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Trastornos de estrés agudo y postraumático en niños y adolescentes

Por Josephine Elia, MD, Division of Pediatric Behavioral Health, Department of Pediatrics, A.I. DuPont Hospital for Children

Los trastornos de estrés agudo y postraumático son reacciones a hechos traumáticos abrumadores que incluyen recuerdos repetitivos e intrusivos sobre el hecho, así como embotamiento emocional y aumento de la tensión o el estado de alerta. Los niños tienden a evitar aquellas situaciones que les recuerden el evento.

  • El trastorno se desarrolla después de que el niño haya presenciado o experimentado un acto de violencia, como el ataque de un perro, un tiroteo en la escuela, un accidente o un desastre natural.

  • El niño no solo revive el suceso, sino que también puede sentirse paralizado a nivel emocional, extremadamente tenso y nervioso.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas que aparecen después de un acontecimiento traumático.

  • El tratamiento consiste en psicoterapia, terapia conductual y fármacos.

El trastorno por estrés agudo (ASD, según sus siglas en inglés) suele empezar inmediatamente después del acontecimiento traumático y dura entre 3 días y 1 mes.

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede ser una continuación del ASD o no desarrollarse hasta 6 meses después del evento.

Los trastornos de estrés pueden aparecer después de que el niño presencie o experimente un suceso que ha amenazado su vida o su salud, o las de otras personas. Durante el suceso, habitualmente siente miedo intenso, desamparo u horror. Estos sucesos incluyen actos de violencia como el maltrato infantil, tiroteos en las escuelas, accidentes de tráfico, ataques de perros, lesiones (en especial quemaduras), incendios, guerras, desastres naturales (como huracanes, tornados o terremotos) y muertes. En los niños pequeños, la violencia doméstica es la causa más frecuente. No todos los niños que experimentan un suceso traumático desarrollan el trastorno.

Los niños no tienen que experimentar directamente el evento traumático. Pueden desarrollar un trastorno de estrés si son testigos de un evento traumático que ocurre a otros o se enteran de que le sucedió a un familiar cercano.

Síntomas

El niño afectado se siente constantemente ansioso. Normalmente fracasa en sus intentos de dejar de recordar el suceso. Revive el acontecimiento traumático mientras está despierto (escena retrospectiva o flash-back) o en sueños (pesadillas). Las escenas retrospectivas (flash-back) suelen desencadenarse por algo asociado con el suceso original. Por ejemplo, ver un perro puede desencadenar una escena retrospectiva en un niño que fue atacado por un perro. Durante la escena retrospectiva, el niño se muestra aterrorizado y desconectado del entorno. Intenta frenéticamente esconderse o huir, actuando como si estuviera en peligro. De forma menos radical, el niño revive a veces el suceso en forma de pensamientos, imágenes mentales o recuerdos que son, sin embargo, muy angustiosos.

Es frecuente sentirse paralizado emocionalmente o separado del propio cuerpo. El niño afectado pierde el interés en sus actividades normales, se aísla de otras personas y se preocupa por la muerte a una edad temprana. Se siente extremadamente tenso (hiperactivación) y es incapaz de relajarse. También tiene dificultades para dormir.

El niño se siente culpable, por ejemplo, porque sobrevivió cuando otros no lo hicieron o por no haber podido hacer nada para impedir o detener el suceso. No pueden recordar detalles importantes del evento o los pueden recordar de manera incorrecta. Puede, por ejemplo, pensar que fue su culpa.

¿Sabías que...?

  • Entre los niños pequeños, la violencia doméstica es la causa más frecuente de trastorno por estrés postraumático.

Diagnóstico

  • Historia de un evento traumático

  • Síntomas

El diagnóstico está basado en el relato de un suceso traumático aterrador seguido por los síntomas característicos.

Para diagnosticar este trastorno los síntomas deben causar angustia sustancial o evitar que el niño realice sus actividades con normalidad.

Tratamiento

  • Psicoterapia

  • Terapia conductual

  • A veces medicamentos

La psicoterapia de apoyo es beneficiosa. Los terapeutas tranquilizan al niño sobre la legitimidad de su respuesta y le animan a enfrentarse a sus recuerdos (como una forma de terapia de exposición). La terapia conductual se usa para desensibilizar sistemáticamente a los niños de situaciones que les hacen revivir el suceso.

Los niños con trastorno por estrés agudo suelen evolucionar mejor que los que sufren trastorno por estrés postraumático, pero estos últimos también mejoran si se instaura un tratamiento temprano.

Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS, ver Tratamiento farmacológico), que son un tipo de antidepresivos, ayudan a aliviar algunos síntomas.

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