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Síndrome de Tourette y otros trastornos con tics

(síndrome de Tourette)

Por Margaret C. McBride, MD, Professor of Pediatrics;Pediatric Neurologist, NeuroDevelopmental Science Center, Northeast Ohio Medical University;Akron Children’s Hospital

Los tics son movimientos involuntarios, rápidos, sin propósito, repetitivos pero no rítmicos (tics musculares o motores) o bien sonidos y/o palabras involuntarios, abruptos y a menudo repetitivos (tics vocales). Pueden suprimirse, pero solo por un corto espacio de tiempo y con un esfuerzo consciente considerable. El síndrome de Tourette se diagnostica cuando el sujeto presenta tanto tics motores como vocales durante más de un año.

  • El impulso que hace que el sujeto parpadee, haga muecas, sacuda la cabeza, realice otros movimientos o emita sonidos es irresistible, pero la acción no es voluntaria.

  • El médico basa el diagnóstico en los síntomas.

  • Muchos tics desaparecen por sí solos, pero si resultan molestos o graves, son beneficiosos la clonidina o los fármacos antipsicóticos.

La gravedad de los tics varía de forma significativa. Uno de cada cinco niños tiene un tic de algún tipo durante cierto tiempo. Muchos de estos tics son leves y con frecuencia no se interpretan como un trastorno ni por los padres ni por los médicos. El síndrome de Tourette es el trastorno de tics más grave y se produce en menos de 1 de cada 100 niños. Los tics son 3 veces más frecuentes en varones que en niñas.

Los tics comienzan antes de los 18 años (por lo general entre las edades de 4 y 6 años), el aumento de la severidad es máximo a la edad de 10 a 12 años, y disminuye durante la adolescencia. Finalmente, la mayoría de los tics desaparecen. Sin embargo, en cerca del 1% de los niños, los tics persisten hasta la edad adulta.

Los niños con tics a menudo tienen otros trastornos como el déficit de atención-hiperactividad (TDAH), el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), ansiedad, depresión o problemas de aprendizaje. Estos trastornos a menudo interfieren más con el desarrollo de los niños y el bienestar que los tics. A veces los tics aparecen por primera vez cuando los niños con TDAH comienzan el tratamiento con un fármaco estimulante como el metilfenidato. Estos niños probablemente tienen una tendencia subyacente a desarrollar tics.

Causas

La causa de los trastornos de tics no se conoce, pero estos trastornos tienden a afectar a varias personas de una misma familia, por lo que los médicos opinan que la genética interviene en el proceso.

A veces, cuando existe otro trastorno, como la enfermedad de Huntington o una infección del cerebro (encefalitis), se desarrollan tics. Los tics también puede resultar del uso de ciertas drogas, como la cocaína o las anfetaminas. No obstante, los tics causados por otros trastornos o por fármacos no se consideran un trastorno de tics.

A veces, cuando los tics comienzan en un niño, los médicos detectan pruebas de que el niño ha tenido recientemente una infección estreptocócica (estreptococo). Estos casos se denominan trastorno pediátrico neuropsiquiátrico autoinmunitario asociado con estreptococos (PANDAS, por sus siglas en inglés). Algunos investigadores creen que los anticuerpos producidos por el organismo para combatir los estreptococos pueden causar los tics o empeorarlos. Sin embargo, la mayoría consideran que las pruebas de esta asociación no son suficientes.

Síntomas

Antes de que se produzca un tic, puede sentirse el impulso de hacerlo. Este deseo es similar a la necesidad de estornudar o rascarse a causa del picor. La tensión se acumula, por lo general en la parte del cuerpo afectada. Cuando se produce el tic proporciona un alivio breve.

El tic a veces se puede reprimir de segundos a minutos, pero solo mediante un esfuerzo consciente y que resulta muy difícil. Por lo general, el impulso para ejecutar el tic finalmente se convierte en irresistible. Intentar controlar los tics suele ser difícil, especialmente durante momentos de estrés emocional. La fatiga y el estrés empeoran los tics. Sin embargo, los tics a menudo también empeoran cuando el cuerpo está relajado, como cuando se está viendo la televisión. Llamar la atención sobre un tic, especialmente en los niños, hace que el tic empeore. Por lo general, los tics no ocurren durante el sueño, y rara vez interfieren con la coordinación. Los tics pueden disminuir cuando el sujeto está concentrando en una tarea como en la escuela o en las actividades laborales, o cuando el sujeto está en un lugar desconocido.

Las personas con tics graves, en especial con el síndrome de Tourette, suelen tener dificultad para funcionar con autonomía y experimentan una ansiedad enorme en ciertas situaciones sociales. En el pasado se las evitaba y aislaba, y se llegaba a creer que estaban poseídas por el demonio. Pueden llegar a ser impulsivos y agresivos, y comportarse de forma autodestructiva. Los niños con trastornos de tics severos o síndrome de Tourette tienen más probabilidades de tener otro trastorno, como TOC, TDAH, y/o problemas de aprendizaje. Estos problemas parecen ser el resultado de las anomalías cerebrales que causan los tics y el síndrome de Tourette. No obstante, cuando el trastorno por tics es grave, el enorme estrés que ocasiona el hecho de vivir con el trastorno puede empeorar dichos problemas.

Los tics tienden a variar en tipo, intensidad y frecuencia. A veces comienzan de repente y de forma espectacular. Pueden ocurrir varias veces en una hora, y luego casi desaparecer durante muchos meses.

Tipos de tics

Los tics pueden ser simples o complejos, y motores o vocales. Los tics simples son extremadamente breves. Pueden comenzar como gestos nerviosos. Los tics complejos duran más tiempo y pueden combinar varios tics simples. En ciertos tics complejos, las personas afectadas pueden gritar obscenidades o palabras relacionadas con las heces (lo que se denomina coprolalia). Aunque tradicionalmente suele asociarse la coprolalia con el síndrome de Tourette, al menos el 85% de afectados por este síndrome no presentan coprolalia. Los tics complejos pueden parecer intencionales, como la coprolalia o cuando el sujeto repite los movimientos o palabras de otra persona, pero no son intencionales.

Tipos de tics

Clasificación

Motores

Vocales

Simples

Parpadeo

Realizar muecas

Sacudir la cabeza

Encoger los hombros

Gruñidos o ladridos

Oler o esnifar

Carraspear

Complejos

Las combinaciones de tics simples (como girar la cabeza y encoger los hombros)

Copropraxia: hacer gestos sexuales u obscenos

Ecopraxia: imitar los movimientos de alguien

Coprolalia: proferir palabras socialmente inapropiadas (como obscenidades o insultos étnicos)

Ecolalia: repetición de palabras o sonidos propios o de otra persona

¿Sabías que...?

  • La mayoría de los afectados por síndrome de Tourette no gritan obscenidades de forma aleatoria.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas y en su duración. Hay tres tipos principales de trastorno de tic:

  • Trastorno de tic transitorio: el niño ha tenido tics motores y/o tics vocales durante menos de un año.

  • Trastorno de tics persistentes: el niño ha tenido tics motores o vocales (pero no ambos) durante más de un año

  • Síndrome de Tourette: el niño ha tenido tics motores y vocales durante más de un año.

El diagnóstico precoz ayuda a los padres a entender que los tics que presentan sus hijos no son intencionales, que no se detienen con castigos y que estos incluso los empeoran. Para distinguir el síndrome de Tourette de otros trastornos de tics, los médicos pueden tener que evaluar a los niños periódicamente, a lo largo de un período de tiempo.

Los médicos también investigan si el niño padece trastornos que suelen acompañar a los tics, como el TDAH y el TOC.

Tratamiento

Si los síntomas son leves, tranquilizar al paciente a menudo es lo mejor, prestando la menor atención posible al tic hasta que desaparezca por sí solo. El tratamiento a menudo se puede evitar si la familia entiende el trastorno y si éste se explica y es entendido por los maestros y compañeros de escuela del niño. Se recomiendan el tratamiento farmacológico para detener los tics sólo si éstos persisten e interfieren con las actividades del niño o la propia imagen. Se utiliza la menor dosis necesaria para lograr que los tics sean tolerables, y estas dosis se van disminuyendo a medida que los tics disminuyen.

La clonidina es un fármaco que en algunas ocasiones resulta beneficioso. También puede ayudar a controlar la ansiedad y la hiperactividad, que pueden acompañar a los tics. Sin embargo, la clonidina puede causar somnolencia, lo que puede interferir con las actividades diurnas del niño. Aunque la clonidina también se utiliza para tratar la hipertensión arterial, rara vez disminuye la tensión arterial en los niños. Sin embargo, después de tomar clonidina de forma temporal, interrumpir de repente el tratamiento puede causar que aumente temporalmente la tensión arterial.

Para los tics graves, los fármacos antipsicóticos pueden ser eficaces, aunque la psicosis no sea la causa de los tics. Los fármacos eficaces incluyen la risperidona, el haloperidol, la pimozida, y la olanzapina. Los efectos secundarios (ver Antipsicóticos) incluyen inquietud, rigidez muscular, síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson (parkinsonismo) y discinesia tardía, que consiste en movimientos involuntarios lentos y repetitivos. No obstante, estos efectos secundarios no son habituales, ya que las dosis utilizadas para tratar los tics son bajas.

Los niños que tienen tics y que presentan dificultades escolares deben ser evaluados por posibles trastornos del aprendizaje y, en caso necesario, recibir apoyo. Si los rasgos obsesivos o compulsivos son molestos, puede ser útil un fármaco que inhibe de forma selectiva la recaptación de la serotonina (ISRS). El TDAH puede ser difícil de tratar debido a que los fármacos estimulantes generalmente utilizados para tratarlo pueden empeorar los tics. A veces, dosis bajas de estos fármacos permiten tratar con eficacia el TDAH sin empeorar los tics. En caso necesario se puede utilizar otro fármaco.

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