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Síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio)

Por Arthur E. Kopelman, MD, The Brody School of Medicine at East Carolina University

El síndrome de dificultad respiratoria o síndrome de distrés respiratorio (enfermedad de la membrana hialina) es un trastorno respiratorio de los recién nacidos prematuros, en el cual los sacos de aire (alvéolos) en los pulmones del recién nacido no están abiertos por la falta o la insuficiente producción de la sustancia que los cubre (surfactante).

  • La insuficiencia o ausencia total de surfactante, como ocurre en los bebés prematuros y en hijos de madres diabéticas, es un factor de riesgo para el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio).

  • Los niños afectados tienen serias dificultades para respirar y presentan una coloración azulada a causa de la falta de oxígeno en la sangre.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas, los niveles de oxígeno en sangre y los resultados de la radiografía de tórax.

  • Sin tratamiento, el síndrome causa daño cerebral o la muerte.

  • Si el feto ha de nacer a pretérmino y presumiblemente no producirá suficiente surfactante antes del parto, la madre recibe una inyección de un corticoesteroide que acelere la producción de surfactante por parte del feto.

  • Se suministra oxígeno, y en algunas ocasiones es necesaria la asistencia de un respirador.

  • En algunos casos, el tratamiento con surfactante aplicado en la tráquea del recién nacido proporciona el surfactante que falta.

Para que los recién nacidos puedan respirar fácilmente, los sacos de aire (alvéolos) de los pulmones deben ser capaces de permanecer abiertos y llenarse de aire. Normalmente, los pulmones producen una sustancia denominada surfactante, que cubre la superficie de los sacos de aire (alvéolos), disminuyendo la tensión superficial y permitiendo que los alvéolos se mantengan abiertos a lo largo de todo el ciclo respiratorio. Por lo general, la producción de surfactante comienza después de las 32 semanas de embarazo. Cuanto más prematuro sea el recién nacido, menor es la cantidad de surfactante disponible y mayor la probabilidad de desarrollar el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) después del parto. El síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) se produce casi exclusivamente en los recién nacidos prematuros y es más frecuente en los nacidos de madre diabética. En algún caso poco frecuente, el síndrome es heredado.

Síntomas y diagnóstico

En los recién nacidos afectados, los pulmones están rígidos y los sacos de aire tienden a colapsarse completamente, vaciando los pulmones de aire. En algunos recién nacidos muy prematuros, los pulmones pueden estar tan rígidos que los recién nacidos son incapaces de empezar a respirar en el momento de nacer. Más frecuentemente, los recién nacidos intentan respirar, pero dado que los pulmones están tan rígidos, se produce una dificultad respiratoria grave (distrés respiratorio grave), que se manifiesta con un aumento visible de la dificultad respiratoria, incluyendo retracción del pecho debajo de la parrilla costal, aleteo de los orificios nasales durante la inspiración y gruñidos durante la espiración. Dado que una buena parte del pulmón no tiene aire, los recién nacidos presentan bajos niveles de oxígeno en sangre, lo que ocasiona una anómala coloración azulada de la piel (cianosis). En un lapso de horas, la dificultad respiratoria (distrés respiratorio) tiende a agravarse, ya que se cansan los músculos utilizados para respirar, se agota la poca cantidad de surfactante existente en los pulmones y aumenta el número de alvéolos colapsados. Finalmente, sin tratamiento, los recién nacidos sufren lesiones en el cerebro y otros órganos por la falta de oxígeno o mueren.

El diagnóstico del síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) se basa en los síntomas, en los niveles de oxígeno en sangre y en los resultados anómalos de la radiografía de tórax.

Prevención y tratamiento

El riesgo sufrir el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) se reduce considerablemente cuando el parto se retrasa hasta que los pulmones del feto han producido surfactante en cantidad suficiente. Cuando el parto prematuro no se puede evitar, los obstetras administran a la madre inyecciones de un corticoesteroide (betametasona). El corticoesteroide llega al feto y acelera la producción de surfactante. En las 48 horas posteriores al comienzo de las inyecciones, los pulmones del feto maduran lo bastante para reducir la probabilidad de desarrollar síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) después del parto o para conseguir que, en caso de desarrollarse, sea más leve.

Después del parto, los recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria leve (síndrome de distrés respiratorio leve) solo necesitan oxígeno adicional. El oxígeno se les administra mediante una cánula nasal o a través de una pequeña máscara de plástico (máscara de oxígeno) rellena de oxígeno, que se les coloca en la cabeza. Los recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria grave (síndrome de distrés respiratorio grave) necesitan administración de oxígeno mediante una presión positiva constante en la vía aérea (CPAP, una técnica que permite a los recién nacidos respirar de forma espontánea mientras se les administra oxígeno ligeramente presurizado o aire a través de una cánula nasal). En los recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria grave (síndrome de distrés respiratorio grave), suele ser necesaria la intubación con una sonda endotraqueal y es posible que el recién nacido requiera asistencia respiratoria mediante un respirador mecánico.

El uso de una preparación de surfactante puede salvar la vida y reducir complicaciones, como la perforación de los pulmones (neumotórax). La preparación de surfactante actúa de la misma forma que el surfactante natural. El surfactante puede administrarse a través del tubo endotraqueal e inmediatamente después del nacimiento, en la sala de partos, para intentar evitar el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) antes de que se desarrollen los síntomas, o bien en las primeras horas posteriores al nacimiento en recién nacidos prematuros que ya presentan los síntomas de este trastorno.

Los tratamientos con surfactante pueden repetirse varias veces los primeros días hasta que se resuelva el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio).