal). La frecuencia con la que se administra la quimioterapia depende del tipo de cáncer. A veces es necesario permanecer en el hospital mientras se recibe el tratamiento.

Cuando un cáncer ginecológico está muy avanzado y no puede curarse, puede recomendarse la radioterapia o la quimioterapia para reducir el tamaño del tumor o de sus metástasis y para aliviar el dolor y los demás síntomas. La mujer con un cáncer incurable debe especificar sus voluntades anticipadas (testamento vital ver Voluntades anticipadas). Debido al considerable avance en el cuidado de los pacientes terminales con cáncer, cada vez más mujeres con un cáncer incurable pueden pasar los últimos días de vida cómodamente en su domicilio (ver Cuidados paliativos). Se pueden utilizar fármacos apropiados para aliviar la ansiedad y el dolor que con frecuencia sufren las mujeres con cáncer terminal.

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