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Infecciones posparto (después del parto, puerperales) de la vejiga y los riñones

Por Julie S. Moldenhauer, MD, Associate Professor of Clinical Obstetrics and Gynecology in Surgery, The Garbose Family Special Delivery Unit;Attending Physician, The Center for Fetal Diagnosis and Treatment, Children's Hospital of Philadelphia;The University of Pennsylvania Perelman School of Medicine

En ciertos casos, después del parto se produce una infección vesical (de la vejiga) llamada cistitis. El riesgo aumenta al colocar una sonda en la vejiga para vaciar la orina acumulada durante y después del parto, especialmente si el catéter se deja colocado durante un tiempo.

La infección renal (pielonefritis) está causada por la diseminación de bacterias procedentes de la vejiga que llegan al riñón después del parto.

En ocasiones aparece una infección vesical o renal porque las bacterias que están en la vejiga durante el embarazo no producen síntomas hasta después del parto.

Síntomas

Las infecciones vesicales y a menudo las renales producen micción dolorosa o frecuente. Las infecciones renales y algunas vesicales producen fiebre. Las infecciones renales pueden provocar dolor en la parte inferior de la espalda o en los costados, sensación general de enfermedad o de malestar.

Diagnóstico

  • Examen y análisis de una muestra de orina.

  • Cultivo de la muestra de orina

El diagnóstico de las infecciones de vejiga y de riñón se basa en el examen y análisis de una muestra de orina. En las infecciones renales y ciertas infecciones vesicales, se cultiva la muestra de orina para identificar las bacterias.

Tratamiento

  • Antibióticos

Se suele administrar un antibiótico por vía intravenosa para las infecciones renales y por vía oral para las infecciones vesicales.

Si no hay evidencia de que la infección se haya extendido de la vejiga a los riñones, los antibióticos se administran únicamente durante unos pocos días. Si se sospecha que existe una infección renal, se administran antibióticos (como ceftriaxona sola o ampicilina con gentamicina) hasta que la mujer deje de tener fiebre durante 48 horas. A menudo, los antibióticos se administran por vía oral durante un periodo entre 7 y 14 días. Después de obtener los resultados del cultivo, el antibiótico puede cambiarse por uno que sea más eficaz contra las bacterias causantes de la infección.

La ingestión de gran cantidad de líquidos ayuda a mantener los riñones en correcto funcionamiento y expulsa las bacterias de las vías urinarias.

Pasado un plazo de 6 a 8 semanas tras el parto, se somete a cultivo otra muestra de orina para verificar que la infección esté curada.