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Decisiones Legales

Por Oren Traub, MD, PhD, Departments of Internal Medicine and Adult Hospital Medicine, Pacific Medical Centers

Las decisiones legales pueden implicar:

Testamento vital

El testamento vital expresa, por adelantado y por escrito, las instrucciones o preferencias de una persona acerca de los tratamientos médicos futuros, sobre todo al final de la vida, por si acaso la persona resulta incapaz de tomar decisiones relativas a la asistencia sanitaria. Se detalla qué tipo de atención querría el paciente bajo diferentes circunstancias. Puede y debe incluir preferencias para la reanimación.

Poder legal permanente para asuntos médicos

Una enfermedad puede impedir que el paciente se comunique o entienda lo que le está sucediendo. Por lo tanto, todas las personas mayores de 18 años deben designar a una persona para que tenga la capacidad de tomar decisiones médicas en su nombre (que a veces se denomina tutor para la atención médica) en un documento llamado poder legal permanente para asuntos médicos. Este documento es necesario, además del testamento vital porque éste no cubre todas las situaciones posibles. Así, en determinadas situaciones, se necesita que alguien utilice su criterio para determinar los cuidados que desearía la persona incapacitada.

La autoridad legal para tomar decisiones médicas en nombre de una persona es diferente de las del documento de poderes para las decisiones financieras, que permite a una persona hacer transacciones financieras en nombre de otra.

El tutor con poder legal permanente para asuntos médicos puede tomar decisiones médicas en nombre de un paciente sólo cuando éste es incapaz de comunicarse, por ejemplo, si está inconsciente o si tiene un enfermedad que origina un estado confusional. El tutor debe ser alguien de confianza del paciente, y suele ser un familiar o un amigo cercano. Es útil ceder esta capacidad a una única persona. Si se le otorga a varias personas, éstas pueden estar en desacuerdo entre ellas con respecto a las decisiones médicas.

Cualquier paciente puede revocar el documento de voluntades anticipadas o dárselo a otra persona en cualquier momento.

El tutor está legalmente obligado a seguir las preferencias de tratamiento del paciente en la medida en que está al tanto de éstas. Por lo tanto, el paciente debe informar a su tutor de lo que les gustaría hacer en ciertas circunstancias.

Las leyes varían dependiendo del estado en lo referente a cómo se prepara el documento. En la página web de la asociación médica de cada estado pueden encontrarse recursos adicionales acerca de cómo preparar un poder legal permanente para asuntos médicos, y los aspectos que deben tenerse en consideración. Otros recursos útiles incluyen el médico de atención primaria, el abogado de la familia, o un trabajador social del hospital.

Si un paciente no ha realizado un poder legal permanente para asuntos médicos y es incapaz de comunicarse, los médicos piden a los familiares ayuda para tomar decisiones en su nombre (ver Representante para cuidados médicos).

Consentimiento informado

Antes de hacer una prueba diagnóstica invasiva o de realizar un tratamiento, los médicos deben obtener el consentimiento informado del paciente al que se le va a realizar la prueba o el tratamiento (o de la persona designada en el poder legal permanente para asuntos médicos). Para que el consentimiento sea informado, el médico deben comentar los siguientes puntos con lenguaje que el paciente pueda comprender:

  • Lo que la prueba o tratamiento implica y por qué se le recomienda

  • Los beneficios y riesgos de la prueba o del tratamiento

  • Las alternativas disponibles y cuáles son sus riesgos y beneficios

  • Los riesgos y beneficios de no realizar la prueba o el tratamiento

Si el paciente está de acuerdo para proceder con la prueba o el tratamiento, el médico le pide que firme un formulario que indica que el paciente ha recibido una información adecuada.

Los médicos no realizan una información expresa previa a los pacientes sobre la colocación de vías intravenosas habituales, la obtención de radiografías o TC, o la prescripción de fármacos rutinarios (como los antibióticos). Sin embargo, los pacientes pueden preguntar a sus médicos acerca de los efectos secundarios comunes de cualquier prueba o fármaco.