El pene y la uretra son parte del sistema urinario y reproductivo del hombre. El escroto, los testículos, los conductos deferentes, las vesículas seminales y la glándula prostática comprenden el resto del sistema reproductor masculino. Durante la excitación sexual, el pene se torna erecto, permitiendo la penetración durante la relación sexual. Una erección es el resultado de una interacción compleja de estímulos neurológicos, vasculares, hormonales y psicológicos.
No está claro si el envejecimiento en sí mismo o los trastornos asociados con el envejecimiento causan los cambios graduales que ocurren en el funcionamiento sexual del hombre. La frecuencia, duración y rigidez de las erecciones disminuyen gradualmente a medida que el hombre envejece. Los niveles de hormona sexual masculina (testosterona) tienden a disminuir, lo que reduce el impulso sexual (libido). El flujo de sangre al pene disminuye.