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Infección intraamniótica

(Corioamnionitis)

Por Antonette T. Dulay, MD, Attending Physician, Maternal-Fetal Medicine Section, Department of Obstetrics and Gynecology;Senior Physician, Main Line Health System;Axia Women’s Health

La infección intraamniótica es una infección de los tejidos alrededor del feto, como el líquido que lo rodea (líquido amniótico), la placenta, las membranas alrededor del feto o una combinación de varios de ellos.

  • La infección intraamniótica aumenta el riesgo de problemas para la madre y el feto.

  • Las mujeres suelen tener fiebre y, a menudo, dolor pélvico y secreción vaginal.

  • Por lo general, los médicos pueden diagnosticar la infección con una exploración física, pero a veces el líquido amniótico debe ser analizado.

  • Se administran antibióticos y se programa el parto para tan pronto como sea posible.

La infección intraamniótica típicamente se desarrolla porque las bacterias de la vagina entran en el útero e infectan los tejidos que rodean al feto. Por lo general, el moco en el cuello uterino, las membranas alrededor del feto y la placenta evitan que las bacterias causen infección. Sin embargo, ciertas afecciones pueden facilitar la entrada de las bacterias. Entre ellas, la rotura precoz de la bolsa de las aguas (ruptura prematura de las membranas que rodean al feto, ver Rotura prematura de membranas) y, rara vez, la cardiotocografía interna y procedimientos invasivos como la amniocentesis (ver Procedimientos : Amniocentesis) o la biopsia coriónica (ver Procedimientos : Biopsia de vellosidades coriónicas), que pueden llevarse a cabo para detectar anomalías antes del nacimiento. Cuanto más tiempo que pase entre la rotura precoz de la bolsa de las aguas y el parto, más probable será la aparición de una infección intraamniótica, sobre todo si los médicos o comadronas realizan muchos exámenes pélvicos. Dichas exploraciones pueden introducir bacterias en la vagina y el útero.

Tener bacterias que pueden causar infecciones en el tracto genital también hace que las infecciones intraamnióticas sean más probables. Entre estas bacterias se incluyen los estreptococos del grupo B y las bacterias que pueden causar enfermedades de transmisión sexual (ETS) o vaginosis bacteriana. Las mujeres pueden no saber que estas bacterias están presentes, sobre todo si no han tenido ninguna atención prenatal de rutina, que es cuando se realizan las pruebas para detectarlas.

La infección intraamniótica también es más probable si el parto comienza de forma precoz (parto prematuro) o si la mujer no ha estado embarazada antes.

La infección intraamniótica puede aumentar el riesgo de que el feto sufra los problemas siguientes:

  • Parto prematuro o rotura precoz de la bolsa de las aguas (una infección intraamniótica puede ser tanto la causa como la consecuencia de estos problemas)

  • Oxígeno insuficiente en la sangre en el periodo periparto

  • Infecciones, como una infección generalizada (septicemia), neumonía o meningitis

  • Convulsiones

  • Parálisis cerebral

  • Muerte

La infección intraamniótica puede aumentar el riesgo de los siguientes problemas en la mujer:

  • Infección en la sangre

  • Necesidad de parto por cesárea

  • Hemorragia posparto (hemorragia puerperal)

  • Acumulación de pus (absceso)

  • Infección de las incisiones practicadas durante el parto

  • Trombos en las piernas

Síntomas

La infección intraamniótica suele causar fiebre y con frecuencia produce dolor abdominal y una secreción que puede ser maloliente. La frecuencia cardíaca del feto y de la mujer pueden ser rápidas; sin embargo, algunas mujeres no tienen síntomas.

Diagnóstico

Los médicos efectúan una exploración física y por lo general los resultados de la misma les permiten diagnosticar una infección intraamniótica. A veces realizan un hemograma completo, que puede indicar un incremento anómalo del número de glóbulos blancos (leucocitos).

Si se produce un parto o la rotura de la bolsa de las aguas prematuramente, los médicos consideran la posibilidad de infección aún en el caso de que las mujeres no presenten los síntomas típicos. Para confirmar el diagnóstico en estos casos, los médicos deben tomar una muestra del líquido amniótico y analizarlo (amniocentesis).

Prevención

Ante la rotura prematura de la bolsa de las aguas, los médicos solo efectúan una exploración pélvica si es necesario. A estas mujeres les suelen administrar antibióticos por vía intravenosa o por vía oral para reducir el riesgo de infección. Los antibióticos también pueden retrasar el parto, y este hecho permite que los pulmones del feto, que todavía están inmaduros, tengan tiempo de madurar.

Tratamiento

A las mujeres con una infección intraamniótica se les administran antibióticos por vía intravenosa. No debe retrasarse el parto si:

  • La fecha prevista de parto es cercana (es decir, si el embarazo ha durado cerca de 36 semanas o más).

  • Si se produce la rotura prematura de la bolsa de las aguas y el embarazo ha durado por lo menos 34 semanas.

Por ejemplo, si no se ha iniciado parto, puede provocarse de forma artificial (inducido). No suele ser necesario el parto inmediato por cesárea.