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Carcinoma basocelular

Por Gregory L. Wells, MD, Dartmouth Medical School and Dartmouth-Hitchcock Medical Center

El carcinoma basocelular (también llamado basalioma o carcinoma de células basales) es un cáncer que se origina en las células de la capa superior de la piel (epidermis).

  • Por lo general, aparece en la piel una protuberancia pequeña y brillante que crece lentamente.

  • Las protuberancias se rompen y forman una costra y, a veces, sangran o se aplanan, como una cicatriz.

  • Aunque este cáncer a menudo se puede identificar a simple vista, se suele realizar una biopsia.

  • El cáncer generalmente se extirpa pero, con frecuencia se aplican fármacos antineoplásicos (o quimioterápicos) a la piel, o ocasionalmente se aplica radioterapia o farmacoterapia.

Las células basales están en la capa inferior de la epidermis (la capa exterior de la piel). Aunque el carcinoma basocelular puede no originarse en estas células, la enfermedad lleva su nombre porque las células cancerosas se asemejan a las basales. El carcinoma basocelular es el tipo de cáncer más frecuente. Solo en los Estados Unidos, más de 2,8 millones de personas desarrollan este tipo de cáncer cada año. Es más común entre personas de piel clara con antecedentes de exposición solar y es muy poco frecuente entre personas de piel oscura. El carcinoma de células basales suele desarrollarse en las superficies de la piel que están expuestas a la luz solar, normalmente en la cabeza o en el cuello.

Inicialmente, los tumores suelen ser crecimientos pequeños, brillantes, duros, de un color casi transparente a rosado (nódulos) con vasos sanguíneos visiblemente dilatados (telangiectasias). Los tumores crecen muy lentamente, a veces tanto que no se percibe su crecimiento. Sin embargo, la velocidad de crecimiento varía mucho de un tumor a otro. En algunos casos pueden crecer hasta un 1 cm en un año.

Los carcinomas basocelulares pueden variar considerablemente de aspecto. Algunos son protuberancias elevadas que se abren y forman costras en el centro. Otros son manchas claras o rojas planas con cierto parecido a las cicatrices. En ocasiones el borde del cáncer se engruesa y adquiere una tonalidad blanca perlada. También puede sangrar, formar costras y curarse, lo que lleva al paciente a pensar equivocadamente que se trata de una úlcera en vez de un cáncer.

Los carcinomas basocelulares no suelen extenderse (metastatizar) hacia otras partes distantes del cuerpo. En cambio, invaden y destruyen lentamente los tejidos circundantes. Cuando los carcinomas basocelulares crecen cerca de los ojos, las orejas, la boca, el hueso o el cerebro, las consecuencias de la invasión pueden ser graves y llevar hasta la muerte. Pero para la mayoría de casos, los tumores se limitan a crecer lentamente dentro de la piel.

Diagnóstico

El médico suele reconocer el carcinoma basocelular a simple vista, pero el procedimiento estándar para confirmar el diagnóstico es realizar una biopsia (ver Biopsia).

Prevención

Dado que la causa fundamental del carcinoma de células basales es la exposición al sol, se puede tratar de prevenir evitándolo y usando ropa protectora y filtros solares. Además, cualquier cambio en la piel que persista durante más de unas semanas debe ser evaluado por un médico.

Tratamiento

El cáncer se puede extirpar en la consulta raspándolo, quemándolo con una aguja eléctrica (curetaje y electrodesecación) o reseccionándolo, y se puede destruir con el uso de frío extremo (criocirugía). También se pueden aplicar determinados antineoplásicos (quimioterápicos) en la piel. En ocasiones, cuando los carcinomas de células basales son grandes, reaparecen o se producen en ciertas zonas, como las circundantes a la nariz y a los ojos, se recurre a la técnica denominada cirugía micrográfica de Mohs. A veces, también se usan la radioterapia o la terapia fotodinámica (ver Uso de láser para tratar problemas cutáneos).

En los casos en los que el cáncer ha hecho metástasis o se ha diseminado a los tejidos cercanos y que no son candidatos para la cirugía o la radioterapia, se puede suministrar vismodegib por vía oral.

El tratamiento es casi siempre eficaz y el carcinoma de basocelular rara vez resulta mortal. Sin embargo, casi el 25% de las personas con un historial de carcinoma basocelular desarrolla un nuevo cáncer de este tipo en un periodo de 5 años desde el primero. Por lo tanto, cualquier persona con un tumor de este tipo debe someterse a exámenes de piel una vez al año.

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