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Infección crónica del oído medio en niños

(Otitis media crónica)

Por Udayan K. Shah, MD, Professor;Chief, Division of Otolaryngology, Sidney Kimmel Medical College at Thomas Jefferson University;Nemours/A.I. duPont Hospital for Children

La infección crónica del oído medio es resultado de infecciones recurrentes que lesionan el tímpano y derivan en la formación de un colesteatoma, lo que a su vez estimula más la infección.

  • Las infecciones crónicas del oído medio pueden estar producidas una infección aguda del oído medio, por la obstrucción de la trompa de Eustaquio, por heridas, quemaduras, o por la colocación de los tubos a través de la membrana del tímpano.

  • Los niños suelen tener pérdida de audición y secreción por el oído.

  • El médico diagnostica la infección crónica del oído medio basándose en los hallazgos de la exploración.

  • El tratamiento normalmente incluye lavados repetidos del oído y gotas óticas antibióticas.

Causas

La infección crónica del oído medio puede estar producida por una infección aguda del oído medio (ver Infección aguda del oído medio en niños), por una obstrucción de la trompa de Eustaquio, por lesiones contusas o penetrantes en el oído, por quemaduras térmicas o químicas, o por lesiones por explosión. Además, los niños que tienen alteraciones en la cabeza y en la cara como resultado de alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down (ver Síndrome de Down (trisomía 21, trisomía G)) o el síndrome del maullido del gato (ver Cuando falta una parte de un cromosoma), o que tienen un paladar hendido (ver Defectos faciales), tienen mayor riesgo de sufrir infecciones crónicas del oído medio.

Las infecciones crónicas del oído medio pueden exacerbarse después de una infección de nariz y garganta, como el resfriado común, o tras haber entrado agua en el oído medio durante el baño o la natación en niños con un tímpano perforado. Por lo general, estas exacerbaciones producen una secreción de pus indolora procedente del oído. El pus puede oler muy mal.

Complicaciones

Las exacerbaciones persistentes pueden causar:

  • Pólipos del oído medio

  • Destrucción de los huesos en el oído medio

  • Colesteatoma

Los pólipos son unas neoplasias lisas no cancerosas (benignas), que protruyen desde el oído medio, atraviesan la perforación y llegan hasta el canal auditivo.

La infección persistente puede destruir partes de los huesos diminutos en el oído medio, que conectan el tímpano con el oído interno y que conducen los sonidos desde el oído externo hasta el oído interno (huesecillos), y causar una pérdida auditiva (ver Causas).

Un colesteatoma es una protuberancia no cancerosa de yba sustancia blanca parecida a la piel en el oído medio. Un colesteatoma puede destruir los huesos y las partes blandas próximas y, por último, puede causar complicaciones tales como parálisis facial y abscesos en el cerebro o abscesos localizados entre el cerebro y el cráneo.

Síntomas

Los niños suelen tener pérdida de audición y secreción por el oído. Generalmente no hay dolor a menos que se haya producido una complicación. Los niños que tienen un colesteatoma también pueden tener detritus blanquecinos en el canal auditivo.

Diagnóstico

El médico diagnostica la infección crónica del oído medio basándose en los hallazgos de la exploración (por ejemplo, drena el pus a través de una perforación en el tímpano o se acumula material de aspecto córneo en la perforación o en la membrana timpánica). Las muestras de pus se envían al laboratorio para realizar un cultivo bacteriano. Si el médico sospecha la presencia de un colesteatoma o de una complicación, se realizan pruebas de diagnóstico por la imagen, como la tomografía computarizada (TC, ver Tomografía computarizada (TC)) y la resonancia magnética nuclear (RMN, ver Resonancia magnética nuclear (RMN)).

Tratamiento

El médico puede, en primer lugar, limpiar todos los detritus del conducto auditivo. Los padres lavan el oído del niño usando una pera de goma con una solución de agua estéril y vinagre 3 veces al día. También aplican gotas para los oídos que contienen un corticosteroide y un antibiótico dos veces al día durante 14 días. A los niños que tienen una infección grave se les administran antibióticos por vía oral durante 10 días. Si la infección persiste o se repite a pesar del uso de antibióticos, el médico puede recomendar, al cabo de un tiempo, realizar una miringotomía con colocación de tubos de timpanostomía (ventilación o drenaje transtimpánico, ver Miringotomía: tratamiento de las otitis recidivantes). Si el tímpano está dañado, puede reparse mediante cirugía (timpanoplastia). El colesteatoma se elimina mediante cirugía.