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Introducción a las infecciones del oído medio en niños pequeños (otitis media)

(Otitis media)

Por Udayan K. Shah, MD, Professor;Chief, Division of Otolaryngology, Sidney Kimmel Medical College at Thomas Jefferson University;Nemours/A.I. duPont Hospital for Children

La infección del oído medio (otitis media) es la infección del espacio situado inmediatamente detrás del tímpano.

La otitis media puede aparecer en niños mayores y en adultos (ver Otitis media (aguda)), pero es muy frecuente en niños de edades comprendidas entre los 3 meses y los 3 años. Estas infecciones suelen acompañar al resfriado común. Los niños pequeños son particularmente propensos a las infecciones del oído medio por varias razones:

  • Diferencias con los adultos en el tamaño y la longitud de sus trompas de Eustaquio

  • Mayor propensión a las infecciones en general

  • Mayor exposición a la infección

  • Uso del chupete

Otros importantes factores de riesgo incluyen:

  • Exposición al humo del tabaco

  • Antecedentes familiares de infecciones de oído frecuentes

La trompa de Eustaquio conecta el oído medio con las fosas nasales (ver figura La trompa de Eustaquio: mantener la presión del aire equilibrada) y contribuye a equilibrar la presión del aire del interior del oído medio con la presión ambiental. En los niños mayores y en los adultos, la trompa de Eustaquio es relativamente vertical, ancha y rígida, y las secreciones que pasan a su interior desde las fosas nasales se evacuan fácilmente. En lactantes y niños más pequeños, la trompa de Eustaquio es más horizontal, más estrecha, menos rígida y más corta. Por esta razón, se cree que es más fácil que la trompa se obstruya por las secreciones y se colapse, atrapando las secreciones dentro o cerca del oído medio y evitando que este se ventile correctamente (ya que la obstrucción impide que el aire llegue hasta la zona). Además, las secreciones pueden contener virus o bacterias, que proliferan y causan infección. También puede ocurrir que los virus y las bacterias retrocedan hacia la trompa de Eustaquio de los lactantes, de corta longitud, causando infecciones del oído medio.

Alrededor de los 6 meses de edad, los lactantes se vuelven más propensos a la infección, dado que pierden la protección de los anticuerpos que han estado recibiendo a través de la placenta de la madre antes de nacer. La lactancia materna parece proteger parcialmente a los niños de infecciones del oído, porque la leche contiene los anticuerpos de la madre.

También alrededor de esta edad, los niños se vuelven más sociables y eso favorece la contracción de infecciones víricas al introducirse los dedos en la boca o la nariz después de tocar a otros niños u objetos. Estas infecciones pueden derivar a su vez en infecciones del oído medio. La asistencia del niño a la guardería aumenta el riesgo de exposición al resfriado común y, consiguientemente, el riesgo de contraer infecciones del oído medio.

El uso de un chupete altera a veces la función de la trompa de Eustaquio e interfiere con la correcta ventilación del oído medio.

Los lactantes con infección del oído medio pueden mostrar malestar o dificultad para dormir como únicos síntomas. Los niños pequeños suelen tener fiebre, náuseas, vómitos y diarrea.

Para detectar una infección del oído medio, los médicos exploran el oído con un otoscopio y examinan el tímpano para ver si está abultado y enrojecido.

Las infecciones del oído medio remiten con relativa prontitud (infección aguda del oído medio, ver Infección aguda del oído medio en niños) o se repiten o persisten durante largo tiempo (infección crónica del oído medio, ver Infección crónica del oído medio en niños). Los antibióticos no siempre son necesarios (ver Otitis media secretora en niños).