Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Dispareunia

Por Rosemary Basson, MD, Clinical Professor, Department of Psychiatry;Director, University of British Columbia and Vancouver Hospital;UBC Sexual Medicine Program

La dispareunia es el dolor producido al intentar realizar el coito u otras actividades sexuales con penetración, o durante estas actividades.

  • El dolor puede ser superficial o profundo.

  • Puede ser consecuencia de sequedad vaginal o de trastornos de los órganos genitales.

  • Se diagnostica en función de los síntomas y de la exploración ginecológica.

  • Pueden ser útiles las pomadas anestésicas, los lubricantes, los ejercicios para relajar los músculos pélvicos o el hecho de cambiar de postura para el coito.

  • Si se identifica la causa, se procede a su tratamiento.

El dolor puede ser superficial y sentirse en la zona que rodea la abertura vaginal (área genital o vulva), o puede ser más profundo y sentirse dentro de la pelvis cuando el pene o un consolador penetra más profundamente. El dolor puede ser ardiente, agudo o cólico. Los músculos pélvicos tienden a tensarse, lo que incrementa el dolor, ya sea superficial o profundo.

Las emociones afectan en gran medida al dolor, incluida la dispareunia. Por ejemplo, un malestar menor puede sentirse como un dolor fuerte después de una experiencia sexual traumática, como una violación. Estar enojado con la pareja sexual, el miedo a la relación o al embarazo, una imagen propia negativa o la creencia de que el dolor nunca desaparecerá, pueden hacer que el dolor parezca peor.

Causas

Las causas varían según si el dolor es superficial o profundo.

Dolor superficial

El coito puede ser doloroso porque la vagina no segrega suficiente fluido. La vagina se nota seca y la lubricación para el coito es inadecuada. La lubricación inadecuada a menudo obedece a una estimulación erótica previa insuficiente. Además, a medida que se envejece, el revestimiento de la vagina se adelgaza y la vagina puede secarse porque los niveles de estrógenos disminuyen. Esta situación se llama vaginits atrófica. Durante la lactancia, la vagina puede secarse a causa de la disminución de los niveles de estrógenos. Los antihistamínicos a veces causan una leve sequedad temporal de la vagina.

El dolor superficial también puede ser consecuencia de los siguientes factores:

  • Un aumento de la sensibilidad al dolor de la zona genital (vestibulodinia provocada, ver Vestibulodinia provocada (vestibulitis vulvar)), que es la causa más frecuente.

  • Una inflamación o una infección en la zona genital (incluido el herpes genital), en la vagina o en las glándulas de Bartolino (pequeñas glándulas a ambos lados de la abertura vaginal).

  • Una inflamación o infección del tracto urinario.

  • Lesiones en la zona genital.

  • Radioterapia que afecta a la vagina, que puede hacer que esta pierda elasticidad y causar cicatrización, lo que encoge y acorta la zona alrededor de la vagina.

  • Una reacción alérgica a espumas o geles anticonceptivos, o al látex de los condones.

  • Una contracción involuntaria de los músculos vaginales.

  • Con poca frecuencia, una anomalía congénita (como una tabicación anómala de la vagina) o un himen que interfiere con la entrada del pene.

  • Una intervención quirúrgica que estenosa (estrecha) la vagina (por ejemplo, para reparar tejidos desgarrados en el parto o corregir un trastorno del suelo pélvico, ver Trastornos del suelo pélvico).

El himen es una membrana que rodea o, en muy pocas mujeres, cubre la abertura de la vagina. La primera vez que se tienen relaciones sexuales, el himen, si no se ha ensanchado previamente (por ejemplo, con el uso de tampones o la estimulación sexual con un dedo dentro de la vagina) puede desgarrarse y producir cierto dolor y sangrado. Algunas mujeres nacen con un himen anormalmente estrecho.

Dolor profundo

El dolor profundo durante o después del coito puede ser el resultado de:

  • Una infección del cuello uterino, del útero o de las trompas de Falopio (enfermedad inflamatoria pélvica), que puede causar acumulaciones de pus (abscesos) en la pelvis.

  • Una endometriosis.

  • Crecimientos en la pelvis (como tumores y quistes ováricos).

  • Bandas de tejido cicatricial (adherencias) entre órganos de la pelvis, que pueden formarse tras una infección, una intervención quirúrgica o radioterapia contra el cáncer en un órgano pélvico (vejiga, útero, cuello del útero, trompas de Falopio u ovarios).

A veces alguno de estos trastornos (como los miomas) hace que el útero permanezca doblado hacia atrás (lo que se denomina retroversión) y causa un dolor profundo. La contracción fuerte e inconsciente (involuntaria) de los músculos de la pelvis (denominada hipertonía de los músculos pélvicos) puede causar o ser el resultado de un dolor profundo.

Diagnóstico

El diagnóstico se establece según la descripción de la alteración que hace la mujer, que incluye cuándo y dónde siente el dolor, y según los resultados de la exploración física. La zona genital se explora con suavidad, pero minuciosamente, en busca de posibles causas, como signos de inflamación o anomalías. Si se detecta un área anómala, se obtiene una muestra para examinarla al microscopio (biopsia).

Se puede tocar suavemente la zona con un hisopo de algodón para determinar dónde se produce el dolor. Se examina la tensión de los músculos pélvicos que rodean la vagina, introduciendo uno o dos dedos enguantados dentro de ella. Para explorar el útero y los ovarios, se coloca la otra mano en la parte inferior del abdomen. También puede hacerse un tacto rectal.

Tratamiento

Se anima a las parejas a encontrar modos de darse placer mutuo (lo que incluye el orgasmo y la eyaculación) que no impliquen la penetración, como por ejemplo la estimulación con la boca, las manos o un vibrador.

Para el dolor superficial puede ser beneficioso aplicar una pomada anestésica y tomar baños de asiento, así como aplicar generosamente un lubricante antes del coito. Los lubricantes a base de agua son preferibles a la vaselina u otros lubricantes a base de aceite. Los lubricantes a base de aceite tienden a secar la vagina y pueden dañar los dispositivos anticonceptivos de látex, como condones y diafragmas. Dedicar más tiempo al juego erótico previo aumenta la lubricación vaginal.

En caso de dolor profundo, conviene utilizar una posición diferente para el coito. Por ejemplo, ponerse encima proporciona a la mujer un mayor control de la penetración, y otra posición puede limitar la profundidad a la que se introduce el pene.

Los tratamientos más específicos dependen de la causa:

  • Adelgazamiento y sequedad de la vagina tras la menopausia: se introducen estrógenos en la vagina en forma de crema (con un aplicador de plástico), de comprimidos o en un anillo (similar a un diafragma), o se toman por vía oral (como parte de la terapia hormonal).

  • Infecciones: antibióticos, antifúngicos u otros fármacos, según proceda (ver Algunas infecciones vaginales).

  • Quistes o abscesos: extirpación quirúrgica.

  • Himen rígido u otra anomalía congénita: cirugía correctiva.

Algunas mujeres se benefician de psicoterapias, como la terapia cognitivo-conductual y la terapia cognitiva basada en la conciencia plena (ver Tratamiento). La conciencia plena consiste en concentrarse en lo que está sucediendo en cada momento, sin juzgar o controlar lo que está pasando.

Los ejercicios de relajación muscular de la pelvis, a veces con biorretroalimentación (ver Técnicas cuerpo y mente : Biorretroalimentación), contribuyen a relajar de manera consciente los músculos pélvicos en tensión.