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Prótesis dentales

Por James T. Ubertalli, DMD, Assistant Clinical Professor;Private Practice, Tufts University School of Dental Medicine;Hingham, MA

Las piezas dentales pueden perderse a causa de caries, enfermedad periodontal o lesiones, o pueden extraerse cuando falla el tratamiento. La falta de piezas dentales puede causar problemas estéticos y del habla y problemas con la alineación de dichas piezas o de las mandíbulas superior e inferior. Las piezas dentales perdidas pueden permitir que las piezas cercanas restantes se muevan.

Las piezas dentales perdidas pueden ser reemplazadas con varios tipos de prótesis dentales. Dichas prótesis incluyen puentes, coronas, implantes y dentaduras postizas.

Puentes, coronas e implantes

Una pieza dental extraída puede reemplazarse con un puente o un implante. Puede colocarse una corona encima de las piezas dentales gravemente dañadas.

Un puente es una dentadura parcial fija en la que las piezas dentales a cada lado de la pieza que falta se cubren con coronas; se compone de piezas dentales postizas fusionadas y unidas posteriormente a una corona que se cementa a los dientes naturales, está unido de forma permanente y no se puede quitar. Puede utilizarse más de un puente para reemplazar los dientes que faltan.

Una corona es una funda (reconstrucción) que se adapta sobre una pieza dental. Una corona bien moldeada requiere en general dos visitas al dentista, aunque a veces pueden ser necesarias más. En la primera visita, el dentista prepara el diente, afilándolo ligeramente, toma un molde de la pieza y le coloca una corona provisional; el molde sirve para fabricar la corona permanente en un laboratorio de prótesis dentales. En la siguiente visita se sustituye la corona provisional por la permanente, que se cementa sobre el diente ya preparado.

Por lo general, las coronas están hechas de oro, porcelana o ambos materiales. Puede utilizarse un revestimiento de porcelana para disimular el color del metal. También pueden ser solo de porcelana, pero esta es más dura y abrasiva que el esmalte dental y puede desgastar el diente opuesto. Además, las coronas hechas por completo de porcelana u otro material similar son algo más propensas a romperse que las metálicas.

Los implantes se pueden utilizar para reemplazar los dientes que faltan. Si no hay suficiente hueso sano en la mandíbula, pueden hacerse injertos óseos para crear una base adecuada para los implantes, que son artefactos metálicos insertados en los huesos maxilares. El metal es una aleación especial a la que se pueden adherir las células óseas. Después de un periodo de tiempo, generalmente de entre 2 y 6 meses, el implante se solidifica en el hueso, al que se le ajusta una espiga. Posteriormente se coloca una pieza dental artificial (corona) a la espiga, y la pieza dental resultante puede masticar con la misma fuerza que las demás. Actualmente, los implantes son considerados más deseables porque no sufren caries y ofrecen una solución fija comparados con los puentes extraíbles. Debe mantenerse el área alrededor del implante muy limpia para prevenir la infección.

Coronas, puentes e implantes

Dentadura postiza

Las dentaduras postizas completas o parciales son útiles para las personas que han perdido todas las piezas dentales o casi todas. Las dentaduras completas se pueden quitar, y las utilizan personas sin piezas dentales propias; las dentaduras parciales también se pueden quitar y son utilizadas por personas que necesitan reemplazar varias piezas dentales pero que no pueden hacerse puentes o implantes o no pueden permitírselos.

Los dentistas construyen con cuidado las prótesis para que ajusten bien y tengan un aspecto natural. Por lo general, la construcción de prótesis dentales toma varios meses y consiste en una secuencia de pasos cuidadosamente planificados. Las personas que llevan dentadura postiza han de acudir a la consulta del dentista por lo menos una vez al año: la forma de la boca y de los huesos de la mandíbula puede cambiar con el tiempo o al perder o ganar peso, en cuyo caso las dentaduras postizas pueden tener que ser reparadas o reemplazadas.

Las dentaduras postizas pueden mejorar la apariencia y el habla, pero están lejos de ser una solución perfecta. No restablecen totalmente la sensación de los dientes naturales y restauran menos de 20% de la capacidad de masticar proporcionada por estos; también pueden causar molestias e interferir en el gusto, y a algunas personas les da vergüenza llevarlas.

Las dentaduras postizas deben mantenerse limpias; deben quitarse de la boca después de cada comida y limpiarse con dentífrico o bicarbonato de sodio, usando un cepillo dental o un cepillo para prótesis. Además, debe limpiarse la boca para eliminar los restos de comida. Las dentaduras artificiales deben sacarse de la boca por la noche antes de acostarse, limpiarse con cuidado y dejarse en un lugar seguro. Guardar las prótesis dentales en remojo en una solución limpiadora durante la noche puede ser beneficioso, pero no es necesario si se limpian bien con un cepillo dental.

Problemas con las dentaduras postizas

En ocasiones, las encías debajo de las dentaduras postizas se enrojecen e inflaman, y presentan un aspecto aterciopelado (estomatitis por dentadura postiza). La inflamación no suele causar dolor. Las personas con infecciones causadas por la levadura Candida pueden tener dentaduras mal ajustadas y que se mueven en exceso y mala higiene bucal; además, el uso de las prótesis 24 horas al día predispone, con mayor frecuencia, a sufrir un riesgo más elevado de inflamación. Los afectados por una proliferación excesiva de levadura presentan manchas de apariencia algodonosa o llagas ulcerosas en las encías, que a menudo pueden tratarse fácilmente con medicamentos.

Sea reajustada o nueva, una dentadura postiza bien hecha casi siempre mejora la situación. Debería mejorarse también la higiene oral y la limpieza de la dentadura postiza; en periodos prolongados, las dentaduras deben mantenerse fuera de la boca, y pueden usarse enjuagues bucales antimicóticos y soluciones específicas para dejar la dentadura en remojo toda la noche. Algunos líquidos antifúngicos también se pueden aplicar directamente a las encías, y se pueden utilizar pastillas para chupar antifúngicas.

Prótesis dentales y cirugía

Por lo general, todas las prótesis dentales extraíbles se retiran antes de la anestesia general o la cirugía de garganta para evitar que se rompan, o bien que se ingieran o se inhalen. Durante un procedimiento quirúrgico, las prótesis dentales se conservan en agua para evitar cambios de forma. A veces, sin embargo, los anestesiólogos prefieren que las prótesis se dejen en su sitio para que ellos puedan introducir más fácilmente un tubo de vía aérea. Dejar las prótesis dentales en su sitio durante un procedimiento quirúrgico también mantiene la forma normal de la cara, de modo que la máscara de anestesia se ajusta mejor y previene que las encías, en zonas sin piezas dentales, resulten heridas por los dientes naturales.

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