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Introducción a la hipersensibilidad y los trastornos cutáneos inflamatorios

Por Peter C. Schalock, MD, Instructor in Dermatology;Assistant in Dermatology, Harvard Medical School;Massachusetts General Hospital

Los trastornos de hipersensibilidad y los trastornos cutáneos inflamatorios son causados por reacciones del sistema inmunitario que afectan a la piel.

El sistema inmunitario desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de los tejidos de todo el cuerpo. El sistema inmunitario reacciona a los invasores, tales como microorganismos, sustancias extrañas o células cancerosas, y desencadena la inflamación para atacar a los invasores. Por lo general, la reacción del sistema inmunitario protege al cuerpo y contribuye a la curación. Sin embargo, en ocasiones, una reacción del sistema inmunológico se dirige erróneamente a los tejidos sanos, con lo que les provoca una inflamación intensa y los daña.

La piel puede verse involucrada en distintas reacciones del sistema inmunitario, y muchas de éstas causan erupciones. La palabra "erupción" hace referencia a los cambios en el color de la piel (como enrojecimiento), y/o en la textura (tales como protuberancias o hinchazón). Muchas erupciones provocan prurito, tales como las que suelen aparecer después de una reacción alérgica (hipersensibilidad); otras, en cambio, causan dolor, y otras no provocan ningún síntoma. Cuando aparece una reacción de tipo inmunitario, suele deberse a sustancias que se han tocado o comido pero, por lo general, no se sabe por qué el sistema inmunitario reacciona y produce una erupción.

Determinadas erupciones se producen con mayor frecuencia en los niños (véase Erupciones en los niños), mientras que otras casi siempre se dan en adultos.

El diagnóstico de la mayoría de las erupciones provocadas por una hipersensibilidad se realiza en función del aspecto de la erupción. Con frecuencia no puede determinarse la causa de una erupción mediante análisis de sangre, y en general no suelen hacerse pruebas de ningún tipo. Sin embargo, con las erupciones persistentes, sobre todo las que no responden al tratamiento, puede llevarse a cabo una biopsia cutánea, en la que se extirpa quirúrgicamente un pequeño fragmento de piel para examinarlo al microscopio. Además, si se cree que la causa puede ser una dermatitis de contacto, pueden realizarse pruebas cutáneas.

El sistema inmunitario desempeña un papel importante en muchos otros trastornos de la piel, entre los que se incluyen la dermatitis, las reacciones a la luz solar (reacciones de fotosensibilidad), y los trastornos de formación de ampollas, que se tratan en otro apartado del manual.