Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Trastorno delirante

Por S. Charles Schulz, MD, Professor Emeritus;Psychiatrist, University of Minnesota Medical School;Prairie Care Medical Group

El trastorno delirante está caracterizado por la presencia de una o más creencias falsas que persisten durante al menos 1 mes.

  • Las falsas creencias pueden ser cosas comunes que podrían ocurrir (como ser engañado por el cónyuge) o cosas improbables (como que a una persona le extirpen órganos internos sin dejar cicatriz).

  • Este trastorno puede desarrollarse en personas con trastorno paranoide de la personalidad.

  • Los médicos basan el diagnóstico fundamentalmente en la historia personal, una vez han descartado otras posibles causas.

  • Las personas generalmente permanecen funcionales y mantienen su actividad laboral.

  • La existencia de una buena relación entre médico y paciente es esencial para el tratamiento.

El trastorno delirante suele comenzar en personas de mediana edad o de edad avanzada, y es menos común que la esquizofrenia.

Las ideas delirantes pueden referirse a situaciones que podrían llegar a darse en la vida real, como ser perseguido, envenenado, infectado, amado en secreto o engañado por el cónyuge o el amante. O pueden comportar situaciones cuya ocurrencia es muy poco probable, como que a la persona le extirpen órganos internos sin dejar cicatriz. La diferencia entre un delirio y una falsa creencia es que la persona sigue creyendo en el delirio a pesar de que todas las pruebas lo contradigan claramente.

Existen distintos subtipos de trastorno delirante:

  • Erotomaníaco: la persona afectada cree que otra persona está enamorada de ella. Suele ser habitual que la persona intente contactar con el objeto de la idea delirante a través de llamadas telefónicas, cartas o incluso vigilándole y acechándole. Las conductas derivadas de la idea delirante pueden llegar a entrar en conflicto con la ley.

  • Delirio de grandeza: las personas afectadas están convencidas de tener un talento extraordinario o de haber realizado algún descubrimiento importante.

  • Celos: las personas afectadas están convencidas de que su cónyuge o su amante les es infiel. Esta creencia se basa en inferencias erróneas que se apoyan en indicios poco fiables. En tales circunstancias, puede existir un riesgo real de agresión física.

  • Persecutorio: las personas afectadas creen que están siendo objeto de una conspiración, que son espiadas, calumniadas o acosadas. La persona realiza intentos repetidos de obtener justicia por lo que cree le corresponde, apelando a tribunales y a otras instituciones gubernamentales. En raras ocasiones, pueden llegar a recurrir a la violencia como represalia ante la persecución imaginada.

  • Somático: las personas afectadas tienen preocupaciones referentes a funciones o atributos corporales, como la existencia imaginada de una deformidad física o de un olor. La idea delirante también puede tomar la forma de una enfermedad imaginaria, como una infección parasitaria.

Síntomas

El trastorno delirante puede desarrollarse en personas con un trastorno paranoide de la personalidad preexistente. Cuando se inicia en los comienzos de la edad adulta, las personas con trastorno paranoide de la personalidad presentan una absoluta desconfianza y suspicacia hacia los demás y sus motivaciones.

Los primeros síntomas de un trastorno delirante pueden incluir:

  • Sentirse explotado

  • Estar preocupado por la fidelidad o la lealtad de los amigos

  • Interpretar significados amenazantes en observaciones o acontecimientos benignos

  • Guardar rencor durante mucho tiempo

  • Responder rápidamente a lo que se interpreta como un desaire

El comportamiento no resulta extraño o anormal de una manera obvia. Las personas con trastorno delirante tienden a funcionar relativamente bien, excepto cuando sus delirios causan problemas. Por ejemplo, pueden tener problemas en la relación matrimonial si se encuentran falsamente convencidos de que su pareja les está siendo infiel.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

Tras descartar otras enfermedades específicas que pueden provocar delirios (como el abuso de sustancias), el médico establece el diagnóstico principalmente a partir del historial médico y los síntomas. El médico también debe valorar el nivel de peligrosidad, particularmente la probabilidad de que la persona actúe en función de sus ideas delirantes.

Pronóstico

El trastorno delirante no conduce por lo general a una discapacidad grave. Sin embargo, la persona puede verse cada vez más implicada en su propio delirio.

La mayoría de las personas continúan trabajando.

Tratamiento

  • Establecer una buena relación médico-paciente

  • En algunos casos, fármacos antipsicóticos

El tratamiento puede ser difícil debido a que algunas personas creen firmemente su delirio y se niegan a buscar ayuda. Una buena relación médico-paciente es beneficiosa. Una vez que se establece una relación, los médicos pueden alentar a las personas que son resistentes a ser tratadas para participar en el tratamiento.

Se puede requerir hospitalización si el médico estima que la persona es peligrosa.

No se utilizan por lo general fármacos antipsicóticos, pero a veces son eficaces en la supresión de los síntomas.

Un objetivo de tratamiento a largo plazo es el de desviar el foco de atención que la persona tiene en la idea delirante hacia un área más constructiva y gratificante, aunque esta meta suele ser difícil de conseguir.