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Crup (laringotraqueobronquitis)

(Laringotraqueobronquitis)

Por John T. McBride, MD, Northeastern Ohio Universities Colleges of Medicine and Pharmacology, Rootstown;Akron Children’s Hospital

El crup (laringotraqueobronquiolitis) es la inflamación de la tráquea y la laringe, causada por una infección vírica contagiosa que provoca tos, un ruido fuerte denominado estridor, y algunas veces dificultad para respirar durante la inspiración.

  • La causa del crup es un virus.

  • Los síntomas consisten en fiebre, goteo nasal (rinorrea) y tos perruna.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas.

  • La mayoría de los niños se recuperan en su casa, pero los que requieren hospitalización reciben hidratación, oxígeno y fármacos.

Por lo general, el crup afecta a niños de entre 6 meses y 3 años de edad.

El crup tiene su origen en una infección vírica que produce una inflamación de la mucosa de las vías respiratorias, especialmente en la zona justo por debajo de la laringe. Los virus paragripales son la causa más frecuente del crup, pero puede ser causado por otros virus, como el virus respiratorio sincitial (VRS, ver Infección por virus respiratorio sincitial (RSV) y por Metapneumovirus Humano) o el virus de la gripe. El crup causado por el virus de la gripe es especialmente grave y ocurre en niños con un intervalo de edad más amplio.

Aunque el crup se produce durante todo el año, los brotes estacionales son comunes. El crup causado por el virus parainfluenza tiende a ocurrir en otoño, y el crup causado por el VRS y por el virus influenza tiende a ocurrir en invierno y primavera. La infección suele contagiarse al respirar aire con gotitas que portan el virus o bien por contacto con objetos contaminados con dichas gotitas.

La mayoría de los niños tienen un solo episodio de crup, pero unos pocos tienen episodios repetidos (lo que se denomina crup espasmódico) causados por infecciones víricas que gradualmente disminuyen en frecuencia y gravedad.

Síntomas

El crup suele empezar con los síntomas de un resfriado: goteo nasal (rinorrea), estornudos, febrícula y tos ligera. Más tarde el niño presenta ronquera y una tos frecuente, de sonido extraño, que se describe como metálica o perruna. El crup varía ampliamente en su gravedad. A veces la inflamación de las vías respiratorias causa dificultad para respirar, que es más perceptible en el momento de tomar el aire (inspiración). En un crup grave, se oye un ruido chirriante (estridor, ver Estridor) con cada inspiración. Cerca del 50% de los niños tienen fiebre. De forma característica, todos los síntomas empeoran por la noche y pueden despertar a los niños afectados. A menudo, los síntomas parecen disminuir por la mañana y de nuevo empeorar por la noche.

El empeoramiento de los síntomas suele durar de 3 a 4 días, y la tos persiste pero cambia a otra menos sonora. Este cambio es preocupante para los padres porque creen que la infección se ha desplazado hacia el tórax. Sin embargo, es la evolución habitual de la enfermedad.

Diagnóstico

  • Características de la tos

  • Radiografías del cuello

El médico reconoce el crup por sus síntomas característicos, especialmente por el sonido de la tos.

La radiografía del cuello y el tórax ayuda al médico a establecer el diagnóstico definitivo.

Pronóstico

La mayoría de los niños con crup se recuperan por completo.

Tratamiento

  • En la enfermedad leve, líquidos y aire humidificado

  • En la enfermedad grave, hospitalización, oxígeno, adrenalina y corticoides

Si un niño desarrolla un patrón respiratorio similar al del crup, los padres deben consultar con el médico, ya que los niños con crup se pueden poner muy enfermos en poco tiempo.

Los niños que estén levemente enfermos de crup pueden ser atendidos en su domicilio y suelen recuperarse en 3 o 4 días. El niño ha de estar en una posición cómoda, ingerir muchos líquidos y descansar, pues el cansancio y el llanto empeoran la enfermedad. Los humidificadores de uso doméstico (por ejemplo, vaporizadores de vapor frío) reducen la sequedad de las vías respiratorias altas y facilitan la respiración. La humedad aumenta rápidamente dejando abierta el agua caliente de la ducha para cargar la atmósfera de vapor. Sacar al niño afuera, a la ventana o a la calle, para respirar el aire frío nocturno, o a la cocina para respirar aire frío de la nevera también abre las vías respiratorias significativamente.

¿Sabías que...?

  • Respirar aire fresco del congelador ayuda a disminuir los síntomas de crup.

En niños más enfermos, el médico recomienda una dosis única de un corticoesteroide para evitar el empeoramiento de los síntomas. Los niños con crup que no remite deben ser vistos inmediatamente por el médico, que probablemente recomendará corticoesteroides y ordenará su hospitalización para someterlos a observación y cuidado.

Los niños que tienen dificultad respiratoria en aumento o continua, taquicardia, cansancio, deshidratación o coloración azulada de la piel se tratan con oxígeno y se les administran líquidos por vía intravenosa. Los médicos, por lo general, tratan a los niños afectados con epinefrina (preparación farmacéutica de adrenalina) suministrada mediante un nebulizador y corticoesteroides administrados por vía oral o mediante inyección. Estos fármacos ayudan a disminuir la inflamación del tejido de las vías respiratorias. Los niños que mejoran con estos tratamientos pueden ser enviados a casa, pero aquellos que estén muy enfermos han de permanecer hospitalizados.

El uso de antibióticos se limita a aquellos casos muy poco frecuentes en que el niño con crup también desarrolla una infección bacteriana. En muy pocos casos poco es necesario un respirador.

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