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Consumo de medicamentos u otras drogas durante el embarazo

Por Ravindu Gunatilake, MD, Director of Clinical Perinatal Medicine, Director of Obstetrical Research, Valley Perinatal Services ; Avinash S. Patil, MD, Director, Center for Personalized Obstetric Medicine, Valley Perinatal Services, Phoenix

Más del 50% de las mujeres embarazadas toman medicamentos u otras drogas en algún momento del embarazo. Estos pueden ser medicamentos con o sin receta médica, drogas de tipo social, como el tabaco y el alcohol, o drogas ilegales. El uso de medicamentos o drogas en el embarazo va en aumento. Sin embargo no se deben tomar medicamentos durante el embarazo a no ser que sean absolutamente necesarios, porque muchos pueden causar lesiones al feto. Alrededor del 2 al 3% de todos los defectos congénitos son debidos al uso de medicamentos para tratar un trastorno o un síntoma.

A veces los medicamentos son esenciales para la salud de la mujer embarazada y para el feto. En estos casos, la mujer debe hablar con su médico u otro profesional de la salud sobre los riesgos y beneficios de tomar el medicamento. Antes de tomar algún medicamento (incluidos los que no necesitan receta) o suplemento dietético (incluso las hierbas medicinales), una mujer embarazada debe consultar con su médico. Un profesional de la salud puede recomendarle tomar vitaminas y minerales durante el embarazo.

Los medicamentos que toma una mujer embarazada llegan al feto principalmente atravesando la placenta, el mismo recorrido que siguen el oxígeno y los nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo del feto. Los medicamentos que se administran durante el embarazo pueden afectar el feto de varias formas:

  • Pueden actuar directamente sobre el feto, causándole lesiones, un desarrollo anormal (que lleva a defectos congénitos) o la muerte.

  • Pueden alterar la función de la placenta, generalmente haciendo que los vasos sanguíneos se estrechen (constricción), lo que reduce el suministro de oxígeno y nutrientes de la madre hacia el feto, lo que a veces da como resultado un recién nacido de bajo peso y con muy poco desarrollo.

  • Pueden hacer que los músculos del útero se contraigan enérgicamente, lo cual puede lesionar de forma indirecta al feto al reducir el suministro de sangre o al provocar un parto prematuro.

  • También pueden afectar al feto de manera indirecta, por ejemplo, los medicamentos que bajan la presión arterial de la madre pueden reducir el riego sanguíneo de la placenta y, por lo tanto, reducir el suministro de oxígeno y nutrientes al feto.

Cómo atraviesan la placenta los medicamentos

Algunos de los vasos sanguíneos del feto se encuentran localizados en diminutas proyecciones similares a las de una hebra de cabello (vellosidades) de la placenta que se extienden dentro de la pared del útero. La sangre materna pasa por el espacio que rodea las vellosidades (espacio intervelloso). Solo una fina membrana (membrana placentaria) separa la sangre de la madre en el espacio intervelloso de la del feto en estas vellosidades. Los fármacos que se encuentran en la sangre materna pueden cruzar esta membrana hasta llegar a los vasos sanguíneos de las vellosidades y atravesar el cordón umbilical hasta llegar al feto.

Los efectos adversos de un fármaco sobre el feto dependen de la etapa de desarrollo fetal y de la potencia y dosis del fármaco.

Efectos de los medicamentos según el desarrollo del embarazo

Marco temporal

Posibles efectos de los medicamentos*

Estado del Feto

0-20 días después de la fecundación

Efecto de todo o nada (la muerte del feto o ningún efecto en absoluto).

Durante esta fase el feto es muy resistente al desarrollo de defectos congénitos.

3-8 semanas después de la fecundación

Posiblemente ningún efecto.

Aborto espontáneo.

Defectos congénitos obvios.

Defectos permanentes pero sutiles, solamente advertidos con el paso del tiempo.

Los órganos del feto están en desarrollo, lo que los hace particularmente vulnerables a los defectos congénitos.

Segundo y tercer trimestres

Cambios en el crecimiento y la función de los órganos y tejidos formados de manera normal.

Poca probabilidad de defectos congénitos obvios, se desconocen los efectos a largo plazo.

Los órganos están totalmente desarrollados.

*Solo determinados medicamentos pueden tener efectos perjudiciales.

Algunos son extremadamente tóxicos y nunca deben ser tomados por mujeres embarazadas porque causan defectos congénitos graves al feto. Un ejemplo de este tipo de medicamentos es la talidomida. Hace varias décadas, este medicamento ocasionó un desarrollo incompleto o inadecuado de los brazos o las piernas y defectos en el intestino, el corazón y los vasos sanguíneos de los bebés de mujeres que lo tomaron durante el embarazo. Algunos medicamentos causan defectos congénitos en los animales, pero no se ha observado que los provoquen en las personas. Un ejemplo es la meclozina, que se suele tomar para los mareos, las náuseas y los vómitos.

A menudo, un medicamento capaz de ocasionar lesiones durante el embarazo puede sustituirse por otro más seguro. Para evitar los coágulos de sangre, se suele administrar el anticoagulante heparina en lugar de warfarina. Existen algunos antibióticos para tratar infecciones que ofrecen completa seguridad al utilizarlos, como la penicilina.

Algunos medicamentos pueden tener efectos una vez interrumpida su administración. Por ejemplo, la isotretinoína, un medicamento que se utiliza para tratar trastornos cutáneos, se almacena en la grasa debajo de la piel y se libera lentamente. La isotretinoína puede causar defectos congénitos en un bebé si el embarazo se produce hasta 2 semanas después de dejar de tomarlo. Por lo tanto, a las mujeres que lo han tomado se les aconseja que esperen al menos 3 o 4 semanas después de dejar de tomar el medicamento antes de quedarse embarazadas.

Medicamentos que pueden causar problemas durante el embarazo*

Tipo

Ejemplos

Problema

Ansiolíticos

Diazepam

Cuando se toma al final del embarazo: depresión, irritabilidad, escalofríos y reflejos exagerados en el recién nacido.

Antibióticos

Fluoroquinolonas (como ciprofloxacino, ofloxacino, levofloxacino y norfloxacino)

Posibilidad de trastornos articulares (observados solo en animales).

Nitrofurantoína

En mujeres o fetos con deficiencia de G6PD: degradación de glóbulos rojos (eritrocitos).

Estreptomicina

Lesión en el oído del feto, que causa sordera.

Sulfonamidas (como la sulfasalazina y la trimetoprima-sufametoxazol)

Si se administran durante el embarazo, ictericia y posible daño cerebral en el recién nacido.

Con la sulfasalazina el riesgo de problemas es mucho menor.

En mujeres o fetos con deficiencia de G6PD: degradación de glóbulos rojos (eritrocitos).

Tetraciclina

Retraso del crecimiento óseo y coloración amarillenta permanente de los dientes.

En algunas ocasiones insuficiencia hepática en embarazadas.

Trimetoprima

Defectos del cerebro y la médula espinal (defectos del tubo neural), como la espina bífida.

Anticoagulantes

Heparina

Trombocitopenia (disminución del número de plaquetas, las células que posibilitan la coagulación de la sangre) en la mujer embarazada, lo que puede provocar un sangrado excesivo.

Warfarina

Anomalías congénitas

Problemas de hemorragia en el feto y la embarazada.

Anticonvulsivos

Carbamazepina

Algún riesgo de defectos congénitos, como defectos del tubo neural (como espina bífida).

Problemas de hemorragias en el recién nacido (enfermedad hemorrágica del recién nacido), lo que se puede evitar si la gestante toma vitamina K por vía oral todos los días durante un mes antes del nacimiento o si el recién nacido recibe una inyección de vitamina K inmediatamente después del parto.

Fenobarbital

Los mismos que la carbamazepina.

Fenitoína

Los mismos que la carbamazepina.

Valproato

Algún riesgo (1%) de defectos congénitos, incluidos la fisura del paladar, defectos del tubo neural (como mielomeningocele o meningomielocele) y defectos del corazón, la cara, el cráneo la columna y las extremidades.

Antihipertensores

Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ver Fármacos antihipertensores).

Cuando los medicamentos se toman al final del embarazo, lesión en el feto, reducción de la cantidad del líquido que rodea al feto (líquido amniótico), y defectos de la cara, las extremidades y los pulmones.

Betabloqueantes

Si se toman algunos betabloqueantes durante el embarazo es posible una reducción de la frecuencia cardíaca, un bajo nivel de azúcar en sangre y posiblemente un retraso en el crecimiento del feto.

Hipotensión en la madre.

Bloqueantes de los canales del calcio

Crecimiento inadecuado antes del nacimiento (restricción del crecimiento).

Diuréticos tiacídicos

Disminución de los valores de oxígeno, sodio y potasio y en el número de plaquetas en la sangre del feto.

Crecimiento inadecuado antes del nacimiento.

Antineoplásicos (quimioterápicos)

Actinomicina

Posibilidad de defectos congénitos (observados solo en animales).

Busulfán

Defectos congénitos, tales como hipodesarrollo del maxilar inferior, fisura del paladar, desarrollo anormal de los huesos del cráneo, defectos de la columna y del oído, y pie zambo.

Retraso del crecimiento.

Clorambucilo

Igual que el busulfán.

Ciclofosfamida

Igual que el busulfán.

Doxorubicina

Problemas cardíacos, según la dosis que se tome.

Posibilidad de defectos congénitos (observados solo en animales).

Mercaptopurina

Igual que el busulfán.

Metotrexato

Igual que el busulfán.

Vinblastina

Posibilidad de defectos congénitos (observados solo en animales).

Vincristina

Posibilidad de defectos congénitos (observados solo en animales).

Estabilizadores del estado de ánimo

Litio

Posibilidad de defectos congénitos (principalmente cardíacos).

Letargia, disminución del tono muscular, mala alimentación, hipoactividad de la glándula tiroidea y diabetes insípida nefrógena en el recién nacido.

Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Aspirina (ácido acetilsalicílico) y otros salicilatos

Ibuprofeno

Naproxeno

Cuando los medicamentos se toman en dosis altas, posibilidad de abortos espontáneos durante el primer trimestre, retraso del inicio del parto, cierre prematuro de la conexión entre la aorta y la arteria que va hacia los pulmones (conducto arterioso de Botal o ductus arteriosus), ictericia, enterocolitis necrosante (lesión de la mucosa intestinal) y, a veces, daño cerebral en el feto y problemas hemorrágicos en la mujer durante y después del parto y en los recién nacidos.

Si se toman al final del embarazo, reducción de la cantidad del líquido que rodea al feto en desarrollo.

Antihiperglucemiantes orales

Clorpropamida

Gliburida

Metformina

Tolbutamida

Nivel de azúcar en sangre muy bajo en el recién nacido.

Control inadecuado de la diabetes en la mujer embarazada.

Cuando una mujer con diabetes tipo 2 toma el medicamento en las primeras fases del embarazo, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

Hormonas sexuales

Danazol

Si se toma este medicamento en las primeras fases del embarazo: masculinización de los genitales de un feto femenino, que a veces necesita corrección quirúrgica.

Dietilestilbestrol (DES)

Anomalías en el útero, problemas menstruales, incremento del riesgo de cáncer vaginal y complicaciones durante el embarazo de las hijas.

Anomalías en el pene de los hijos.

Progestágenos sintéticos (pero no las bajas dosis usadas en los anticonceptivos orales)

Igual que el danazol.

Tratamientos cutáneos

Etretinato

Defectos congénitos, como defectos en el corazón, orejas pequeñas e hidrocefalia (también denominada líquido en el cerebro).

Isotretinoína

Igual que el etretinato.

Discapacidad intelectual.

Riesgo de aborto espontáneo.

Medicamentos tiroideos

Metimazol

Glándula tiroidea engrosada o hipoactiva en el feto.

Defectos en el cuero cabelludo del recién nacido.

Propiltiouracilo

Glándula tiroidea engrosada o hipoactiva en el feto.

Yodo radiactivo

Destrucción de la glándula tiroidea en el feto.

Si se toma hacia el final del primer trimestre del embarazo: glándula tiroidea muy hiperactiva y engrosada en el feto.

Triyodotironina

Glándula tiroidea hiperactiva y engrosada en el feto.

Vacunas (virus vivos)

Vacunas contra la rubéola y la varicela

Posible infección de la placenta y del feto en desarrollo.

Vacunas contra el sarampión, las paperas, la poliomielitis y la fiebre amarilla

Riesgos potenciales, pero desconocidos.

Otras

Opiáceos, como la buprenorfina o la metadona

Adormecimiento en el recién nacido poco después del nacimiento.

Irritabilidad y temblor (síntomas de abstinencia de drogas) en el recién nacido porque, al nacer, se detiene el paso del opiáceo de la madre.

Corticoesteroides

Posibilidad de labio leporino cuando se toman estos medicamentos durante el primer trimestre.

Pseudoefedrina (descongestivo)

Estrechamiento de los vasos sanguíneos de la placenta, que pueden reducir la cantidad de oxígeno y nutrientes que recibe el feto, lo que resulta en un crecimiento inadecuado antes del nacimiento.

Posible riesgo de un defecto en la pared del abdomen que permite que los intestinos sobresalgan por fuera del cuerpo (llamado gastrosquisis, fisura abdominal o vientre hendido).

Vitamina K

En mujeres o fetos con deficiencia de G6PD: destrucción de glóbulos rojos o eritrocitos (llamada hemólisis, eritrocateresis o hemocateresis).

*No se deben usar medicamentos durante el embarazo a menos que sean necesarios médicamente. No obstante los medicamentos pueden ser esenciales para mantener la salud de la mujer embarazada y del feto. En tales casos la mujer debe hablar con el médico acerca de los riesgos y beneficios de los medicamentos con receta que está tomando antes de dejar de tomarlos. No debe dejar de tomarlos por su cuenta.

Vacunas

Las vacunas que contienen virus vivos (como la rubéola y la varicela) no se administran a las mujeres embarazadas o que creen que pueden estarlo. Otras vacunas (como las del cólera, hepatitis A y B, sarampión, paperas o parotiditis, peste, rabia, tétanos, difteria y tifoidea) solo se administran a las mujeres embarazadas si tienen un alto riesgo de desarrollar alguna de esas infecciones en particular. Sin embargo, durante la temporada de la gripe (influenza), todas las mujeres embarazadas que estén en el segundo o tercer trimestre deben vacunarse contra este virus.

Medicamentos usados para tratar trastornos cardiovasculares

Las mujeres embarazadas que han tenido hipertensión arterial o que la han desarrollado durante el embarazo pueden necesitar medicamentos para reducir la presión arterial (antihipertensores). Cualquier tipo de hipertensión arterial aumenta el riesgo de problemas para la madre y el feto ( Hipertensión durante el embarazo y Preeclampsia y eclampsia). Sin embargo los antihipertensores reducen notablemente el riego sanguíneo de la placenta de las embarazadas si bajan la presión de forma demasiado rápida. Por ello las mujeres embarazadas que deban tomar estos fármacos precisan un riguroso seguimiento. Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) y los diuréticos tiacídicos no suelen administrarse a mujeres embarazadas porque pueden causar graves problemas al feto, como daño renal, crecimiento inadecuado antes del nacimiento (restricción del crecimiento) y defectos congénitos.

La digoxina, utilizada para tratar la insuficiencia cardíaca y algunas arritmias, atraviesa la placenta con mucha facilidad. Pero, con las dosis habituales, generalmente tiene muy poco efecto en el bebé antes o después de su nacimiento.

Medicamentos psicoactivos

Los antidepresivos, en especial los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) como la paroxetina, se usan habitualmente durante el embarazo. El uso es común ya que aproximadamente entre el 7 el 23% de las embarazadas sufren de depresión. En las embarazadas, los beneficios del tratamiento de la depresión suelen superar a los riesgos.

La paroxetina parece aumentar el riesgo de defectos cardíacos congénitos. Por lo tanto se deben realizar ecocardiografías de las embarazadas que toman paroxetina para valorar el corazón del feto.

El recién nacido de una madre que toma antidepresivos puede manifestar síntomas de abstinencia después del parto. Para prevenir estos síntomas, los médicos pueden reducir gradualmente la dosis del antidepresivo durante el tercer trimestre y suspender el medicamento antes de que nazca el bebé. Sin embargo si la mujer tiene signos significativos de depresión o si los síntomas empeoran cuando la dosis se reduce, se debe seguir con los antidepresivos. Una depresión durante el embarazo puede conducir a una depresión postparto (depresión puerperal), que afecta de manera importante al estado de ánimo y requiere tratamiento (ver Depresión puerperal).

Drogas sociales

Tabaco

Aunque el tabaquismo perjudica tanto a las mujeres embarazadas como al feto, solo alrededor del 20% de las mujeres que fuman son capaces de abandonar el hábito durante la gestación. El efecto más marcado del tabaquismo sobre el feto durante el embarazo es la reducción de su peso al nacer: normalmente cuanto más fume una mujer durante el embarazo, menos pesará el recién nacido. El peso medio de los recién nacidos de madres que han fumado durante el embarazo es de unos 180 g menos que el de los hijos de las mujeres no fumadoras.

Los defectos congénitos que afectan al corazón, al cerebro y a la cara son más frecuentes entre los hijos de fumadoras que entre las que no lo son. También puede incrementarse el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Así mismo, es mayor la probabilidad de que se produzca placenta previa (desplazamiento de la placenta), desprendimiento prematuro de la placenta (abruptio placentae, abrupción placentaria o ablatio placentae), ruptura prematura de las membranas (que contienen el feto), parto pretérmino, infecciones uterinas, abortos espontáneos, muerte fetal y partos prematuros. Además, los niños de mujeres que fuman tienen deficiencias sutiles pero apreciables en su crecimiento físico e intelectual y en la evolución de su comportamiento. Se cree que estos efectos son causados por el monóxido de carbono y la nicotina. El monóxido de carbono puede reducir el suministro de oxígeno a los tejidos del organismo. La nicotina estimula la liberación de hormonas que constriñen los vasos sanguíneos que llevan la sangre hasta el útero y la placenta, lo que ocasiona una disminución en el suministro de oxígeno y nutrientes al feto.

Debido a los posibles efectos perjudiciales del tabaco durante el embarazo, se debe hacer todo lo posible por no fumar durante el embarazo, incluso preguntar a su médico por estrategias para dejar de hacerlo.

Una mujer embarazada que no fume debe evitar exponerse al humo de otros (fumadora pasiva) porque, igualmente, este puede perjudicar al feto.

Alcohol

El consumo de alcohol durante el embarazo es la principal causa conocida de defectos congénitos. Como se desconoce la cantidad de alcohol necesaria para causar el síndrome alcohólico fetal, se recomienda que las embarazadas no beban alcohol ni regularmente ni en excesos puntuales. De todas maneras, lo más seguro es evitar el alcohol por completo.

El riesgo de aborto espontáneo casi se duplica cuando una mujer consume alcohol durante el embarazo, en especial si bebe en exceso. Por lo general, el peso con el que nacen los hijos de madres que beben con regularidad durante la gestación es considerablemente inferior al normal. El peso promedio de los recién nacidos expuestos a grandes cantidades de alcohol es de alrededor de 2 kg, en comparación con los 3,5 kg del resto de los bebés. Así mismo, los recién nacidos de las mujeres que han bebido durante el embarazo tienen más probabilidades de no prosperar y de morir al poco tiempo de nacer.

El síndrome alcohólico fetal es una de las consecuencias más graves ocasionadas por la ingestión de alcohol durante el embarazo. Excesos alcohólicos de tan solo tres copas al día pueden causar este síndrome. Se produce en 2 de cada 1000 nacidos vivos. Este síndrome consiste en crecimiento inadecuado antes o después del nacimiento, defectos faciales, cabezas pequeñas (malformación probablemente causada por el crecimiento inadecuado del cerebro), discapacidad intelectual y un desarrollo anormal del comportamiento. Con menos frecuencia, la posición y la función de las articulaciones son anormales y se presentan defectos cardíacos.

Los bebés o niños nacidos de mujeres que han bebido alcohol durante el embarazo pueden tener graves problemas de comportamiento, como trastorno antisocial y trastorno de déficit de atención. Estas alteraciones pueden aparecer incluso aunque el recién nacido no tenga defectos físicos en el momento de su nacimiento.

Cafeína

No se sabe con certeza si el consumo de cafeína durante el embarazo perjudica al feto. Parece que existe alguna evidencia que sugiere que el consumo de cafeína en pequeñas cantidades (por ejemplo, una taza de café al día) durante el embarazo plantea poco o ningún riesgo para el feto. La cafeína, sustancia que se encuentra en el café, té, algunos refrescos, chocolate y en algunos fármacos, es un estimulante que atraviesa fácilmente la placenta y llega hasta el feto. De este modo, puede estimularlo, aumentando la frecuencia cardíaca. La cafeína también puede disminuir el riego sanguíneo a través de la placenta y reducir la absorción de hierro, lo que puede aumentar el riesgo de anemia (ver Anemia durante el embarazo). Varios estudios sugieren que beber más de siete u ocho tazas de café al día puede incrementar el riesgo de muerte fetal, parto prematuro, tener un recién nacido de bajo peso o un aborto espontáneo. Algunos expertos recomiendan limitar el consumo de café y tomar bebidas descafeinadas cuando sea posible.

Aspartamo

El aspartamo, un edulcorante artificial, parece ser inocuo si se toma en pequeñas cantidades durante el embarazo, como las utilizadas en porciones normales de alimentos o bebidas endulzadas artificialmente. Las mujeres embarazadas con fenilcetonuria, un trastorno poco común, no deben consumir nada de aspartamo.

Drogas ilegales

El uso de drogas ilegales durante el embarazo (en especial los opiáceos) puede causar complicaciones durante este periodo y graves problemas en el desarrollo del feto y del recién nacido. En la mujer embarazada, la inyección de drogas ilegales aumenta el riesgo de infecciones que pueden afectar o ser transmitidas al feto. Entre estas infecciones se encuentran la hepatitis y algunas enfermedades de transmisión sexual (incluido el sida). Cuando las mujeres embarazadas toman drogas ilegales también es más probable que se produzca un crecimiento anormal del feto y son muy frecuentes los nacimientos prematuros.

Los bebés nacidos de madres que consumen cocaína suelen presentar problemas, pero no está claro si la causa de dichos problemas es esa sustancia. Por ejemplo, la causa pueden ser otros factores de riesgo compartidos por las mujeres que consumen cocaína. Estos factores pueden ser el tabaco, el consumo de otras drogas ilegales, la atención sanitaria deficiente durante el embarazo y la pobreza.

Los alucinógenos pueden, en función de la sustancia, aumentar el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro o síndrome de abstinencia en el feto o recién nacido. Entre los alucinógenos se pueden citar los siguientes: metilendioximetanfetamina (MDMA o éxtasis), flunitracepam, ketamina, metanfetamina y LSD (dietilamida de ácido lisérgico).

Opiáceos

Los opiáceos como la heroína, la metadona y la morfina atraviesan muy fácilmente la placenta. Por lo tanto, el feto puede volverse adicto a ellos y padecer síntomas de abstinencia durante un periodo de tiempo que va desde las 6 horas hasta los 8 días siguientes al nacimiento (ver Opiáceos). Sin embargo el consumo de opiáceos rara vez causa defectos congénitos. Tomar estas drogas durante el embarazo aumenta el riesgo de que existan complicaciones, como aborto espontáneo, presentación anormal del bebé y parto prematuro. Los hijos de consumidoras de heroína tienen mayores probabilidades de nacer más pequeños de lo normal.

Anfetaminas

El consumo de anfetaminas durante el embarazo puede tener como resultado la aparición de defectos congénitos, en especial del corazón y un crecimiento inadecuado antes del nacimiento.

Marihuana

No se ha comprobado con certeza si el consumo de marihuana durante el embarazo puede provocar efectos dañinos en el feto. Su principal componente, el tetrahidrocannabinol (THC), puede atravesar la placenta y, en consecuencia, afectar al feto. Sin embargo la marihuana no parece aumentar el riesgo de defectos congénitos ni retrasar el crecimiento del feto. La marihuana no produce problemas de comportamiento en el recién nacido, a menos que se consuma en dosis excesivas durante el embarazo.

Sales de baño (catinonas sintéticas)

Se conoce como «sales de baño» a un grupo de drogas de diseño hechas a partir de sustancias similares a las anfetaminas. Cada vez son más las mujeres embarazadas que consumen estas drogas.

Estas drogas pueden hacer que los vasos sanguíneos en el feto se estrechen, lo que reduce la cantidad de oxígeno que recibe el feto. Además aumentan el riesgo de muerte fetal, desprendimiento prematuro de la placenta (abruptio placentae) y seguramente los defectos congénitos.

Medicamentos utilizados durante el parto

Los anestésicos locales, los opiáceos y otros analgésicos habitualmente atraviesan la placenta y pueden afectar al recién nacido. Por ejemplo, pueden debilitar el impulso del bebé para respirar. Por lo tanto, si se requiere usar estos fármacos durante el parto, se administran en las menores dosis que sean efectivas (ver Alivio del dolor).

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