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Prurito genital

Por David H. Barad, MD, MS, Albert Einstein College of Medicine, Bronx;Center for Human Reproduction

El prurito genital afecta a la vagina o a la zona genital (vulva), que contiene los órganos genitales externos. El prurito es una sensación desagradable que tiene que rascarse para su alivio.

Muchas mujeres pueden experimentar esporádicamente episodios breves de prurito vaginal, que se curan sin tratamiento. El prurito se considera un problema solo cuando es persistente, intenso, repetido o va acompañado de secreción (ver Secreción vaginal).

Causas

Las causas más habituales del prurito genital son:

  • Infecciones: vaginosis bacteriana, candidiasis (una infección por levaduras) y tricomoniasis (una infección por protozoos, ver Introducción a las infecciones vaginales).

  • Irritación o reacciones alérgicas: productos químicos que entran en contacto con la vagina o la zona genital, como los presentes en detergentes, lejías, suavizantes, fibras sintéticas, geles de baño, jabones, aerosoles higiénicos femeninos, perfumes, compresas, tintes, papel higiénico, cremas y duchas vaginales, condones y espumas anticonceptivas.

  • Tras la menopausia, vaginitis atrófica: adelgazamiento y sequedad del revestimiento de la vagina provocada por la disminución de los niveles de estrógenos.

Las causas menos frecuentes incluyen trastornos de la piel, como psoriasis (ver Psoriasis) y liquen escleroso. El liquen escleroso se caracteriza por la presencia de zonas blancas y finas en la vulva, alrededor de la abertura vaginal. Si no se trata, el liquen escleroso puede causar cicatrices y aumentar el riesgo de que se desarrolle un cáncer de vulva.

Valoración

Normalmente puede determinarse la causa preguntando sobre los síntomas y explorando la zona genital y la vagina.

Signos de alarma

No hay signos de alarma para el prurito genital, a menos que vaya acompañado de dolor y/o secreción. En tal caso, los signos de alarma son los mismos que los del dolor pélvico (ver Signos de alarma) y la secreción vaginal (ver Signos de alarma).

Cuándo acudir al médico

Hay que acudir a la consulta si el prurito dura más de unos pocos días o si aparecen otros síntomas que sugieren una infección (como dolor o secreción).

Actuación del médico

Primero formula preguntas sobre los síntomas, especialmente si hay algún síntoma de infección, y sobre los antecedentes médicos. También pregunta si se utiliza algún producto que pueda irritar la zona. A continuación realiza una exploración física, que se centra en la exploración ginecológica.

Si hay secreción se toma una muestra, que se examina y analiza.

Tratamiento

Cuando es posible, se tratan los trastornos subyacentes. Algunas medidas generales ayudan a aliviar los síntomas

Medidas generales

Cambiarse de ropa interior y darse un baño o una ducha una vez al día contribuyen a mantener limpias la vagina y la zona genital, lo que hace menos probable que se irriten. Un lavado más frecuente puede provocar una sequedad excesiva, que incrementaría el prurito. El uso de polvos corporales sin perfume a base de almidón de maíz ayuda a mantener seca el área genital. No deben usarse polvos a base de talco. Se recomienda lavar la zona con agua tibia. En caso de que sea indispensable utilizar jabón, debe usarse un jabón hipoalergénico. Si el prurito persiste puede ser beneficioso un baño de asiento, y no se aplicarán otros productos (como cremas, aerosoles higiénicos femeninos o duchas) en la zona vaginal. Estas medidas generales pueden reducir la exposición a los irritantes que causan el prurito.

Si un producto médico (como una crema de venta con receta) o una marca de condones parece que causan irritación y prurito, no deben utilizarse. Las mujeres tienen que consultar con el médico antes de dejar de usar productos que les hayan sido recetados.

Fármacos

Aplicar en la zona genital una crema que contenga un corticoesteroide de baja potencia, como hidrocortisona, puede proporcionar un alivio temporal. La crema no debe aplicarse en la vagina, y sólo se utilizará durante un corto periodo de tiempo. En caso de prurito intenso, un antihistamínico por vía oral puede ser beneficioso temporalmente. Los antihistamínicos, además, causan somnolencia y pueden ser útiles si los síntomas dificultan el sueño.

El prurito intenso debe ser valorado por un médico.

El liquen escleroso se trata con una crema o pomada que contenga un corticoesteroide de alta potencia (como clobetasol), disponible con receta médica.

Conceptos clave

  • El prurito solo es un problema cuando es persistente, intenso, repetido o va acompañado de dolor o secreción con un aspecto o un olor anómalos, que sugieren infección.

  • Mantener la zona genital limpia y seca, y no usar productos irritantes, puede ser beneficioso.

  • A veces, una crema de corticoesteroides de baja potencia alivia el prurito de manera temporal.