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Tos en los niños

Por Deborah M. Consolini, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Chief, Division of Diagnostic Referral, Sidney Kimmel Medical College of Thomas Jefferson University;Nemours/Alfred I. duPont Hospital for Children

La tos ayuda a limpiar las vías respiratorias de materiales y evita que estos alcancen los pulmones. Los materiales pueden ser partículas que han sido inhaladas o sustancias procedentes de los pulmones y/o vías respiratorias. La mayoría de las veces el material expulsado por la tos de los pulmones y las vías respiratorias es esputo (también llamado flema), una mezcla de mucosidad, residuos y células expulsada de los pulmones. Pero a veces la tos expulsa sangre. Una tos que produce flema o sangre se considera productiva. Los niños más grandes (y los adultos) suelen expulsar el material al toser, pero los niños más pequeños por lo general se lo tragan. Algunas toses no producen nada. Se las considera tos seca o no productiva.

La tos es una de las causas más comunes por la que los padres llevan a sus hijos a un profesional de la salud.

Causas

Las causas probables de la tos dependen de si la tos ha durado menos de 4 semanas (aguda) o 4 semanas o más (crónica).

Causas frecuentes

La causa más frecuente de tos aguda, es:

  • Una infección del tracto respiratorio superior debida a un virus

Para la tos crónica, las causas más comunes son:

  • Asma (la más frecuente)

  • reflujo gastroesofágico

  • Goteo postnasal (caída de líquido desde la nariz hacia la garganta)

Causas menos frecuentes

La tos aguda también puede ser consecuencia de un cuerpo extraño (como un trozo de comida o una pieza de un juguete) alojado en los pulmones (aspiración) o infecciones respiratorias menos frecuentes, como neumonía, tosferina o tuberculosis.

La tos crónica también puede ser consecuencia de la aspiración de un cuerpo extraño, trastornos hereditarios, como la fibrosis quística o la discinesia ciliar primaria, un defecto congénito de las vías respiratorias o los pulmones, enfermedades inflamatorias que afectan a las vías respiratorias o los pulmones, o puede estar relacionada con el estrés (también conocida como tos psicógena).

Valoración

No todos los casos de tos necesitan una valoración médica inmediata. El conocimiento de los síntomas que pueden indicar que la causa de la tos es seria puede ayudar a los padres a decidir si es necesario ponerse en contacto con un médico.

Signos de alarma

Los siguientes síntomas son motivo de especial preocupación:

  • Una coloración azul de los labios y/o de la piel (cianosis)

  • Un fuerte ruido chirriante (estridor) cuando el niño inspira

  • Dificultad respiratoria

  • Aspecto de enfermedad

  • Espasmos de tos incontrolable, repetitiva, seguidos de una inhalación de tono agudo (suena como un grito)

Cuándo acudir al médico

Los niños que tienen signos de alarma deben ser evaluados por un médico de inmediato, al igual que aquellos cuyos padres creen que puedan haber inhalado un cuerpo extraño. Si el niño no tiene signos de alarma, pero presenta una tos ronca o que suena como un ladrido, los padres deben llamar al médico. Generalmente, el médico quiere ver a estos niños en un día más o menos, dependiendo de su edad, otros síntomas (como fiebre), y el historial clínico (especialmente si existen antecedentes de trastornos pulmonares, como asma o fibrosis quística). Un niño sano que tiene una tos ocasional y síntomas típicos de resfriado (tales como secreción nasal) puede no necesitar una valoración por parte del médico.

Los niños con tos crónica y sin signos de alarma deben ser vistos por un médico, pero un retraso de unos pocos días a una semana no es perjudicial.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del niño y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa de la tos y las pruebas que pueden ser necesarias ( Algunas causas y características de la tos en los niños).

Una adecuada información sobre las características de la tos ayuda al médico a determinar su causa. Por tanto, el médico formula preguntas como estas:

  • ¿En qué momento del día tose?

  • ¿Qué factores influyen en la tos, como el aire frío, la posición corporal, hablar, comer o beber, el ejercicio?

  • ¿Cómo suena la tos?

  • ¿Se presentó repentinamente o apareció de manera gradual?

  • ¿Cuáles son los otros síntomas del niño?

  • La tos ¿produce expectoración de esputos o sangre?

Una tos nocturna puede ser causada por asma o goteo postnasal. Una tos perruna sugiere laringitis o, a veces, una tos residual tras una infección vírica de las vías respiratorias altas. Una tos que empieza de repente en un niño sin otros síntomas sugiere una posible aspiración de un cuerpo extraño. Contrariamente a lo que muchos piensan, el que el esputo sea amarillo o verde, o espeso o fluido, no ayuda a diferenciar una infección bacteriana de otras causas.

En los niños entre 6 meses y 4 años de edad, se pregunta a los padres sobre la posibilidad de que el niño haya tragado un cuerpo extraño (como un juguete pequeño) o alimentos pequeños, lisos y firmes (como los cacahuetes o las uvas). El médico también pregunta si el niño ha tenido alguna infección respiratoria reciente, episodios frecuentes de neumonía, alergias o asma, o ha estado expuesto a tuberculosis u otras infecciones, como puede ocurrir durante los viajes a ciertos países.

Se realiza una exploración física. Para comprobar si existen problemas respiratorios, el médico observa el tórax del niño, escucha con un estetoscopio y da golpecitos (percute) la caja torácica. Además, también busca síntomas de resfriado, ganglios linfáticos inflamados y dolor abdominal.

Algunas causas y características de la tos en los niños

Causa

Características comunes*

Pruebas

Aguda (dura menos de 4 semanas)

Bronquiolitis

Al principio, síntomas de resfriado

Sibilancias y, si la bronquiolitis es grave, respiración rápida, con dilatación de las fosas nasales y dificultad para respirar

Posiblemente vómitos después de toser

Normalmente en lactantes de hasta 24 meses de edad, con mayor frecuencia en aquellos de 3 a 6 meses de edad

Exploración por un médico

A veces, radiografía de tórax y cultivo de la mucosidad de la nariz (tomada con un hisopo) para identificar el virus

Laringitis (crup)

Al principio, síntomas de resfriado

A continuación, tos continua perruna (peor por la noche) y, cuando el crup es grave, un ruido chirriante fuerte cuando el niño inhala (estridor) y respiración rápida, con fosas nasales ensanchadas

Por lo general en niños de 6 meses a 3 años de edad

Exploración por un médico

A veces, radiografía de tórax y cuello

Un cuerpo extraño en la tráquea o en los bronquios (grandes vías respiratorias de los pulmones)

Tos y ahogo que comienzan repentinamente

Inicialmente sin fiebre

Ausencia de síntomas de resfriado

Por lo general en niños de 6 meses a 4 años de edad

Radiografía de tórax

A veces, broncoscopia

Tosferina

Síntomas catarrales leves durante 1 a 2 semanas, seguidos por ataques de tos

Lactantes: ataques de tos que pueden estar asociados a una coloración azul en los labios o la piel (cianosis), vómitos después de toser o pausas en la respiración (apnea)

Niños de mayor edad: ataques de tos que pueden ser seguidos por un sonido prolongado y agudo (llamado gallo)

Tos que puede persistir durante varias semanas

Cultivo de una muestra de moco tomado de la nariz

Neumonía

Normalmente fiebre

A veces, sibilancias, dificultad respiratoria y dolor torácico

Tos que a veces es productiva

Exploración por un médico

A menudo, radiografía de tórax

Infecciones de las vías respiratorias altas (lo más común)

Moqueo o congestión nasal

Posiblemente fiebre y dolor de garganta

Con frecuencia ganglios linfáticos inflamados en el cuello, pequeños y no dolorosos

Exploración por un médico

Crónica(Duración de 4 semanas o más)

Asma

Ataques periódicos de tos en respuesta a un factor desencadenante (como el polen u otros alérgenos), exposición al aire frío o ejercicio

Tos durante la noche

A veces otros miembros de la familia tienen asma

Exploración por un médico

Tratamiento con fármacos para el asma para ver si se produce un alivio de los síntomas

Pruebas respiratorias para evaluar la función pulmonar (pruebas de función pulmonar)

Malformaciones congénitas que afectan a los pulmones

Varios episodios de neumonía en la misma parte de los pulmones

Radiografía de tórax

A veces, TC o RMN

Malformaciones congénitas que afectan a la tráquea y/o al esófago

Depende del defecto

Normalmente, en recién nacidos o bebés

Si la tráquea no se ha desarrollado con normalidad, posiblemente un ruido fuerte chirriante cuando el niño inhala (estridor) o una tos perruna y dificultad para respirar

Si hay una conexión anormal entre la tráquea y el esófago (fístula traqueoesofágica), tos o dificultad para respirar cuando el niño se alimenta y frecuentes episodios de neumonía

Radiografía de tórax

A veces, broncoscopia y endoscopia

Si se sospecha una alteración de la tráquea, también TC o RMN

Fibrosis quística

Obstrucción intestinal producida por secreciones espesas (íleo meconial) detectada poco después de nacer

Episodios frecuentes de neumonía y/o sinusitis

Crecimiento menor del esperado (retraso del crecimiento)

Engrosamiento de las yemas de los dedos o cambios en el ángulo de la uña (dedos en palillos de tambor) y lechos de las uñas con una coloración azul

Prueba del sudor

Posible confirmación del diagnóstico mediante pruebas genéticas

Objeto extraño en el pulmón o en las vías respiratorias

Tos y ahogo que comienzan repentinamente

Resolución de la asfixia, pero tos que persiste o empeora progresivamente durante varias semanas

Posiblemente fiebre

Ausencia de síntomas de resfriado

Por lo general en niños de 6 meses a 4 años de edad

Radiografías de tórax durante la inspiración y espiración

Broncoscopia

reflujo gastroesofágico

Lactantes: irritabilidad, regurgitación después de la alimentación, espalda arqueada o llanto después de las tomas y tos al acostar al bebé

Escasa ganancia de peso

Niños mayores y adolescentes: dolor torácico o ardor de estómago después de las comidas y al acostarse y, posiblemente, sibilancias, ronquera, náuseas y regurgitación

Tos que generalmente empeora por la noche

Exploración por un médico

Lactantes: a veces, una radiografía del tubo digestivo superior después de administrar bario por vía oral para determinar si la anatomía es normal

Tratamiento con antihistamínicos (bloqueantes H2) (si se alivian los síntomas, la causa probablemente sea la enfermedad por reflujo gastroesofágico)

A veces, una prueba para medir los episodios de acidez o reflujo en el esófago (mediante una sonda de pH o sonda de impedancia) o radiografías tomadas después de administrar biberón por vía oral (exploración del vaciamiento gástrico) para determinar la frecuencia y gravedad de los episodios de reflujo

Niños de mayor edad: tratamiento con anti H2 o inhibidores de la bomba de protones para ver si se alivian los síntomas

Posiblemente una endoscopia

Secreción crónica postnasal

Dolor de cabeza, picor en los ojos, dolor de garganta leve sobre todo por la mañana, y tos durante la noche y al despertar

Antecedentes de alergia

Tratamiento con un antihistamínico o un espray nasal de corticoesteroide (si se alivian los síntomas, la causa es una alergia)

Posiblemente radiografías o TC de los senos paranasales

Tos psicógena o tos por hábito (tos habitual)

Puede aparecer en los niños después de un resfriado u otro irritante de las vías respiratorias

Tos frecuente (se puede desencadenar hasta cada 2-3 segundos), ruda, o con sonido de bocina cuando el niño está despierto, que puede durar semanas o meses

La tos cesa por completo cuando el niño se queda dormido

Ausencia de fiebre u otros síntomas

Exploración por un médico

A veces, radiografías de tórax para descartar otras causas

Tuberculosis

Contacto reciente con una persona infectada

Por lo general, sistema inmunitario debilitado (inmunodepresión)

A veces, fiebre, sudoración nocturna, escalofríos y pérdida de peso

Radiografía de tórax

Prueba cutánea de la tuberculina (prueba de Mantoux)

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

Los niños con trastornos que causan tos crónica también pueden ir al médico antes de 4 semanas. En la primera evaluación del niño con tos crónica siempre se hace una radiografía de tórax.

TC = tomografía computarizada; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

Las pruebas pueden ser o no necesarias dependiendo de los síntomas y las causas que se sospechen. En los niños con signos de alarma, se suele medir la concentración de oxígeno en sangre usando un sensor colocado en un dedo (pulsioximetría) y realizar una radiografía de tórax. Estas pruebas se hacen también si el niño tiene tos crónica o si la tos empeora progresivamente. También se pueden hacer otras pruebas en función de los antecedentes clínicos y la exploración física ( Algunas causas y características de la tos en los niños).

En los niños sin signos de alarma, rara vez se realizan pruebas si la tos dura 4 semanas o menos y existen síntomas de resfriado. En estos casos, la causa es por lo general una infección vírica.

Las pruebas también pueden no ser necesarias si los síntomas son muy sugestivos de una causa concreta. En tales casos, el médico puede simplemente iniciar el tratamiento de la causa sospechada. Sin embargo, si los síntomas persisten a pesar del tratamiento, a menudo se llevan a cabo pruebas complementarias.

Tratamiento

El tratamiento se centra en tratar la causa (por ejemplo, antibióticos para la neumonía bacteriana o antihistamínicos para el goteo postnasal alérgico).

Para aliviar los síntomas de la tos, a menudo se aconseja a los padres el uso de remedios caseros, tales como que el niño inhale aire húmedo (con un vaporizador o una ducha caliente) y beber más líquidos. Aunque estos remedios son inofensivos, hay poca evidencia científica de que supongan alguna diferencia en la evolución del niño.

Los antitusígenos (como dextrometorfano y codeína) rara vez se recomiendan para los niños. La tos es una forma importante en la que el cuerpo elimina las secreciones de las vías respiratorias. Además, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, tales como confusión y sedación, y hay muy poca evidencia de que los niños se sientan mejor o se recuperen más rápidamente. Los expectorantes, que se supone hacen más fluida la mucosidad (lo que facilitaría la expectoración), generalmente también están desaconsejados en los niños.

Conceptos clave

  • Por lo general, la causa se puede identificar en función de los resultados de la exploración realizada por el médico.

  • En los niños de 6 meses a 4 años de edad, se debe considerar la posibilidad de un cuerpo extraño en las vías respiratorias.

  • Si existen signos de alarma o una tos que dura más de 4 semanas se realizan radiografías del tórax.

  • Por lo general, no se recomiendan medicamentos contra la tos ni expectorantes.

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