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Esquizofrenia infantil

Por Josephine Elia, MD, Division of Pediatric Behavioral Health, Department of Pediatrics, A.I. DuPont Hospital for Children

La esquizofrenia infantil es un trastorno crónico que consiste en anomalías del pensamiento, la percepción y el comportamiento social que causa notables problemas en las relaciones y el funcionamiento normal. Su duración es de 6 meses o más.

  • Las causas probables de la esquizofrenia son anormalías bioquímicas en el cerebro y problemas surgidos durante el periodo de desarrollo de este mismo órgano.

  • Los adolescentes se aíslan, comienzan a sentir emociones inusuales y suelen sufrir alucinaciones, delirios y paranoia.

  • Los médicos realizan pruebas para descartar otras posibles causas de estas alteraciones.

  • Los fármacos antipsicóticos facilitan el control de los síntomas y el asesoramiento ayuda a los adolescentes y a sus familiares a aprender cómo controlar el trastorno.

La esquizofrenia es poco frecuente en la infancia. Por lo general comienza en cualquier momento desde la mitad de la adolescencia hasta la mitad de la cuarta década, siendo más frecuente a mitad de la secunda década (ver Esquizofrenia y trastorno delirante). Es muy poco frecuente que la esquizofrenia aparezca antes de la adolescencia.

La causa más probable de esquizofrenia está asociada a alteraciones químicas en el cerebro y a problemas durante el desarrollo de este órgano, que tienen lugar durante el embarazo y durante la primera infancia. No se sabe cuál es la causa de estas alteraciones. Sin embargo, los expertos están de acuerdo en que las personas pueden heredar la tendencia a desarrollar esquizofrenia y que esta enfermedad no está causada por malos cuidados parentales o por condiciones adversas durante la infancia.

Síntomas

Al igual que los adultos con esquizofrenia, los niños son propensos a tener:

  • Alucinaciones

  • Delirios (falsas creencias que generalmente implican una interpretación errónea de percepciones o experiencias)

  • Paranoia, temiendo a menudo que otros estén planeando hacerles daño o estén controlando sus pensamientos

En los adolescentes, el consumo de drogas produce síntomas parecidos a la esquizofrenia. Pueden aislarse, comenzar a sentir emociones inusuales y/o sufrir alucinaciones, delirios y paranoia.

Diagnóstico

  • La evaluación de los síntomas a lo largo del tiempo

  • Pruebas para descartar otros trastornos

No hay ninguna prueba diagnóstica específica para la esquizofrenia. Los médicos basan el diagnóstico en la valoración clínica exhaustiva de los síntomas a lo largo del tiempo. Se realizan, asimismo, pruebas para descartar otros trastornos (como el consumo de drogas o una infección, lesión o tumor en el cerebro) que pueden causar síntomas similares.

¿Sabías que...?

  • La esquizofrenia no tiene su origen en una mala atención parental o en dificultades en la infancia.

Tratamiento

  • Antipsicóticos

  • Es esencial que el niño reciba entrenamiento en habilidades sociales, rehabilitación profesional y apoyo psicológico y educativo

La esquizofrenia no puede curarse, aunque las alucinaciones y delirios pueden controlarse con fármacos antipsicóticos, como el haloperidol, la olanzapina, la quetiapina y la risperidona (ver Esquizofrenia y trastorno delirante). Los niños son particularmente sensibles a los efectos secundarios de estos fármacos antipsicóticos. Estos efectos consisten en temblores, movimientos lentos, trastornos del movimiento y síndrome metabólico (que incluye obesidad, diabetes de tipo 2 y niveles anómalos de lípidos en la sangre, ver Síndrome metabólico).

Es esencial que el niño reciba entrenamiento en las habilidades sociales, rehabilitación profesional y apoyo psicológico y educativo; además, debe brindarse asesoramiento a los familiares para ayudarles a enfrentarse a la enfermedad y a sus consecuencias. Los médicos casi siempre remiten a los niños a un psiquiatra especializado en el tratamiento infantil.

Los niños necesitan ser hospitalizados cuando los síntomas empeoran para poder reajustar la medicación y mantenerlos en un entorno seguro.

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