El color, la textura y los pliegues de la piel ayudan a distinguir a las personas como individuos. Cualquier aspecto que interfiera en la función de la piel o provoque cambios en el aspecto puede tener consecuencias importantes para la salud física y mental. Los dermatólogos son los médicos que diagnostican y tratan los trastornos de la piel.
Muchos problemas que aparecen en la piel están limitados a la piel. Sin embargo, en ocasiones, la piel brinda claves sobre un trastorno que afecta a todo el cuerpo. En consecuencia, los médicos con frecuencia deben considerar muchas enfermedades posibles cuando se evalúan problemas cutáneos. Posiblemente, necesiten solicitar análisis de sangre u otros análisis de laboratorio para buscar una enfermedad interna en personas que concurren a ellos con un problema cutáneo.