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Incompatibilidad de Rh

(Eritroblastosis fetal)

Por Antonette T. Dulay, MD, The Ohio State University College of Medicine

La incompatibilidad de Rh aparece cuando la madre tiene sangre Rh negativa y el feto tiene sangre Rh positiva.

  • La incompatibilidad de Rh puede producir la destrucción de los glóbulos rojos (eritrocitos) del feto, causando a veces una anemia que puede ser grave.

  • El feto se controla periódicamente en busca de signos de anemia.

  • Si se sospecha la anemia, el feto recibe transfusiones sanguíneas.

  • Para prevenir problemas en el feto, los médicos administran unas inyecciones a las mujeres con sangre Rh negativa en el embarazo, tras el parto y después de ciertos procedimientos.

El feto de una mujer con sangre Rh negativa puede tener sangre Rh positiva si el padre tiene sangre Rh positiva. En alrededor del 13% de los matrimonios en Estados Unidos, el hombre tiene sangre Rh positiva y la mujer, Rh negativa.

¿Sabías que...?

  • La incompatibilidad Rh no causa problemas en el primer embarazo.

El factor Rh es una molécula en la superficie de los glóbulos rojos de algunas personas. La sangre es Rh positiva si los eritrocitos tienen el factor Rh, y Rh negativa si no lo tienen. Los problemas pueden producirse si la sangre del feto es Rh positiva y penetra en la sangre de la madre. El sistema inmunitario de la madre puede reconocer los glóbulos rojos del feto como extraños y producir anticuerpos, denominados anticuerpos Rh, para destruir los glóbulos rojos Rh positivos. La producción de estos anticuerpos se denomina sensibilización al Rh.

Durante el primer embarazo, la sensibilización al Rh es improbable, dado que es difícil que una cantidad significativa de la sangre del feto entre en el caudal sanguíneo de la madre antes del parto. De esta manera, el feto o el recién nacido muy rara vez tienen problemas. Sin embargo, la mujer sí se sensibiliza durante el parto. Una vez que se ha sensibilizado, los problemas son más probables con cada embarazo posterior si la sangre del feto sea Rh positiva. En cada embarazo, la mujer produce anticuerpos Rh con más antelación y en mayor cantidad.

Si los anticuerpos Rh atraviesan la placenta hasta el feto, pueden destruir parte de sus glóbulos rojos. Si los glóbulos rojos se destruyen más deprisa de lo que el feto produce los nuevos, puede sufrir anemia. Esta destrucción es la enfermedad hemolítica del feto (eritroblastosis fetal) o del recién nacido (eritroblastosis neonatal, ver Qué es la enfermedad hemolítica del recién nacido). Cuando se destruyen los glóbulos rojos (eritrocitos), se produce un pigmento amarillo llamado bilirrubina. Cuando se destruyen muchos glóbulos rojos, la bilirrubina se puede acumular dentro de la piel y otros tejidos. Como resultado, la piel y la parte blanca de los ojos del recién nacido pueden aparecer de color amarillo (ictericia, ver Causas frecuentes). En los casos graves, el cerebro puede dañarse (lo que se conoce como kernícterus, encefalopatía bilirrubínica o ictericia nuclear, ver Complicaciones), y una anemia grave puede causar la muerte del feto. Puede producirse un aborto espontáneo.

De vez en cuando, hay otras moléculas en los glóbulos rojos de la mujer que son incompatibles con las del feto. Esta incompatibilidad puede causar problemas similares a los de la incompatibilidad Rh.

Diagnóstico

En su primera visita al médico durante un embarazo, se somete a las mujeres a una revisión para determinar si tienen sangre Rh positiva o Rh negativa. Cuando tienen sangre Rh negativa, se verifica si existen anticuerpos Rh y se determina el tipo de sangre del padre. Si tiene sangre Rh positiva, la sensibilización Rh es un riesgo. En estos casos, periódicamente se revisa la sangre de las mujeres embarazadas en busca de anticuerpos Rh durante el embarazo, que puede proseguir normalmente siempre y cuando no se detecten anticuerpos.

Si se detectan los anticuerpos, deben darse los pasos necesarios para proteger al feto, en función del nivel de anticuerpos. Puede realizarse una ecografía Doppler de forma periódica para evaluar el flujo de sangre en el cerebro del feto; si es anómalo, el feto puede tener anemia. Entonces los médicos anestesian un área de piel sobre el abdomen de la mujer e insertan una aguja a través del abdomen hasta el cordón umbilical para obtener una muestra de sangre del feto (un procedimiento llamado muestra de sangre umbilical percutánea). A continuación, la muestra se analiza para comprobar si hay anemia.

Prevención

Como medida de precaución, a las mujeres que tengan sangre Rh negativa se les administra una inyección de anticuerpos Rh a las 28 semanas de embarazo y en las primeras 72 horas después del nacimiento de un niño que tenga sangre Rh positiva, incluso después de un aborto espontáneo o un aborto inducido. También se les administra una inyección después de cualquier episodio de hemorragia vaginal y después de la amniocentesis o la biopsia de vellosidades coriónicas. Los anticuerpos administrados se denominan inmunoglobulina Rh0 (D). Este tratamiento funciona haciendo que el sistema inmunitario de la mujer sea menos capaz de reconocer el factor Rh en los glóbulos rojos (eritrocitos) de la sangre del bebé, que pueden haber entrado en el torrente sanguíneo de la mujer. Por lo tanto, el sistema inmunitario de la mujer no crea anticuerpos contra el factor Rh. Tal tratamiento reduce el riesgo de que los glóbulos rojos del feto sean destruidos en embarazos posteriores de aproximadamente el 12 al 13% (sin tratamiento) al 1 o 2%.

Tratamiento

Si se diagnostica anemia en el feto, se le practica una transfusión de sangre antes del nacimiento por parte de un especialista en un centro especializado en embarazos de alto riesgo. Muy a menudo, la transfusión se administra a través de una aguja insertada en una vena del cordón umbilical. Por lo general, se realizan otras transfusiones hasta que el feto esté lo suficientemente maduro para que pueda llevarse a cabo un parto seguro.

Las mujeres suelen recibir corticoesteroides para ayudar a que los pulmones del feto maduren, y así el bebé pueda nacer de forma segura antes de tiempo. Cuando los pulmones del feto están maduros, se induce el parto (generalmente de la semana 32 a la 35). El bebé puede necesitar transfusiones después del nacimiento. Algunas veces no se necesitan transfusiones hasta después del parto.

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