Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Artritis idiopática juvenil (AIJ)

Por David D. Sherry, MD, Professor of Pediatrics;Director, Clinical Rheumatology, University of Pennsylvania;The Children's Hospital of Philadelphia ; Frank Pessler, MD, PhD, Helmholtz Centre for Infection Research, Braunschweig, Germany

La artritis idiopática juvenil engloba un grupo de enfermedades asociadas a la infancia que se presentan cerca de los 16 años de edad y provocan una inflamación persistente o recurrente de las articulaciones similar a la provocada por la artritis en adultos (ver Artritis reumatoide (AR)).

  • La artritis idiopática juvenil causa fiebre, erupción cutánea e inflamación de los ganglios linfáticos y puede afectar el corazón.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas y la exploración física, dado que no existe una prueba de laboratorio definitiva para diagnosticar la enfermedad.

  • El niño recibe tratamiento farmacológico para combatir el dolor y la inflamación.

  • El movimiento articular mejora con la fisioterapia, que incluye la realización de ejercicios de flexibilidad.

La artritis idiopática juvenil (AIJ) es una enfermedad poco frecuente caracterizada por la inflamación de las articulaciones (artritis) o del tejido conjuntivo. Se desconoce su causa. Aunque la artritis idiopática juvenil (AIJ) no se considera un trastorno hereditario, los factores hereditarios incrementan las probabilidades de desarrollarla.

Clasificación

Existen varias formas de artritis idiopática juvenil (AIJ). Aunque cada forma presenta características diferentes, todas ellas comparten características similares. La forma está determinada por los resultados de la exploración clínica y las pruebas de laboratorio. Son las siguientes:

  • Oligoarticular

  • Poliarticular (factor reumatoide negativo o positivo)

  • Relacionada con entesitis

  • Psoriásica

  • Indiferenciada

  • Sistémica

Los niños pueden presentar una determinada forma de artritis en el momento del diagnóstico inicial, pero a veces desarrollan una forma diferente durante el curso de la enfermedad.

La AIJ oligoarticular es la forma más frecuente y por lo general afecta a las jóvenes. En esta forma de artritis, las articulaciones afectadas durante los primeros 6 meses de la enfermedad son un máximo de cuatro (por ese motivo se denomina oligoarticular, por el prefijo «oligo», que significa «pocos»). La rodilla es la articulación afectada con mayor frecuencia.

La AIJ poliarticular es la segunda forma más frecuente. En esta forma de artritis se ven afectadas cinco o más articulaciones («poli» significa «muchos»). Esta forma se divide a su vez en dos tipos: factor reumatoide negativo y factor reumatoide positivo. Los afectados con factor reumatoide positivo tienen el anticuerpo del factor reumatoide en la sangre. La artritis idiopática juvenil (AIJ) con factor reumatoide positivo se presenta de forma característica en las jóvenes y se asemeja a la artritis reumatoide del adulto.

La artritis relacionada con entesitis supone artritis y entesitis (inflamación dolorosa de la zona de unión entre los tendones y los ligamentos y el hueso). Es más frecuente entre los chicos mayores, que también pueden desarrollar síntomas en la columna vertebral (espondiloartropatía, ver Espondiloartritis), como la espondilitis anquilosante (ver Espondilitis anquilosante) o la artritis reactiva (ver Artritis reactiva).

La AIJ psoriásica se da por lo general en chicas jóvenes y se asocia con la psoriasis (ver Psoriasis), una enfermedad de la piel que afecta a la chica o a sus padres o hermanos. La artritis de este tipo afecta con frecuencia un máximo de cuatro articulaciones.

La AIJ indiferenciada se diagnostica cuando los afectados no cumplen los criterios para cualquiera de las formas anteriores o cumplen los criterios para más de una.

La AIJ sistémica (enfermedad de Still) es la forma menos frecuente y también provoca síntomas en lugares que no son las articulaciones.

Síntomas

La artritis idiopática juvenil (AIJ) provoca síntomas en las articulaciones y, a veces, en los ojos, la piel o ambos.

Los síntomas articulares ocurren con cualquier tipo de AIJ. Las articulaciones están rígidas cuando el joven se despierta. Frecuentemente, se hinchan y están calientes. Más tarde, empiezan a doler, pero el dolor es a veces más leve de lo que cabe esperar dado el grado de inflamación. El dolor empeora con el movimiento de la articulación. En algunos casos el joven se muestra renuente a caminar o cojea. El dolor en las articulaciones persiste durante años si no se trata. Sin embargo, algunos afectados no tienen ningún tipo de dolor.

La entesitis puede causar sensibilidad al tacto en la pelvis, los huesos de la cadera, la columna vertebral, la rótula, la parte de la tibia justo por debajo de la rodilla, el tendón de Aquiles y la planta del pie.

La Inflamación ocular puede producirse con cualquier tipo de artritis idiopática juvenil (AIJ), pero es más frecuente en la forma oligoarticular y muy poco frecuente en la poliarticular y en la sistémica. La inflamación afecta de forma característica el iris (iridociclitis). La iridociclitis asociada a la AIJ por lo general no provoca síntomas (no hay dolor o enrojecimiento), pero a veces causa visión borrosa y pupilas irregulares. Sin embargo, una iridociclitis no tratada puede conducir a una fibrosis y a una pérdida permanente de visión. En casos muy poco frecuentes, los jóvenes con artritis relacionada con entesitis presentan enrojecimiento ocular y dolor y sensibilidad a la luz.

Las anomalías de la piel se dan principalmente en la artritis idiopática juvenil psoriásica y en la sistémica. Los jóvenes con AIJ psoriásica pueden presentar placas rugosas en la piel parecidas a las de la psoriasis, dedos de las manos y de los pies hinchados y uñas picadas. Los afectados por AIJ sistémica en ocasiones desarrollan una breve erupción en forma de placas planas de color rosado o salmón con los centros más claros, principalmente en el tronco y en la parte superior de las piernas o los brazos. En cada episodio, la erupción cutánea permanece durante algunas horas (a menudo por la tarde en coincidencia con la fiebre), y no aparece siempre en el mismo sitio.

La AIJ sistémica causa fiebre e inflamación en lugares fuera de las articulaciones. Los afectados por artritis idiopática juvenil sistémica presentan de modo característico fiebre alta y erupción cutánea, síntomas que suelen aparecer antes del dolor y la hinchazón de la articulación. La fiebre se presenta de forma intermitente y permanece, por lo general, al menos durante 2 semanas. La temperatura suele ser más alta por la tarde o por la noche (a menudo 39 °C o más), y luego desciende rápidamente a los valores normales. Un niño o un joven febril suele estar cansado e irritable. El hígado, el bazo y los ganglios linfáticos aumentan de tamaño. A veces, la inflamación se desarrolla en las membranas que envuelven el corazón (pericarditis) o los pulmones (pleuritis), causando dolor torácico. Esta inflamación provoca la acumulación de líquido alrededor del corazón, los pulmones u otros órganos.

Complicaciones

Cualquier forma de artritis idiopática juvenil (AIJ) puede afectar el crecimiento físico. Si no se trata, se desarrollan deformaciones de las articulaciones. Cuando la AIJ afecta el crecimiento mandibular, el resultado es un mentón pequeño (micrognatia). La inflamación articular crónica acaba causando deformaciones o lesiones permanentes en la articulación afectada.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas y en los resultados de la exploración física. No existe una única prueba de laboratorio definitiva para el diagnóstico de la artritis idiopática juvenil, pero algunos análisis de sangre son útiles para distinguir una forma de otra. Se realizan análisis de sangre para detectar la presencia del factor reumatoide y de anticuerpos antinucleares, presentes en algunas personas con artritis reumatoide y enfermedades relacionadas (por ejemplo, las enfermedades autoinmunitarias, como el lupus eritematoso sistémico, la polimiositis o la esclerosis sistémica [esclerodermia]). Sin embargo, muchos jóvenes con artritis idiopática juvenil (AIJ) no presentan factor reumatoide o anticuerpos antinucleares en la sangre.

Los afectados por AIJ oligoarticular que presentan anticuerpos antinucleares en la sangre tienen un riesgo mayor de desarrollar iridociclitis. Los jóvenes con AIJ deben ser examinados varias veces al año por un oftalmólogo para descartar iridociclitis, con independencia de la presencia o no de los síntomas, dado que la iridociclitis puede ser asintomática incluso cuando ya está provocando inflamación ocular. Los jóvenes con AIJ oligoarticular deben hacerse una revisión ocular cada 3 a 4 meses, los que tienen AIJ poliarticular cada 6 meses y los que tienen AIJ sistémica, una vez al año.

Debe realizarse una exploración radiológica para detectar alteraciones características en los huesos o en las articulaciones.

Pronóstico

Con tratamiento, del 50 al 70% de los jóvenes afectados tienen periodos libres de síntomas (remisiones). Los casos de artritis idiopática juvenil (AIJ) poliarticular en los que se presenta factor reumatoide positivo tienen un pronóstico menos favorable. Si se realiza un tratamiento temprano, la mayoría de los afectados llevan una vida normal.

Tratamiento

Las diversas formas de artritis idiopática juvenil (AIJ) se tratan de manera similar y los fármacos que se utilizan para reducir el dolor y la inflamación son los mismos que se usan en la artritis adulta (artritis reumatoide, ver Artritis reumatoide (AR)). Para el alivio de los síntomas se administran de forma característica fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE, ver Analgésicos no opiáceos : Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos), los cuales son más eficaces para la artritis relacionada con entesitis. Sin embargo, aunque estos fármacos contribuyen a aliviar los síntomas, no detienen la progresión de la enfermedad articular.

Algunos medicamentos para la artritis llamados fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME, ver Antirreumatoides modificadores de la enfermedad (FAME)) pueden ralentizar la progresión de la artritis idiopática juvenil (AIJ) con unos resultados radicalmente mejores. Estos fármacos son: el metotrexato, el etanercept (que bloquea el factor de necrosis tumoral [TNF]-alfa, una proteína implicada en la inflamación), y la anakinra (que bloquea la interleucina 1, una proteína implicada en la inflamación), o el canakinumab (un anticuerpo para la interleucina 1). Algunos de los efectos secundarios del metotrexato son depresión de la médula ósea e intoxicación hepática, por lo que hay que realizar análisis de sangre regularmente a los jóvenes que toman este tipo de fármacos. La sulfasalazina, otro fármaco antirreumático modificador de la enfermedad (FAME), se administra de vez en cuando, sobre todo a los jóvenes que pueden sufrir una espondiloartropatía. La AIJ sistémica suele responder bien al tratamiento consistente en el bloqueo de los efectos de la interleucina 1.

Los médicos tratan de evitar la administración de corticoesteroides. Sin embargo, los jóvenes con artritis idiopática juvenil (AIJ) sistémica grave requieren en ocasiones la administración por vía oral de corticoesteroides (como prednisona). Cuando se requiere el uso de corticoesteroides, se utiliza la dosis más baja posible para reducir el índice de complicaciones a largo plazo, como enlentecimiento del crecimiento, osteoporosis, cataratas y osteonecrosis (muerte del tejido óseo). Se pueden inyectar corticoesteroides directamente en la articulación o articulaciones afectadas.

La iridociclitis se trata mediante la aplicación de colirios con corticoesteroides, que reducen la inflamación ocular. Si este tratamiento no es suficiente, con frecuencia se utiliza el metotrexato y, si es necesario, un fármaco que bloquea los efectos del factor de necrosis tumoral. Los colirios para dilatar la pupila también contribuyen a evitar el daño ocular permanente. Si se ha producido un daño ocular es necesaria la intervención quirúrgica.

Del mismo modo que en la artritis reumatoide del adulto, en los jóvenes se utilizan terapias no farmacológicas. Por ejemplo, la fisioterapia, las férulas y ayudas ortopédicas y los ejercicios de flexibilidad contribuyen a mantener la fuerza y la funcionalidad de la articulación afectada.

Más información