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Foliculitis y abscesos cutáneos

Por A. Damian Dhar, MD, JD

Las foliculitis y los abscesos cutáneos son bolsas llenas de pus en la piel como resultado de una infección bacteriana. Pueden ser superficiales o profundos, y afectar solo a los folículos pilosos o a estructuras más profundas en el interior de la piel.

La foliculitis es una clase de absceso en la piel que afecta el folículo piloso. Los abscesos pueden aparecer tanto en la superficie cutánea como dentro de las estructuras más profundas de la piel, y no siempre afectan un folículo piloso. La mayoría de los abscesos son causados por la bacteria Staphylococcus aureus (ver Infecciones por Staphylococcus aureus) y tienen la apariencia de bolsas con material purulento en la superficie de la piel. Recientemente, la causa más frecuente ha pasado a ser una cepa de Staphylococcus resistente a los antibióticos que antes eran efectivos. Esta cepa se llama Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM). A veces las bacterias penetran en la piel a través de un folículo piloso, un pequeño rasguño o un pinchazo, aunque a menudo no hay un punto de entrada evidente. Las personas que viven hacinadas, cuya higiene es insuficiente, tienen enfermedades crónicas de la piel o cuyos conductos nasales contienen Staphylococcus son más propensas a presentar episodios de foliculitis o de abscesos cutáneos. Un sistema inmunitario debilitado, la obesidad, la edad avanzada y posiblemente también la diabetes son los factores de riesgo más comunes. Algunas personas pueden tener episodios repetidos de infección por razones desconocidas.

Los médicos pueden tratar de eliminar el estafilococo (Staphylococcus) en los pacientes con tendencia a tener infecciones repetidas indicándoles el lavado de todo el cuerpo con un jabón antibacteriano, la aplicación de una pomada antibiótica en la nariz y la toma de antibióticos por vía oral.

Foliculitis

La foliculitis es la infección de un folículo piloso. Parece un grano diminuto de color blanco en la base de un pelo. Puede tratarse de un solo folículo infectado o de muchos. Todo folículo infectado duele ligeramente, pero la persona afectada, por lo demás, no se siente enferma.

Algunas personas sufren foliculitis después de haber estado expuestas al agua mal clorada de un baño caliente o de un hidromasaje. Esta afección, algunas veces denominada foliculitis del baño caliente o dermatitis del baño caliente, es causada por la bacteria Pseudomonas aeruginosa. Se manifiesta a partir de las 6 horas y hasta los 5 días después de la exposición. Las zonas de piel cubiertas por el bañador, como el tronco y las nalgas, son los sitios más frecuentes de infección. Algunas personas padecen foliculitis leve en zonas sometidas a humedad y fricción, como debajo de los equipos deportivos o en las nalgas.

El cabello infectado cae o se retira fácilmente, pero tienden a aparecer nuevos granos.

Algunas veces los pelos duros de la zona de la barba se rizan y vuelven a entrar en la piel (pelos encarnados) después del afeitado, produciendo una leve irritación e inflamación. Sin embargo, no hay una verdadera infección. Este tipo de foliculitis se llama seudofoliculitis de la barba (ver Pelos encarnados en la barba).

La foliculitis se trata con limpiadores antibacterianos o antibióticos que se aplican directamente a la piel (por vía tópica). Si se trata de áreas extensas de foliculitis pueden requerirse antibióticos tomados por vía oral. La foliculitis de baño caliente desaparece en una semana sin ningún tratamiento. Sin embargo, es precisa una adecuada cloración del agua del hidromasaje o jacuzzi para prevenir las repeticiones y proteger a otros de la infección. La foliculitis producida por pelos encarnados se trata con numerosos métodos de eficacia variable. Para problemas graves, repetidos, los médicos pueden hacer un cultivo de la bacteria (se envía una muestra del pus al laboratorio y se coloca en un medio de cultivo que permite crecer a los microorganismos). El resultado del cultivo se emplea para orientar la elección del antibiótico. La persona puede tener que dejar de afeitarse temporalmente.

Abscesos cutáneos

Los abscesos cutáneos son bolsas de infección calientes y dolorosas, debajo de la superficie cutánea, que pueden aparecer en cualquier superficie del cuerpo; pueden medir entre uno y varios centímetros de diámetro. Los forúnculos (diviesos) son abscesos hipersensibles, más pequeños, más superficiales, que por definición afectan a un folículo piloso y al tejido circundante. Aparecen con frecuencia en el cuello, los senos, la cara y las nalgas. Resultan incómodos y pueden ser dolorosos cuando están estrechamente unidos a las estructuras subyacentes (por ejemplo la nariz, la oreja o los dedos). Los ántrax son forúnculos múltiples que están interconectados entre sí por debajo de la piel. Si no se tratan, los abscesos a menudo maduran y se rompen, liberando un líquido de color blanco cremoso o rosado; las bacterias pueden propagarse desde el absceso para infectar el tejido circundante y los ganglios linfáticos. La persona afectada puede tener fiebre y sentir malestar general.

El absceso cutáneo puede desaparecer con la aplicación de compresas tibias; también puede ser tratado por un médico, abriéndolo y drenando el pus. Después de drenar el absceso, el médico se asegura de haber eliminado todo el pus utilizando un instrumento para abrir las bolsas más pequeñas que hayan aparecido en la cavidad del absceso y lavándola con una solución salina estéril. Algunas veces, el absceso drenado se cubre con una gasa, que se retira al cabo de 1 o 2 días. Si el absceso ha sido drenado completamente, por lo general no es necesario administrar antibióticos. Sin embargo, si la persona está inmunodeprimida, la infección se ha extendido a la piel cercana (celulitis, ver Celulitis), están presentes varios abscesos o el absceso está localizado en la parte media o superior de la cara, se administran antibióticos que eliminan los estafilococos, tales como dicloxacilina y cefalexina. Si los médicos sospechan que la causa es el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) se administran antibióticos que eliminan el microorganismo, como la asociación trimetoprim-sulfametoxazol, clindamicina o doxiciclina.

Las personas con abscesos cutáneos repetidos pueden lavarse la piel con un jabón líquido que contenga antisépticos especiales, o tomar antibióticos por vía oral durante 1 o 2 meses.

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