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Síndrome del ovario poliquístico

Por JoAnn V. Pinkerton, MD, Professor of Obstetrics and Gynecology and Division Director, Midlife Health Center;Executive Director, University of Virginia Health System;The North American Menopause Society

El síndrome del ovario poliquístico (poliquistosis ovárica) se caracteriza por obesidad ligera, periodos menstruales irregulares o ausentes, y los síntomas causados por unos niveles elevados de hormonas masculinas (andrógenos). Conlleva la interrupción del ciclo menstrual y una tendencia a presentar niveles altos de hormonas masculinas (andrógenos).

  • Por lo general hay obesidad, acné y características masculinas: voz más grave, reducción del tamaño de las mamas y exceso de vello corporal.

  • El diagnóstico se realiza en función de los síntomas, pero también pueden hacerse análisis de sangre para determinar los niveles hormonales y una ecografía.

  • El ejercicio, la pérdida de peso y los estrógenos combinados con un progestágeno o un progestágeno solo pueden reducir los síntomas (incluido el exceso de vello corporal) y normalizar los niveles hormonales.

  • Si la mujer desea quedarse embarazada, puede estimularse la ovulación perdiendo peso y tomando clomifeno, a veces con metformina.

El síndrome del ovario poliquístico afecta a un 5 a 10% de las mujeres. En Estados Unidos, es la causa más frecuente de infertilidad. Recibe su nombre de las múltiples vesículas llenas de líquido (quistes) que se desarrollan en los ovarios y que provocan su aumento de tamaño.

Se desconoce la causa exacta del síndrome del ovario poliquístico. Hay evidencias que indican que existe una disfunción en la enzima que controla la producción de hormonas masculinas. Como resultado, disminuye la producción de hormonas masculinas (andrógenos). Los niveles elevados de hormonas masculinas aumentan el riesgo de presentar síndrome metabólico (con presión arterial alta, niveles altos de colesterol y resistencia a los efectos de la insulina). Si los niveles de hormonas masculinas se mantienen altos, aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas o vasculares, e hipertensión arterial. Además, algunas de las hormonas masculinas pueden convertirse en estrógenos y aumentar los niveles de estos. No se produce suficiente progesterona para equilibrar el aumento de los estrógenos. Si esta situación continúa mucho tiempo, el revestimiento del útero (endometrio) puede llegar a engrosarse extremadamente (hiperplasia endometrial). Además, puede aumentar el riesgo de cáncer de endometrio.

En muchas mujeres con síndrome del ovario poliquístico, las células del cuerpo resisten los efectos de la insulina (proceso denominado resistencia a la insulina, o a veces prediabetes). La insulina ayuda al azúcar (glucosa) a pasar al interior de las células con el fin de que estas puedan utilizarlo para producir energía. Cuando las células se resisten a sus efectos, la glucosa se acumula en la sangre y el páncreas produce más insulina para tratar de reducir los niveles de glucosa en sangre. Si la resistencia a la insulina se convierte en moderada o grave, se diagnostica diabetes.

¿Sabías que...?

  • El síndrome del ovario poliquístico es la causa más frecuente de infertilidad en Estados Unidos.

Síntomas

Los síntomas habitualmente aparecen durante la pubertad y empeoran con el paso del tiempo. Varían de una mujer a otra.

Por lo general, los periodos menstruales no comienzan en la pubertad y los ovarios no liberan óvulos (es decir, no se ovula) o los liberan de una manera irregular. Los sangrados vaginales son irregulares o se produce una ausencia de menstruaciones. También aparecen síntomas relacionados con los niveles elevados de hormonas masculinas, lo que se conoce como masculinización o virilización. Los síntomas incluyen acné, voz grave, disminución del tamaño de las mamas, y aumento del tamaño muscular y del vello corporal (hirsutismo). El vello presenta una distribución masculina (por ejemplo, en el pecho y la cara), y el pelo puede ser escaso en las sienes.

La mayoría de las mujeres presentan una ligera obesidad. La producción excesiva de insulina contribuye al aumento de peso y dificulta su pérdida. El exceso de insulina también puede hacer que la piel de las axilas, la nuca y los pliegues cutáneos se oscurezca y se haga más dura (un trastorno conocido como acantosis nigricans).

Diagnóstico

Por lo general, el diagnóstico se establece en función de los síntomas. Pueden realizarse análisis de sangre para determinar los niveles de hormonas, como la hormona foliculoestimulante y las hormonas masculinas. Se realiza una ecografía para comprobar si los ovarios contienen numerosos quistes, y para detectar si hay un tumor en una glándula suprarrenal o en un ovario. Estos tumores pueden producir un exceso de hormonas masculinas y, por lo tanto, causar los mismos síntomas que el síndrome del ovario poliquístico.

Se determina la presión arterial y generalmente también los niveles de glucosa y grasas (lípidos) en la sangre para detectar un síndrome metabólico. Pueden hacerse análisis de sangre para detectar un síndrome de Cushing. A menudo se hace una biopsia del revestimiento interno del útero (biopsia endometrial) para descartar un cáncer.

Tratamiento

La elección del tratamiento depende del tipo y de la intensidad de los síntomas, de la edad de la mujer y del deseo de quedarse embarazada.

Si los niveles de insulina son altos, puede ser beneficioso disminuirlos. El ejercicio (al menos 30 minutos al día) y la reducción del consumo de hidratos de carbono (pan, pasta, patatas y dulces) contribuyen a disminuir los niveles de insulina. En algunas mujeres, la pérdida de peso disminuye estos niveles en cantidad suficiente como para que pueda iniciarse la ovulación. La pérdida de peso también puede ayudar a reducir el crecimiento del vello y el riesgo de engrosamiento del revestimiento uterino.

Se puede administrar metformina, que se utiliza para tratar la diabetes tipo 2, para aumentar la sensibilidad a la insulina de modo que el organismo no deba producir tanta insulina. Este fármaco contribuye a que se pierda peso y puedan reanudarse la ovulación y la menstruación. Si se toma metformina y no se desea un embarazo, debe usarse un método anticonceptivo.

Si la mujer desea quedarse embarazada, perder peso puede ayudar. Si no ocurre así, se administra clomifeno (un medicamento para la fertilidad), que estimula la ovulación. Si este fármaco es ineficaz y existe resistencia a la insulina, la metformina puede ser útil porque al reducir los niveles de insulina puede desencadenarse la ovulación. Si estos fármacos no son eficaces, puede probarse con otros que potencien la fertilidad, como la foliculoestimulante (para estimular los ovarios), un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina (para estimular la liberación de hormona estimulante del folículo) o la gonadotropina coriónica humana (para desencadenar la ovulación).

Las mujeres que no desean quedarse embarazadas pueden tomar píldoras para el control de la natalidad que contengan solo un progestágeno o estrógenos y un progestágeno (anticonceptivo oral combinado). Cualquier tratamiento puede reducir el riesgo de cáncer de endometrio debido a los altos niveles de estrógenos, hacer los periodos menstruales más regulares y ayudar a disminuir las hormonas masculinas. Sin embargo, no se administran anticonceptivos orales con estrógenos a las mujeres que han alcanzado la menopausia o que tienen otros importantes factores de riesgo de trastornos cardiovasculares o trombosis (ver riesgos y beneficios).

Exceso de vello corporal

El vello corporal excesivo puede decolorarse o ser eliminado por electrólisis, depilación, cera, líquidos o cremas depilatorios, o láser. Ningún tratamiento para eliminar el exceso de vello es totalmente efectivo. Los siguientes métodos pueden ser útiles:

  • La crema de eflornitina puede contribuir a eliminar el vello facial no deseado.

  • Los anticonceptivos orales pueden ser de utilidad, aunque deben tomarse durante varios meses antes de que se aprecie algún efecto, que a menudo es leve.

  • La espironolactona es un fármaco que, al bloquear la producción y la acción de las hormonas masculinas, puede dar buenos resultados en la reducción del vello corporal no deseado. Sus efectos secundarios son un aumento en la producción de orina y una disminución de la presión arterial (lo que en algunas ocasiones puede producir desmayos). Como se desconocen sus efectos sobre el feto en desarrollo, cualquier mujer sexualmente activa que tome este fármaco debe usar métodos eficaces de control de la natalidad.

  • La ciproterona, un potente progestágeno que bloquea la acción de las hormonas masculinas, reduce la cantidad de vello corporal no deseado en un 50 a 75% de las mujeres afectadas. Su uso no está autorizado en todos los países.

Los agonistas y los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina se encuentran en fase de investigación como tratamientos para el vello corporal no deseado. Ambos tipos de fármacos inhiben la producción de hormonas sexuales en los ovarios, pero pueden causar pérdida ósea y osteoporosis.

Acné

El acné se trata del modo habitual, con fármacos como peróxido de benzoilo, crema de tretinoína, o antibióticos por vía tópica o por vía oral (ver Acné : Tratamiento).

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