Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

Por Stephen Brian Sulkes, MD, Professor of Pediatrics, Division of Neurodevelopmental and Behavioral Pediatrics, Golisano Children’s Hospital at Strong, University of Rochester School of Medicine and Dentistry

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se caracteriza por lapsos de breve o escasa atención y/o actividad excesiva y una impulsividad inadecuada para la edad del niño que afecta su funcionamiento o su desarrollo.

  • Es un trastorno cerebral que está presente desde el nacimiento o se desarrolla poco después de este.

  • Algunos niños presentan sobre todo dificultades en la atención prolongada, la concentración y la capacidad para completar las tareas; otros son hiperactivos e impulsivos; y algunos niños pertenecen a ambos grupos.

  • Para establecer el diagnóstico, los médicos utilizan cuestionarios que deben rellenar los padres y los profesores, así como los datos de la observación del niño.

  • Frecuentemente es necesario el empleo de fármacos psicoestimulantes u otros fármacos, además de entornos estructurados, rutinas, planes de intervención escolar y la modificación de las formas de actuación de los padres en relación con sus hijos.

Aunque existe una gran controversia acerca del número de niños afectados, se estima que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) afecta al 11% de los niños en edad escolar y se diagnostica con una frecuencia de 2 a 9 veces mayor en los niños que en las niñas.

Muchas de las características del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), suelen hacerse evidentes antes de los 4 años de edad e invariablemente se observan antes de los 12 años, pero pueden no afectar significativamente el rendimiento académico y la actividad social hasta los años de educación primaria (entre los 6 y los 12 años de edad).

Anteriormente, el TDAH se denominaba simplemente «trastorno por déficit de atención». Sin embargo, la frecuente ocurrencia de hiperactividad en los niños afectados (lo que realmente es una extensión física del déficit de atención e impulsividad) llevó al cambio a la terminología actual.

El TDAH tiene tres formas:

  • Distraído (falto de atención)

  • Hiperactivo/impulsivo

  • Combinado

Los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) van desde leves hasta graves y pueden volverse exagerados o convertirse en un problema en ciertos ambientes, como en el domicilio del niño o en la escuela. Las restricciones escolares y los hábitos de vida organizados hacen que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) sea un problema, mientras que en generaciones anteriores los síntomas no afectaban significativamente el funcionamiento de los niños porque también las expectativas que se tenían sobre su comportamiento eran distintas. Aunque algunos de los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) también se presentan en niños sin el trastorno, son mucho más frecuentes y graves en los niños con TDAH.

¿Sabías que...?

  • La hiperactividad del TDAH es realmente una extensión física del déficit de atención e impulsividad.

TDAH en adultos

A pesar de que el TDAH se considera un trastorno infantil y siempre se inicia durante la infancia, puede no ser reconocido hasta la adolescencia o la edad adulta. Muchas personas continúan teniendo síntomas en la edad adulta.

En los adultos, los síntomas consisten en:

  • Dificultad para concentrarse

  • Dificultad para completar tareas

  • Inquietud

  • Cambios de humor

  • Impaciencia

  • Dificultad para mantener relaciones

El TDAH puede ser más difícil de diagnosticar durante la edad adulta. Los síntomas pueden ser similares a los de los trastornos mentales, como los trastornos del estado de ánimo y los trastornos por ansiedad. Los adultos que abusan del alcohol y de las drogas recreativas también pueden presentar síntomas similares. Los médicos piden a los adultos que rellenen cuestionarios para diagnosticar el TDAH, pero también pueden tener que revisar los registros escolares para confirmar un patrón de falta de atención o impulsividad.

A los adultos con TDAH les puede resultar beneficioso el tratamiento con los mismos tipos de fármacos estimulantes que se emplean para los niños afectados. También pueden necesitar asesoramiento para ayudarles a mejorar su gestión del tiempo y desarrollar otras habilidades de afrontamiento.

Causas

Las investigaciones recientes indican que el TDAH probablemente implica anomalías en los neurotransmisores (las sustancias que transmiten los impulsos nerviosos dentro del cerebro). El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) no tiene una única causa específica conocida, pero los factores genéticos (herencia genética) están a menudo presentes. Otros factores de riesgo son: bajo peso al nacer (menos de 1500 g), traumatismo craneal, infección encefálica, carencia de hierro, apnea obstructiva del sueño y exposición al plomo, así como la exposición prenatal al alcohol, el tabaco o la cocaína.

Algunas personas han expresado la posibilidad de que los aditivos alimentarios y el azúcar puedan causar trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Aunque parece que algunos niños llegan a ser hiperactivos o impulsivos después de consumir alimentos que contienen azúcar, los estudios han confirmado que el TDAH es congénito y que los factores alimentarios y ambientales no causan el trastorno.

Síntomas

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es principalmente un problema en la atención prolongada, en la concentración y en la perseverancia en las tareas (capacidad para terminar una tarea). Los niños afectados también pueden ser hiperactivos e impulsivos. Los preescolares con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) pueden tener problemas de comunicación y parecen tener problemas de interacción social. Cuando los niños llegan a la edad escolar, pueden parecer distraídos. Molestan y están inquietos. Son impulsivos y responden a destiempo. Durante las últimas etapas de la infancia, estos niños suelen mover las piernas constantemente, mueven las manos y se las refriegan nerviosamente, hablan de forma impulsiva, olvidan las cosas con facilidad y son desorganizados. Generalmente no son agresivos.

Entre el 20 y el 60% de los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) presentan trastornos del aprendizaje y la mayoría tienen problemas académicos. El trabajo puede ser desordenado, con errores por descuido y ausencia de pensamiento razonado. Los niños afectados suelen comportarse como si su mente estuviera en otra parte y no escuchan. No suelen seguir las instrucciones ni terminan las tareas escolares, las labores domésticas u otros deberes. Cambian constantemente de tarea, dejándolas incompletas.

Los niños afectados pueden tener problemas de autoestima, depresión, ansiedad u oposición a la autoridad cuando llegan a la adolescencia. Cerca del 60% de los niños pequeños manifiestan estos problemas en forma de rabietas y la mayoría de los niños mayores tienen una baja tolerancia a la frustración.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

El diagnóstico se basa en la cantidad, la frecuencia y la gravedad de los síntomas. Estos deben presentarse como mínimo en dos ambientes separados (de forma característica, en el hogar y en la escuela); si solo se presentan en el hogar o solo en la escuela y en ningún otro lugar, no se incluyen dentro del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), dado que pueden tener su origen en la propia situación. Los síntomas también deben ser más pronunciados de lo que podría esperarse para el nivel de desarrollo del niño. A menudo, el diagnóstico es difícil, ya que depende del juicio del observador. Del mismo modo, los niños que presentan ante todo falta de atención pueden pasar desapercibidos hasta que su rendimiento académico se ve afectado de forma negativa.

No existe una prueba de laboratorio para la detección del trastorno. Los cuestionarios acerca de diferentes aspectos del comportamiento ayudan a los médicos y psicólogos a establecer el diagnóstico. Dado que los trastornos del aprendizaje son frecuentes, muchos niños son sometidos a pruebas psicológicas para determinar la presencia del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), así como para detectar la presencia de un trastorno del aprendizaje concreto, ya sea como causa de la falta de atención o como problema coexistente.

Pronóstico

Los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) generalmente no superan su falta de atención, aunque los niños con hiperactividad tienden a ser menos impulsivos e hiperactivos con la edad. Sin embargo, la mayoría de los adolescentes y adultos aprenden a adaptarse a su falta de atención. Alrededor de un tercio de las personas encuentran que el tratamiento con fármacos estimulantes les sigue resultando beneficioso.

Otros problemas que pueden aparecer o persistir durante la adolescencia o la vida adulta incluyen bajo rendimiento académico, desorganización (que se refleja en una deficiente competencia ejecutiva), baja autoestima, ansiedad, depresión y dificultad en el aprendizaje de conductas sociales apropiadas. Es importante destacar que la gran mayoría de niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se convierten en adultos creativos y productivos, y que las personas con este trastorno pueden adaptarse mejor al trabajo que a las situaciones académicas. Sin embargo, si el trastorno no se trata durante la infancia, el riesgo de alcoholismo, drogadicción o suicidio aumenta.

Tratamiento

  • Fármacos estimulantes

  • Modificación conductual

Los niños se tratan tanto con terapia conductual como con fármacos estimulantes. Los fármacos contribuyen a aliviar los síntomas y permiten a los niños participar más fácilmente en la escuela y otras actividades. A los niños más pequeños, sobre todo, les resulta beneficiosa la terapia de combinación. Para los niños en edad preescolar, el tratamiento con terapia conductual suele ser suficiente.

El Acta Federal para la Educación de Personas con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés) establece que los niños y adolescentes con TDAH tienen derecho a una educación gratuita y apropiada impartida en las escuelas públicas. La educación debe impartirse de la forma menos restrictiva posible y en ambientes no excluyentes, es decir, lugares donde los niños tienen la oportunidad de interaccionar con compañeros no discapacitados, con igual acceso a los recursos de la comunidad.

Terapia farmacológica

Los fármacos psicoestimulantes representan el tratamiento farmacológico más eficaz. El metilfenidato y otros fármacos similares a las anfetaminas son los psicoestimulantes más prescritos. Tienen la misma eficacia y unos efectos secundarios parecidos. Además de las fórmulas habituales, están disponibles en forma de medicamentos de liberación lenta (acción prolongada) que permiten tomar una sola dosis diaria.

Los efectos secundarios de los fármacos psicoestimulantes consisten en:

  • Alteraciones del sueño (como el insomnio)

  • Reducción del apetito

  • Depresión, tristeza o ansiedad

  • Cefaleas

  • Dolor de estómago

  • Hipertensión arterial

La mayoría de los niños no presentan efectos secundarios, a excepción de una posible disminución del apetito. Todos los efectos secundarios desaparecen cuando se suspende el medicamento. Sin embargo, cuando se toman en dosis altas durante un periodo prolongado de tiempo, los estimulantes pueden ocasionalmente retrasar el crecimiento del niño, por lo que los médicos controlan el peso y la talla. Si el niño crece lentamente o presena otros efectos secundarios significativos, los médicos pueden aconsejar unas vacaciones del tratamiento farmacológico. Unas vacaciones de fármacos consisten en detener la administración del fármaco estimulante en épocas en las que el niño no necesita estar tan atento y concentrado, por ejemplo durante los fines de semana o durante el verano. Sin embargo, algunos niños tienen grandes dificultades para funcionar incluso fuera de la escuela y no pueden tolerar vacaciones de los medicamentos.

Se pueden utilizar otros fármacos para tratar la falta de atención y los síntomas de comportamiento. Estos medicamentos son:

  • La atomoxetina (un medicamento para el TDAH no estimulante)

  • Ciertos medicamentos que se suelen administrar para el tratamiento de la hipertensión, como la clonidina y la guanfacina

  • Antidepresivos

  • Ansiolíticos

A veces se usan combinaciones de fármacos.

Control del comportamiento

Para minimizar los efectos del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) a menudo se necesitan estructuras, rutinas, un plan de intervención escolar y técnicas de intervención parental modificadas. Los niños sin problemas significativos de comportamiento pueden recibir únicamente tratamiento farmacológico. Sin embargo, los fármacos estimulantes no funcionan durante todo el día, por lo que puede ser necesario realizar adaptaciones para favorecer la capacidad de organización y otras habilidades. El tratamiento con fármacos suele combinarse con terapia del comportamiento realizada por un psicólogo infantil.

Más información

Recursos en este artículo