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Obesidad en los adolescentes

Por Sharon Levy, MD, MPH, Harvard Medical School;Children's Hospital, Boston

La obesidad se define como un índice de masa corporal (IMC) igual o mayor que el percentil 95 para la edad y el sexo.

  • Aunque la genética y algunos trastornos causan obesidad, la mayoría de los casos de obesidad en adolescentes son consecuencia de la falta de actividad física y de comer en exceso.

  • El diagnóstico se basa en un índice de masa corporal (IMC) por encima del percentil 95 para la edad y el sexo.

  • La ingesta de una dieta nutritiva y el aumento del ejercicio físico ayudan a tratar la obesidad.

La obesidad se define por el índice de masa corporal (IMC, ver Obesidad). El IMC es el peso (en kilogramos) dividido por la estatura (en metros) elevada al cuadrado. Los adolescentes cuyo IMC se encuentra en el 5% superior para su edad y sexo se consideran obesos. Estar en el 5% superior significa que su IMC es superior al del 95% de sus pares (en el percentil 95 o por encima de este).

En la actualidad, la obesidad es dos veces más frecuente entre los adolescentes de lo que era hace treinta años. Aunque la mayoría de las complicaciones de la obesidad se producen en la edad adulta (ver Obesidad), los adolescentes obesos son más propensos a sufrir hipertensión y diabetes de tipo 2 que sus compañeros no obesos (ver Diabetes de tipo 2). Aunque menos de una tercera parte de los adultos obesos lo fueron en la adolescencia, la mayoría de los adolescentes obesos lo siguen siendo en la edad adulta.

Causas

Los factores que influyen en la obesidad del adolescente son los mismos que los del adulto. Algunos trastornos hormonales, como una glándula tiroidea poco activa (hipotiroidismo, ver Hipotiroidismo) o la hiperactividad de las glándulas suprarrenales, pueden provocar obesidad, pero no suelen ser su causa. Los adolescentes con aumento de peso causado por trastornos hormonales son por lo general de baja estatura y suelen presentar otros signos del trastorno subyacente. Un adolescente obeso de baja estatura y con hipertensión debe ser examinado para descartar el trastorno hormonal denominado síndrome de Cushing (ver Síndrome de Cushing). La genética representa un papel, lo que significa que algunas personas presentan un riesgo superior de obesidad que otras.

Debido al estigma de la sociedad contra la obesidad, muchos adolescentes obesos tienen una mala imagen de sí mismos y pueden irse quedando más y más aislados a nivel social.

Tratamiento

  • Alimentación y hábitos de ejercicio saludables

El tratamiento de la obesidad se enfoca al desarrollo de hábitos de alimentación y ejercicio saludables, en lugar de buscar la pérdida de una cantidad específica de peso. La reducción de la ingesta de calorías y la quema de calorías son dos maneras de satisfacer estos objetivos.

El aporte calórico se puede reducir mediante:

  • El establecimiento de una dieta equilibrada con alimentos corrientes

  • La Introducción de cambios permanentes en los hábitos alimentarios

El gasto calórico se puede aumentar mediante:

  • El incremento de la actividad física

Los campamentos de verano para adolescentes obesos pueden ayudarles a perder peso, pero si no continúan esforzándose en el mismo sentido después del campamento, suelen volver a ganar el peso perdido. Puede ser útil el asesoramiento para ayudar a los adolescentes a enfrentarse con sus problemas sociales y a combatir su baja autoestima.

Por lo general, no se usan fármacos que ayuden a reducir el peso durante la adolescencia, debido a la preocupación sobre su inocuidad. Una excepción la constituyen los adolescentes obesos con una marcada historia familiar de diabetes de tipo 2. Tienen riesgo de desarrollar diabetes. La metformina, un fármaco que se utiliza para tratar la diabetes, es útil para perder peso y para disminuir el riesgo de desarrollar diabetes.