Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Preeclampsia y eclampsia

Por Antonette T. Dulay, MD, Attending Physician, Maternal-Fetal Medicine Section, Department of Obstetrics and Gynecology;Senior Physician, Main Line Health System;Axia Women’s Health

La preeclampsia es la tensión arterial elevada que se acompaña de proteínas en la orina y que se desarrolla después de 20 semanas de gestación. La eclampsia son convulsiones que se producen en las mujeres con preeclampsia y que no tienen otra causa.

  • La preeclampsia puede causar que la placenta se desprenda y el bebé nazca antes de tiempo, aumentando el riesgo de que este presente problemas poco después de nacer.

  • Las manos y los pies de la mujer pueden hincharse, y si la preeclampsia es grave y no se trata, puede sufrir convulsiones (eclampsia) o lesión orgánica.

  • Dependiendo de la gravedad de la preeclampsia, el tratamiento puede incluir reposo en cama, hospitalización, fármacos para bajar la tensión arterial o la provocación del parto tan pronto como sea posible.

  • Se administra sulfato de magnesio por vía intravenosa para prevenir o detener las convulsiones.

Entre el 3 y el 7% de las mujeres embarazadas desarrollan preeclampsia (toxemia del embarazo). En la preeclampsia, el aumento de la presión arterial se acompaña de la pérdida de proteínas por la orina (proteinuria). Sin tratamiento, la preeclampsia puede causar convulsiones (eclampsia) de repente; la eclampsia se presenta en 1 de cada 200 mujeres que tienen preeclampsia, y suele ser mortal si no se trata con rapidez.

La preeclampsia (con o sin eclampsia) aparece después de la semana 20 de embarazo y por lo general antes del final de la primera semana después del parto. Una cuarta parte de los casos ocurren después del parto, por lo general dentro de los primeros 4 días, pero a veces hasta 6 semanas después del parto.

¿Sabías que...?

  • La preeclampsia y la eclampsia pueden aparecer después del parto.

Síndrome HELLP

Este síndrome aparece en 1 o 2 de cada 10 mujeres con preeclampsia o eclampsia graves. El síndrome HELLP (por sus siglas en inglés) consiste en:

  • Hemólisis (degradación de los glóbulos rojos o eritrocitos)

  • Elevados niveles de enzimas hepáticas que indican una lesión del hígado

  • Bajo número de plaquetas, que hace que la sangre disminuya su capacidad de coagulación y aumente, así, el riesgo de hemorragia durante y después del parto

La mayoría de las mujeres embarazadas que padecen este síndrome tienen hipertensión arterial y proteínas en la orina, pero algunas no presentan ninguna de las dos características mencionadas.

Causas

Se desconoce la causa de la preeclampsia. Pero es más frecuente entre las mujeres que:

  • Están embarazadas por primera vez

  • Están gestando dos o más fetos

  • Han tenido preeclampsia en un embarazo anterior

  • Tienen familiares que han tenido preeclampsia

  • Padecen obesidad

  • Padecen de presión arterial elevada o sufren un trastorno en los vasos sanguíneos

  • Presentan un trastorno de la coagulación sanguínea

  • Son menores de 17 años o mayores de 35 años

Síntomas

Algunas mujeres no experimentan síntomas. En otras, la preeclampsia causa acumulación de líquidos (edema), especialmente en las manos y la cara y alrededor de los ojos, pero también en los pies. Los anillos ya no les entran en los dedos, y es posible que ganen demasiado peso.

Pueden aparecer diminutos puntos rojos (petequias) en la piel, lo que indica sangrado cutáneo. Las mujeres afectadas pueden sentirse nerviosas.

Si es grave, la preeclampsia puede dañar órganos como el cerebro, los riñones, los pulmones, el corazón o el hígado. En estos casos, las mujeres afectadas pueden sufrir dolores de cabeza, visión distorsionada, confusión, dificultad para respirar, dolor en la parte superior derecha del abdomen (sobre el hígado), vómitos u otros síntomas. Si aparece el síndrome HELLP, puede causar síntomas similares; el síndrome HELLP puede aparecer antes de los síntomas de preeclampsia. Una mujer embarazada que tiene un nuevo dolor de cabeza que no cede con paracetamol (acetaminofén) o en un plazo de 24 horas, debe llamar a su médico.

La preeclampsia puede causar pocos síntomas perceptibles durante cierto tiempo y de repente empeorar y causar convulsiones (eclampsia).

Los bebés pueden ser pequeños porque la placenta funciona de forma inadecuada o porque han nacido antes de tiempo. Los recién nacidos de mujeres preeclámpsicas tienen de 4 a 5 veces más probabilidades de tener problemas poco después del parto que los de las mujeres que no presentan esta complicación.

En raras ocasiones, la preeclampsia puede hacer que la placenta se desprenda antes de tiempo (llamado desprendimiento de placenta, ver Desprendimiento de placenta).

Diagnóstico

Los médicos diagnostican preeclampsia cuando una mujer presenta las características siguientes:

  • Síntomas característicos del trastorno, como dolor de cabeza, hinchazón alrededor de los ojos y, especialmente, hinchazón de las manos

  • Aumento de la tensión arterial durante el embarazo

  • Presencia de proteínas en la orina

Los médicos realizan análisis de sangre y orina para confirmar el diagnóstico, determinar la gravedad de la preeclampsia y comprobar la lesión orgánica. Asimismo, comprobar la frecuencia cardíaca del feto. Se realiza una ecografía para revisar otros signos de bienestar del feto, como los movimientos, la respiración y el tono muscular (ver Monitorización del feto).

Tratamiento

El parto es el mejor tratamiento, pero los médicos deben sopesar el riesgo de un parto prematuro frente a la gravedad de la preeclampsia. Por lo general, se provoca el parto tan pronto como sea posible en las siguientes situaciones:

  • Eclampsia

  • Preeclampsia grave si la gestación ha durado más de 34 semanas o si los pulmones del feto están maduros

  • Empeoramiento del daño orgánico en la mujer

  • Problemas en el feto

Si el parto se puede demorar, en gestaciones de 32 a 34 semanas, las mujeres reciben corticoesteroides para ayudar a madurar los pulmones del feto. Si el embarazo ha durado más de 36 o 37 semanas y la preeclampsia es leve, se provoca el parto.

Preeclampsia leve

Si desarrolla preeclampsia leve al inicio del embarazo, se recomienda a las mujeres modificar sus actividades. Por ejemplo, se les aconseja dejar de trabajar, si es posible, permanecer sentadas la mayor parte del día y evitar el estrés. Además, estas mujeres deben visitar a su médico de 2 a 3 veces por semana. Sin embargo, la mayoría de mujeres con preeclampsia leve son hospitalizadas, por lo menos al principio. En el hospital se las mantiene en cama y se las controla estrechamente hasta que el feto esté lo suficientemente maduro para nacer sin peligro. Es posible que deban tomar antihipertensivos (ver Medicamentos usados para tratar trastornos cardiovasculares). Si la presión arterial y otros problemas se pueden controlar, las mujeres pueden irse a casa, pero deben ver a su médico cada 2 o 3 días.

Si la preeclampsia aparece cerca de la fecha estimada del parto, este suele inducirse para que nazca el bebé. Se administra sulfato de magnesio durante el parto para prevenir las convulsiones.

Preeclampsia y eclampsia graves

Tan pronto como se diagnostican preeclampsia o eclampsia graves, las mujeres reciben sulfato de magnesio por vía intravenosa para prevenir o detener las convulsiones. Si las mujeres tienen convulsiones después de recibir el sulfato de magnesio, se les da un anticonvulsivo (diazepam o lorazepam) por vía intravenosa.

El bebé puede nacer por cesárea, que es la manera más rápida, a menos que el cuello uterino esté lo bastante dilatado para permitir un nacimiento rápido por la vagina. Un parto rápido reduce el riesgo de complicaciones para la mujeres y para el feto. Si la presión arterial es elevada, se pueden administrar fármacos para disminuirla, como hidralazina o labetalol por vía intravenosa, antes de intentar el parto. El síndrome HELLP se trata generalmente de la misma manera.

Después del parto

Después del parto, a las mujeres que han sufrido preeclampsia o eclampsia se les administra sulfato de magnesio durante 24 horas, y se las controla cuidadosamente entre 2 y 4 días, dado que corren un mayor riesgo de tener crisis convulsivas. A medida que su estado de salud va mejorando de forma gradual, se las estimula a aumentar sus actividades. Pueden permanecer en el hospital durante unos días, dependiendo de la gravedad de la preeclampsia y sus complicaciones.

Incluso tras haber sido dadas de alta, es posible que estas mujeres tengan que tomar medicamentos para reducir la presión arterial. Normalmente, acuden a revisión médica al menos cada 1 o 2 semanas durante los primeros meses después del parto. Su presión arterial todavía puede permanecer elevada durante 6 u 8 semanas. Si permanece alta más tiempo, puede que la causa no tenga relación alguna con la preeclampsia.

Recursos en este artículo