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Vestibulodinia provocada (vestibulitis vulvar)

Por Rosemary Basson, MD, Clinical Professor, Department of Psychiatry, University of British Columbia and Vancouver Hospital

La vestibulodinia provocada (vestibulitis vulvar) consiste en un aumento de la sensibilidad al dolor en la abertura vaginal (vestíbulo), hasta el punto de que incluso un tacto leve o la estimulación resulten dolorosos.

La vestibulodinia provocada es la causa más frecuente de dolor superficial notado al intentar o realizar el coito (dispareunia, ver Dispareunia). Se produce cuando el pene (o un consolador) penetra o se mueve en la vagina. El dolor empieza inmediatamente, disminuye cuando el pene deja de moverse y se reanuda cuando vuelve a moverse.

No se está seguro de la causa, pero las vías nerviosas que conducen las señales dolorosas de la vulva y las partes del cerebro que procesan estas señales están físicamente alteradas (remodeladas) y se vuelven más sensibles. Como resultado, un tacto que normalmente se sentiría leve se percibe como muy doloroso. Los músculos de la pelvis también pueden estar tensos, lo que aumenta el dolor. Después del coito puede notarse una sensación de ardor en la zona genital, así como durante la micción.

La probabilidad de aparición o empeoramiento de la vestibulodinia provocada aumenta en caso de infección recidivante por levaduras genitales (candidiasis).

La vestibulodinia provocada se considera un síndrome de dolor crónico. Es decir, el dolor tiende a permanecer, a menudo durante años, a menos que se alivie con tratamiento. Se produce cada vez que se ejerce presión sobre el área circundante a la abertura de la vagina. Este trastorno a menudo aparece con otros tipos de dolor crónico, como dolor mandibular o dolor debido al síndrome del intestino irritable (síndrome de colon irritable).

Diagnóstico

Se sospecha el diagnóstico por la descripción de la alteración que hace la mujer, que incluye cuándo y dónde siente el dolor. Para confirmar el diagnóstico se utiliza un hisopo de algodón para tocar suavemente las zonas dolorosas. Primero se tocan las zonas que no se espera que sean dolorosas. A continuación, se utiliza el hisopo para tocar la zona circundante a la abertura de la vagina. Si aparece dolor, se confirma el diagnóstico.

Tratamiento

Debido a que este trastorno se considera un síndrome de dolor crónico, existen muchos tipos de tratamientos, como técnicas para controlar el estrés, psicoterapias que ayudan a sobrellevar los pensamientos y las emociones que acompañan el dolor, y tratamientos específicos para el dolor.

Un tipo de psicoterapia denominada terapia cognitiva basada en la conciencia plena (ver Tratamiento) puede ser beneficiosa. La conciencia plena consiste en centrarse en lo que está sucediendo en cada momento. Por lo general se hace en pequeños grupos y se combina con información sobre el dolor crónico, la sexualidad, el estrés y la vestibulodinia provocada.

Cuando se está a punto para intentar mantener relaciones sexuales, se pueden aplicar en la zona cremas antiinflamatorias o anestésicas (como las que contienen lidocaína), que se utilizan dos veces al día. Se enseña el modo de aplicación de estas cremas con precisión en la zona sensible, donde son más efectivas. Puede facilitar la tarea el uso de un espejo, al menos al principio. Las cremas antiinflamatorias o anestésicas contribuyen a desactivar las vías nerviosas alteradas que aumentan la sensibilidad al dolor.

Es conveniente evitar posibles irritantes que puedan empeorar los síntomas, como jabón, baños de espuma, salvaslips y vaqueros ajustados. Los ejercicios para relajar la musculatura pélvica, el yoga y los ejercicios generales de relajación ayudan a relajar los músculos pélvicos (y otros músculos).

Si una mujer con vestibulodinia provocada tiene infecciones recurrentes por levaduras, puede recibir un tratamiento a largo plazo para prevenirlas. Uno de estos tratamientos consiste en cápsulas de ácido bórico colocadas en la vagina una vez a la semana.

A veces se indica una intervención quirúrgica para extirpar parte de la zona alrededor de la abertura vaginal. Este procedimiento elimina las terminaciones nerviosas hipersensibles, pero los nervios pueden regenerarse y reaparecer el dolor.