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Violación

Por Erin G. Clifton, PhD, Case Western Reserve University ; Norah C. Feeny, PhD, Professor, Department of Psychology, Case Western Reserve University

Se denomina violación a una penetración no deseada por la vagina, el ano o la boca de la víctima.

  • Se pueden sufrir desgarros en la vagina, cortes y hematomas, trastornos emocionales y alteraciones del sueño.

  • Entre los riesgos, se encuentran las enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluida la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el embarazo.

  • Las mujeres o los hombres víctimas de violación deben ser examinadas minuciosamente en un centro atendido por personal especializado (centro para las víctimas de violación).

  • Suele ser necesario tratar las lesiones físicas, administrar antibióticos para prevenir infecciones, un tratamiento anticonceptivo urgente y asesoramiento o psicoterapia.

  • Siempre que sea posible, los miembros de la familia y los amigos cercanos deben reunirse con un miembro del equipo de ayuda por violación para conversar sobre cómo apoyar a la víctima de la violación.

Por lo general, se considera una violación cuando se produce una penetración no deseada por la vagina, el ano o la boca de la víctima. En las víctimas que no llegan a la edad del consentimiento, la penetración de la vagina, el ano o la boca, ya sea deseada o no, se considera estupro.

El abuso sexual es un término más amplio que incluye el uso de la fuerza y amenazas para conseguir cualquier contacto sexual no deseado, incluidos besos, manoseos y tocamientos.

El porcentaje estimado de mujeres que han sido violadas a lo largo de su vida varía considerablemente: entre el 2% y el 30%. El porcentaje denunciado de niños que son víctimas de abusos sexuales es igualmente elevado (ver Abuso Sexual). El porcentaje de casos denunciados probablemente sea más bajo que el verdadero porque es menos probable que la violación y el abuso sexual se denuncien a la policía en comparación con otros delitos.

Por lo general, la violación es una expresión de agresividad, ira o necesidad de poder y control más que de motivación sexual. Muchas de las mujeres que son violadas también son agredidas o lesionadas físicamente.

Los varones también pueden ser violados. Los varones tienen más probabilidad de sufrir lesiones físicas y denuncian menos que las mujeres.

Síntomas

Los síntomas y complicaciones pueden incluir:

  • Lesiones físicas

  • Efectos psicológicos

  • Enfermedades de transmisión sexual

  • Embarazo

Las lesiones físicas resultantes de una violación pueden incluir un desgarro de la parte superior de la vagina y lesiones en otras partes del cuerpo, como contusiones, moratones en los ojos, cortes y arañazos.

Los efectos psicológicos de una violación son a menudo más devastadores que los físicos. Poco después de producirse una violación, casi todas las víctimas muestran síntomas de un trastorno por estrés postraumático (TEPT), que puede ocurrir después de cualquier episodio estresante, (ver Trastorno por estrés postraumático (TEPT)). Se sienten aterrorizadas, ansiosas e irritables; pueden sentirse furiosas, deprimidas, abochornadas, avergonzadas o culpables (incluso se preguntan si hicieron algo para provocar la violación o si hubieran podido evitarla). Pueden sobrevenirles pensamientos intrusivos, perturbadores o imágenes mentales del asalto, reviviendo así la violación mediante recuerdos recurrentes (flashbacks); o pueden acallar los pensamientos y sentimientos sobre este hecho. Así mismo, pueden evitar situaciones que les recuerde la violación. También es frecuente que sufran insomnio o pesadillas. Estos síntomas pueden durar meses y afectar a las actividades sociales y el trabajo. Sin embargo, para la mayoría de las víctimas, los síntomas se atenúan sustancialmente en un periodo de algunos meses.

Muchas víctimas sufren tanto estrés postraumático como depresión.

Después de una violación, existe riesgo de infección por enfermedades de transmisión sexual (como la gonorrea, la infección por clamidia y la sífilis) y de hepatitis B y C. La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es particularmente preocupante, incluso cuando la probabilidad de contagiarse en un único contacto es baja. Una mujer también puede quedarse embarazada como consecuencia de una violación.

Valoración

  • Exploración física

  • Si la víctima da su consentimiento, análisis para reunir pruebas y comprobar la presencia de enfermedades de transmisión sexual

  • Prueba de embarazo

Después de una violación es importante recibir una valoración médica detallada. Siempre que sea posible, se debe llevar a la mujer que ha sido violada o agredida sexualmente a un centro especializado, que cuente con personal debidamente preparado. El centro puede depender de un servicio de urgencias hospitalario o tratarse de un centro independiente. Los hombres que han sido violados también deben buscar atención médica. Sin embargo, hay un menor número de centros atendidos por personal entrenado específicamente para examinar a los hombres que han sido violados.

Después de una violación, la víctima decide si da su consentimiento a las acciones que permitan la eventual acusación. Se le deben explicar las ventajas y los inconvenientes de continuar. La víctima no debe sentirse presionada a dar su consentimiento, aunque dar su consentimiento suele ser lo mejor que puede hacer.

Si la víctima escoge seguir adelante, los médicos están obligados por ley a notificarlo a la policía y a examinar a la víctima. El examen puede proporcionar pruebas para el procesamiento del violador. Las mejores pruebas se obtienen cuando la víctima de violación acude al hospital lo más pronto posible, sin ducharse o lavarse, sin cepillarse los dientes ni cambiarse de ropa y, a poder ser, incluso sin haber orinado. El informe médico resultante de este examen a veces se utiliza como prueba en los procedimientos legales. Sin embargo, este informe no puede ser utilizado a menos que la víctima dé su consentimiento por escrito o que reciba una citación judicial. El informe también puede ayudar a la víctima a recordar detalles de la violación si más adelante se requiere su testimonio.

Inmediatamente después de una violación, la mujer puede vacilar o puede tener miedo de someterse a una exploración física. En la medida de lo posible, es preferible que el examen médico lo haga una mujer. Si no, una enfermera o voluntaria debe estar presente para ayudar a disipar cualquier ansiedad que la víctima pueda presentar. Antes de comenzar el examen, el médico explica lo que se va a realizar durante la exploración y pide a la mujer permiso para proceder a hacerlo. La mujer debe sentirse libre de formular cualquier pregunta sobre el examen y su propósito.

El médico le pedirá a la mujer que le describa los acontecimientos para ayudar a orientar el examen y administrarle el tratamiento apropiado. Sin embargo, hablar sobre la violación es a menudo una experiencia aterradora y angustiosa para la mujer. Es posible que la víctima solicite un aplazamiento para hacer una descripción completa después de que hayan sido cubiertas sus necesidades inmediatas. Primero suele ser necesario tratar las posibles heridas y la mujer puede necesitar cierto tiempo para calmarse.

Para determinar la probabilidad de embarazo, el médico preguntará a la mujer cuándo fue su último periodo menstrual y si usa anticonceptivos. Para ayudar a interpretar el análisis de cualquier muestra de espermatozoides, el médico le preguntará si mantuvo alguna relación sexual antes de la violación, y si la respuesta es afirmativa, cuándo fue.

El médico tomará nota de las lesiones físicas, como cortes y arañazos, y puede examinar la vagina en busca de otras lesiones. Se toman fotografías de las heridas o lesiones. Puesto que algunas lesiones, como las contusiones, pueden aparecer más tarde, es posible que haya necesidad de obtener una segunda serie de fotografías. Para tomar las muestras de semen y otros fluidos corporales que puedan servir de prueba judicial se utiliza un hisopo o una torunda de algodón. También se recogen otras muestras, como muestras de cabello, sangre o piel (encontradas algunas veces debajo de las uñas de la mujer) pertenecientes al violador. A veces se realizan análisis del ADN de esas muestras para identificar al autor de la violación. Ciertas prendas de la mujer pueden también guardarse como prueba.

Si la mujer consiente, se realiza un análisis de sangre en busca de infecciones, incluida la producida por VIH. Si el primer análisis resulta negativo para gonorrea, infecciones por clamidia, sífilis y hepatitis, se procede entonces a practicar de nuevo estas pruebas al cabo de 6 semanas. Si los resultados de los análisis para sífilis y hepatitis son negativos, se repiten transcurridos 6 meses. Los análisis de sangre para detectar la infección por VIH pueden repetirse pasados 90 a 120 días. Para detectar una infección por el virus del papiloma humano se realiza una citología pasadas 6 semanas.

Por lo general, durante el examen inicial se hace una prueba de embarazo para medir el nivel de gonadotropina coriónica humana en la orina (ver Detección y datación del embarazo) y poder detectar un embarazo ya existente. Si el resultado es negativo, se repite la prueba antes de 6 semanas para detectar un embarazo que pudiera deberse a la violación.

Tratamiento

  • Tratamiento de las lesiones físicas

  • Fármacos y en ocasiones vacunas para prevenir infecciones, incluida la infección por VIH

  • Anticoncepción de emergencia si la mujer lo desea

  • Apoyo o intervención psicológica

Después de la exploración física, se ofrece a la mujer la posibilidad de lavarse, cambiarse de ropa, usar enjuagues bucales y orinar si lo necesita.

Se trata cualquier lesión física.

Prevención de infecciones

Se administran antibióticos para prevenir las infecciones. Por ejemplo, puede administrársele una dosis de ceftriaxona intramuscular, una dosis de metronidazol por vía oral y además, o bien doxiciclina por vía oral durante 7 días o bien azitromicina por vía oral en una única dosis.

Si la mujer no ha sido vacunada contra la hepatitis B, se le administra la vacuna, seguida de dos dosis más, la primera al cabo de 1 mes de la primera dosis y la segunda al cabo de 6 meses.

Si los resultados de las pruebas para el VIH son positivos, la mujer probablemente tenía infección por el VIH antes de la violación, porque la infección por VIH contraída a través de las relaciones sexuales por lo general no se puede detectar hasta entre 9 días y 6 meses más tarde. Si los resultados del VIH fueran positivos, se debe empezar el tratamiento para el VIH inmediatamente (ver Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) : Tratamiento). Si el resultado es negativo, se repite la prueba del VIH varias veces posteriormente, a lo largo de varios meses.

Se puede ofrecer a la mujer tratamiento para prevenir la infección por VIH con independencia de los resultados de las pruebas. En promedio, la probabilidad de desarrollar infección por el VIH después de una violación por parte de un desconocido es baja, tan sólo el 0,2%. El riesgo puede ser mayor si se da cualquiera de las situaciones siguientes:

  • Penetración anal

  • Sangrado (del agresor o de la víctima)

  • Violación de hombre a hombre

  • Violación por varios asaltantes (como puede suceder a los hombres en la cárcel)

  • Violación que se produce en zonas donde la infección por VIH es inusualmente frecuente

El tratamiento para prevenir la infección por VIH es más eficaz si se administra cuando han transcurrido menos de 4 horas después de la penetración y no se debe administrar si han pasado más de 72 horas desde la penetración.

Prevención del embarazo

Si la mujer no estuviese previamente embarazada se administra un anticonceptivo de emergencia si la mujer así lo quiere. Por lo general, consiste en una dosis elevada de un anticonceptivo oral administrada de forma inmediata, que después se repite 12 horas más tarde (ver Anticoncepción de urgencia). Este tratamiento es eficaz en un 99% de los casos si se administra dentro de las primeras 72 horas después de la violación.

Incluso es más efectivo colocar un dispositivo intrauterino (DIU) en el plazo de 10 días tras la violación.

Si como resultado de la violación se produjese un embarazo, se puede considerar la opción de practicar un aborto.

Proporcionar apoyo psicológico

A la víctima se le explican detalladamente algunas reacciones psicológicas frecuentes que se pueden presentar después de una violación (tales como ansiedad excesiva, miedo o culpabilidad). Esta información puede ayudar a las víctimas a aceptar sus reacciones y a lidiar con ellas.

Tan pronto como sea posible, se reunirá con la víctima una persona entrenada en el manejo de las crisis que pueden sobrevenir después de una violación. Se remite a las víctimas a un equipo de crisis por violación si existe alguno en la zona donde ella reside. Este equipo puede proporcionar apoyo médico, psicológico y legal de gran utilidad para la víctima. Hablar sobre la violación y sus sentimientos al respecto puede ayudar a las víctimas a recuperarse.

Si las víctimas siguen presentando síntomas de trastorno de estrés postraumático (como recuerdos recurrentes o flashbacks, perturbación del sueño o miedo que afecta a la realización de las actividades normales), la psicoterapia y/o los antidepresivos pueden ser eficaces (ver Trastorno por estrés postraumático (TEPT): Tratamiento). Las víctimas pueden ser remitidas a un psicólogo, trabajador social o psiquiatra.

Los familiares y amigos pueden tener sentimientos similares a los de la víctima: ansiedad, ira o culpa. Irracionalmente pueden responsabilizar a la víctima de lo sucedido. De este modo, la víctima de violación, además de sus propios sentimientos, puede tener que enfrentarse con reacciones negativas, a veces críticas o despectivas de la familia o amigos, así como con las de los investigadores. Estas reacciones pueden dificultar su recuperación. Los familiares o amigos cercanos también pueden beneficiarse de la reunión con un miembro del equipo de crisis por violación o de la unidad evaluadora de agresiones sexuales para hablar sobre sus sentimientos y decidir la mejor forma de ayudar a la víctima. Por lo general, suele ser de gran ayuda escuchar a la víctima ofreciéndole apoyo sin expresar sentimientos intensos sobre la violación. Culparla o criticarla puede afectar a su recuperación.

Una red de apoyo constituida por profesionales de la salud, amigos y miembros de la familia puede ser de mucha ayuda para la víctima.