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Cambios en la personalidad y el comportamiento

Por Caroline Carney , MD, MSc, Chief Executive Officer;Chief Medical Officer, Cetan Health Consultants LLC, Indianapolis, IN;MDwise, Inc., Indianapolis, IN

Las personas sanas difieren significativamente en la personalidad global, en el estado de ánimo y en el comportamiento. Cada persona también varía día a día, dependiendo de las circunstancias. Sin embargo, un gran cambio repentino, en la personalidad y/o en la conducta, en particular si no está relacionado con ningún acontecimiento obvio (como iniciar un tratamiento farmacológico o la pérdida de un ser querido), a menudo indica un problema.

Los cambios en la personalidad y el comportamiento en general se pueden clasificar como uno de los siguientes:

  • Confusión mental o delirio

  • Delirios

  • Discurso o comportamiento desorganizados

  • Alucinaciones

  • Estado de ánimo extremo (como la depresión)

Estas categorías no son trastornos. Solo es una forma en la que los médicos organizan diferentes tipos de pensamiento, discurso y conducta anormales.

La persona afectada puede presentar más de un tipo de cambio. Por ejemplo, los sujetos con confusión debido a la enfermedad de Alzheimer a veces se deprimen, y las personas con delirio pueden tener un lenguaje desorganizado o alucinaciones.

Confusión y delirio (ver Delirio) se refiere a una alteración de la consciencia. Es decir, la persona es menos consciente de su entorno y, dependiendo de la causa, puede estar excesivamente agitada y beligerante o somnolienta y perezosa. En algunos casos se alterna entre encontrarse menos alerta y estar en una situación de alerta excesiva. Su pensamiento aparece nublado y lento o inadecuado. Tienen problemas para concentrarse en preguntas simples y son lentos para responder. Al hablar pueden arrastrar las palabras. A menudo, la persona afectada no sabe qué día es, y puede no ser capaz de decir dónde se encuentra. Algunos no pueden dar su nombre.

Los delirios son creencias falsas fijas que las personas tienen a pesar de la evidencia en contra de esas creencias. Algunos delirios se basan en una interpretación errónea de las percepciones y experiencia reales. Por ejemplo, la persona con delirios puede sentirse perseguida, pensando que alguien le sigue en la calle o que un accidente común es un sabotaje intencionado. En otros casos, se piensa que las letras de las canciones o los artículos de prensa contienen mensajes que se refieren concretamente a ellos. Algunas creencias parecen más plausibles y pueden ser difíciles de identificar como delirios, ya que podrían producirse o se han producido en la vida real. Por ejemplo, en algún caso un sujeto puede ser seguido por un investigador o su trabajo ha sido saboteado por sus compañeros. En estos casos, la creencia puede ser interpretada como un delirio por la gran convicción de la persona afectada a pesar de las evidencias en su contra. Otros delirios son más fáciles de identificar. Por ejemplo, en los delirios religiosos o grandiosos, la persona puede creer que es Jesucristo o el presidente del país. Algunas ideas delirantes son bastante extrañas. Por ejemplo, el sujeto puede pensar que sus órganos han sido sustituidos por piezas mecánicas o que su cabeza contiene una radio que recibe mensajes del gobierno.

El discurso desorganizado se refiere a que las palabras no contienen las conexiones lógicas esperadas entre los pensamientos o entre preguntas y respuestas. Por ejemplo, la persona afectada puede saltar de un tema a otro sin haber terminado un pensamiento. Los temas pueden estar ligeramente relacionados o ser totalmente inconexos. En otros casos, se responde a preguntas sencillas con respuestas largas y farragosas, llenas de detalles irrelevantes. Las respuestas pueden ser ilógicas o completamente incoherentes. No se considera un lenguaje desorganizado cuando las equivocaciones son ocasionales o cuando la persona es evasiva, grosera o sarcástica de forma intencionada.

El comportamiento desorganizado se refiere a hacer cosas bastante inusuales (como desnudarse o masturbarse en público o gritar y maldecir sin razón aparente) o ser incapaz de comportarse con normalidad. Las personas afectadas por un comportamiento desorganizado suelen tener problemas para realizar las actividades diarias normales (como mantener una buena higiene personal o conseguir alimentos).

Las alucinaciones se refiere a oír, ver, oler, saborear o sentir cosas que no están allí. Es decir, se perciben cosas, aparentemente a través de los sentidos, que no son causadas por un estímulo externo. Puede involucrar a cualquier órgano de los sentidos. Las alucinaciones más comunes incluyen escuchar cosas (alucinaciones auditivas), normalmente voces. Las voces a menudo hacen comentarios despectivos acerca de la persona que las escucha o le ordenan que haga algo. No todas las alucinaciones están producidas por un trastorno mental. Algunos tipos de alucinaciones es más probable que estén causadas por un trastorno neurológico. Por ejemplo, antes de que ocurra un ataque epiléptico, el paciente puede oler algo cuando no existe realmente ese olor (alucinación olfativa).

Los estados de ánimo extremos incluyen arrebatos de ira, periodos de euforia extrema (manía) o depresión profunda y, por el contrario, la ausencia o disminución constante de emociones (parecen no responder o apáticos).

Causas

Aunque la gente en ocasiones asume que los cambios en la personalidad, el pensamiento o la conducta se deben a un trastorno mental, hay muchas posibles causas. En definitiva, todas las causas implican al cerebro, pero es útil dividirlas en cuatro categorías:

  • Los trastornos mentales

  • Efectos farmacológicos (incluyendo la intoxicación por fármacos, la abstinencia y los efectos secundarios de los medicamentos)

  • Enfermedades que afectan principalmente al cerebro

  • Trastornos sistémicos (que afectan a todo el cuerpo) que también afectan el cerebro

De todas ellas, los fármacos constituyen la causa más común en general, seguidos de los trastornos mentales.

Las sustancias pueden afectar a la personalidad o al comportamiento cuando causan:

  • Intoxicación: particularmente alcohol (cuando se consume durante mucho tiempo), anfetaminas, cocaína, alucinógenos (como el LSD) y fenciclidina (PCP)

  • Abstinencia: alcohol, barbitúricos y benzodiazepinas

  • Efectos secundarios (ver Efectividad y seguridad de un fármaco): aquellos fármacos que afectan a la función cerebral (incluyendo anticonvulsivos, antidepresivos, antipsicóticos, sedantes y estimulantes), fármacos con efectos anticolinérgicos (como los antihistamínicos, ver Anticolinérgicos: ¿Qué son los efectos anticolinérgicos?), analgésicos opiáceos y corticoesteroides

En raras ocasiones, ciertos antibióticos y medicamentos utilizados para tratar la hipertensión arterial ocasionan cambios en la personalidad y en la conducta.

Los trastornos mentales incluyen:

  • Trastorno bipolar

  • Depresión

  • Esquizofrenia

  • Estrés postraumático

Las enfermedades que afectan principalmente al cerebro incluyen:

  • Enfermedad de Alzheimer

  • Infecciones cerebrales como la meningitis, la encefalitis, y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que afecta al cerebro (encefalopatía asociada al VIH)

  • Tumores cerebrales

  • Traumatismos craneoencefálicos, como la conmoción cerebral y el síndrome posconmocional (ver Conmoción cerebral)

  • Esclerosis múltiple

  • Enfermedad de Parkinson

  • Trastornos convulsivos

  • Accidente cerebrovascular

Los trastornos sistémicos que también afectan al cerebro incluyen:

  • Insuficiencia renal

  • Insuficiencia hepática

  • Niveles bajos de azúcar en sangre (hipoglucemia)

  • Lupus eritematoso sistémico

  • Trastornos del tiroides: glándula tiroidea poco activa (hipotiroidismo) o hiperactiva (hipertiroidismo)

Con menor frecuencia, la enfermedad de Lyme, la sarcoidosis, la sífilis o un déficit vitamínico provocan cambios en la personalidad y en el comportamiento.

Evaluación

Durante la valoración inicial, el médico trata de determinar si los síntomas se deben a un trastorno mental o físico.

La siguiente información puede ser útil para saber cuando es necesaria la evaluación de un médico y saber qué esperar durante ésta.

Signos de alarma

En los casos de personas con cambios en la personalidad o el comportamiento, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

  • Síntomas de aparición brusca

  • Intentos autolíticos y amenazas o intentos de lesionar a otras personas

  • Confusión mental o delirio

  • Fiebre

  • Cefalea

  • Síntomas que sugieren una disfunción del cerebro, tales como dificultad para caminar, mantener el equilibrio o para hablar, o problemas de visión

  • Traumatismo craneoencefálico reciente (en las últimas semanas)

Cuándo acudir al médico

Las personas con signos de alarma deben ser llevadas al hospital de inmediato. Si la persona es violenta o beligerante puede ser necesario avisar a la policía.

Cuando se está en tratamiento con fármacos para la diabetes, se debe realizar una punción en el dedo para comprobar el nivel de azúcar en sangre. Para ello se pincha el dedo para obtener una pequeña muestra de sangre. Si no se puede hacer esta prueba o si el nivel de azúcar en sangre es bajo, se debe trasladar de inmediato al hospital a la persona afectada.

Cuando no hay signos de alarma debe verse a un médico en un día o dos si el cambio de personalidad o comportamiento es reciente. Si el cambio se produjo gradualmente a lo largo de un periodo de tiempo, se debe ver a un médico tan pronto como sea práctico, aunque un retraso de alrededor de una semana no es perjudicial.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. Luego realiza una exploración física, incluyendo una evaluación neurológica. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa de los cambios y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas y características de los cambios de personalidad y del comportamiento).

El médico pregunta cuándo comenzaron los síntomas. Muchos trastornos mentales comienzan en la adolescencia o alrededor de los 20 años. Si un trastorno mental comienza durante la etapa media de la vida, o más tarde, sobre todo si no hay un desencadenante obvio (como la pérdida de un ser querido), es más probable que la causa sea un trastorno físico. Un trastorno físico también es más probable que sea la causa cuando los síntomas mentales cambian significativamente durante la etapa media de la vida o más tarde en personas con un trastorno mental crónico. Si los cambios empezaron recientemente y de repente en personas de cualquier edad, el médico pregunta acerca de los trastornos que pueden haber desencadenado esos cambios. Por ejemplo, pregunta si el paciente acaba de iniciar o ha dejado de tomar un fármaco prescrito o alguna sustancia.

También pregunta por otros síntomas que puedan sugerir una causa, como:

  • Palpitaciones: posiblemente una glándula tiroidea hiperactiva o el uso o la retirada de un fármaco

  • Temblores: enfermedad de Parkinson o la abstinencia de un medicamento u otra sustancia

  • Dificultad para caminar o hablar: esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, accidente cerebrovascular o intoxicación por opiáceos o un sedante

  • Dolor de cabeza: infección cerebral, tumor cerebral o sangrado en el cerebro (hemorragia)

  • Entumecimiento u hormigueo: accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple o déficit vitamínico

También se pregunta al paciente si ha sido previamente diagnosticado y tratado por un trastorno mental o convulsiones. Si la respuesta es afirmativa, el médico pregunta si ha dejado de tomar sus medicamentos o ha disminuido la dosis. Sin embargo, dado que las personas con trastornos mentales también pueden desarrollar enfermedades físicas, el médico no asume de forma directa que cualquier nuevo comportamiento anormal esté producido por el trastorno mental.

Durante la exploración el médico busca signos de trastornos físicos, sobre todo:

  • Fiebre (que podría estar en relación con una infección, abstinencia de alcohol o el uso de anfetaminas o cocaína a dosis altas)

  • Aumento de la frecuencia cardíaca

  • Confusión mental o delirio

  • Anomalías durante el examen neurológico

La confusión y el delirio es más probable que sean el resultado de un trastorno físico. Las personas con trastornos mentales en raras ocasiones presentan confusión o delirio. Sin embargo, muchos trastornos físicos que causan cambios en el comportamiento no causan confusión o delirio, pero a menudo causan otros síntomas que pueden parecer un trastorno mental.

El médico flexiona el cuello del paciente hacia adelante. Si es difícil o doloroso hacerlo, la causa podría ser una meningitis. También realiza una exploración en busca de edemas en las piernas y el abdomen, lo que podría ser debido a una insuficiencia renal o hepática. Si la piel o las escleróticas (la parte blanca de los ojos) adquieren una coloración amarilla, la causa podría ser una insuficiencia hepática.

Algunas causas y características de los cambios de personalidad y del comportamiento

Causa

Características comunes*

Pruebas

Trastornos mentales

Esquizofrenia

Por lo general, los síntomas se desarrollan lentamente, con un pensamiento ligeramente desorganizado y dificultad para realizar las rutinas diarias

Síntomas tardíos:

  • Delirios y/o alucinaciones

  • A menudo desinterés y carencia de emociones

  • Pensamiento y comportamientos cada vez más desorganizados

  • Dificultad para mantener relaciones y para conservar el empleo

Exploración por un médico

Trastorno bipolar

Síntomas episódicos que duran de unas pocas semanas a algunos meses y que incluyen manía, depresión o ambas

Episodios de manía:

  • Euforia o irritabilidad

  • Grandiosidad

  • Locuacidad

  • Pensamientos acelerados, fuga de ideas (saltar de una idea a otra)

  • A veces alucinaciones o delirios de persecución

Episodios de depresión:

  • Lentitud

  • Tristeza, desesperación y estado de ánimo pesimista

  • Pérdida de interés por los placeres habituales

  • Falta de energía

  • Dificultad para dormir

  • Pensamientos de muerte o suicidio

Exploración por un médico

Depresión

Episodios de depresión similares a los descritos anteriormente en el trastorno bipolar, pero que duran más

Exploración por un médico

Fármacos o sustancias

El uso de una sustancia, en particular

  • Alcohol

  • Anfetaminas

  • Cocaína

  • Alucinógenos

  • Fenciclidina

Agitación y, a veces pánico o agresividad

A veces, alucinaciones

Con el consumo a largo plazo de alcohol:

  • A veces, problemas de equilibrio

  • Espasmos oculares

  • Forma anormal de caminar

Con el uso a largo plazo de anfetaminas:

  • A veces paranoia

Con el uso excesivo a corto plazo de anfetaminas o cocaína:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca

  • A veces, fiebre

Por lo general, en personas que se sabe que utilizan el fármaco

Exploración por un médico

A veces, análisis de sangre o de orina para detectar la sustancia

A veces EEG

Abstinencia de una sustancia, especialmente

  • Alcohol

  • Barbitúricos

  • Benzodiazepinas

De forma característica confusión y delirio importantes

Sacudidas (temblores), dolor de cabeza, sudoración, fiebre y una frecuencia cardíaca rápida o palpitaciones

A veces, convulsiones, alucinaciones y trastornos del sueño

Por lo general, en personas que se sabe que utilizan el fármaco

Exploración por un médico

Efectos secundarios

Variables, dependiendo del fármaco

Fármacos con efectos anticolinérgicos:

  • Estreñimiento

  • Visión borrosa

  • Mareo leve

  • Dificultad para comenzar y detener la micción

  • Sequedad de boca

Por lo general, en personas que se sabe que utilizan el fármaco

Exploración por un médico

A veces se interrumpe el fármaco para ver si desaparece el síntoma

Trastornos cerebrales

Enfermedad de Alzheimer

Síntomas que progresan lentamente

Pérdida de la memoria a corto plazo, dificultad para encontrar las palabras adecuadas y falta de juicio

Dificultad con las actividades diarias (como controlar sus gastos o encontrar el camino a casa en su barrio)

Por lo general, en personas mayores de 60 años

Exploración por un médico

A menudo, TC, RMN o PET del cerebro

Pruebas detalladas de función mental, que constan de una serie de preguntas y tareas sencillas (pruebas neuropsicológicas)

Infecciones cerebrales como

  • Encefalitis

  • Encefalitis herpética

  • Meningitis

Cefalea

Por lo general, confusión y fiebre

Dolor y/o rigidez cuando el médico flexiona el cuello hacia adelante (más común en personas con meningitis)

En la encefalitis por herpes simple, alucinaciones consistentes en la percepción de olores desagradables y, a veces, convulsiones

Punción lumbar

A menudo, TC o RMN del cerebro

Cultivo de muestras de sangre, orina y material obtenido de la garganta

EEG

Traumatismos craneoencefálicos (como el síndrome posconmocional)

Olvidos y dolores de cabeza

Inestabilidad emocional en las semanas después de un traumatismo craneoencefálico importante

TC o RMN del cerebro

Pruebas de inteligencia (coeficiente intelectual) y pruebas que determinan la capacidad de realizar funciones ejecutivas, como la capacidad de planificar y resolver problemas (pruebas neurocognitivas)

Tumores cerebrales o sangrado (hemorragia) en el cerebro

En los tumores cerebrales, un dolor de cabeza que se desarrolla gradualmente y suele empeorar durante la noche o temprano en la mañana o cuando el sujeto se acuesta

En la hemorragia, un dolor de cabeza que comienza repentinamente (llamada cefalea en trueno)

A menudo, confusión y somnolencia

A veces convulsiones

TC o RMN del cerebro

Esclerosis múltiple

Debilidad y/o entumecimiento intermitente en diferentes partes del cuerpo

A veces pérdida parcial de la visión o visión doble

En ocasiones los síntomas se agravan con el calor (como un baño tibio o un clima caliente)

RMN del encéfalo y de la médula espinal

A veces, una punción lumbar

Estudios de conducción nerviosa (que miden la rapidez con la que los nervios transmiten las señales) y electromiografía (prueba en la que se estimulan los músculos y se registra su actividad eléctrica)

Enfermedad de Parkinson

Temblor en las manos y los dedos mientras se está en reposo

Rigidez y dificultad para moverse y mantener el equilibrio

Discurso lento y expresiones faciales limitadas

Exploración por un médico

Trastornos convulsivos (típicamente, crisis parciales complejas, ver Crisis parciales)

Episodios de comportamiento anormal

Por lo general, confusión y mirada fija

A veces, masticación involuntaria, chasquido de los labios y movimientos de las extremidades sin un propósito específico

Normalmente no hay pérdida de la consciencia ni convulsiones

A veces alucinaciones de olores y sabores

RMN del encéfalo

EEG

Accidente cerebrovascular

Síntomas de aparición brusca

Por lo general, debilidad o parálisis en un lado del cuerpo e inestabilidad al caminar

TC o RMN del cerebro

Trastornos sistémicos (que afectan a todo el cuerpo)

Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre)

Debilidad, sudoración y confusión

Casi siempre en personas en tratamiento con medicamentos para la diabetes

Pruebas para medir el nivel de azúcar en sangre (glucosa)

Insuficiencia renal

Hinchazón de las piernas, pérdida del apetito y náuseas

Debilidad que normalmente se desarrolla a lo largo varias semanas

Análisis de sangre y orina para evaluar cómo están funcionando los riñones

Insuficiencia hepática

Color amarillo (ictericia) de la piel y/o de las escleróticas (la porción del globo ocular que normalmente es blanca)

Por lo general, edemas en las piernas y/o abdomen

Una erupción de pequeños puntos de color púrpura rojizo (petequias)

Por lo general, en personas que ya se sabe que tienen un trastorno del hígado

Análisis de sangre para evaluar cómo está funcionando el hígado (pruebas de función hepática)

Lupus eritematoso sistémico

Normalmente, articulaciones hinchadas y dolorosas

A menudo, una erupción, especialmente en la cara o en áreas expuestas a la luz solar

A veces dolor de cabeza

Análisis de sangre para comprobar si hay ciertos anticuerpos

Trastornos del tiroides, incluyendo

  • Hipertiroidismo (glándula tiroidea hiperactiva)

  • Hipotiroidismo (glándula tiroidea poco activa)

Típicamente en el hipertiroidismo: Palpitaciones, sudoración excesiva, dificultad para tolerar el calor, aumento del apetito, pérdida de peso, temblores y, a veces, ojos saltones

Típicamente, en el hipotiroidismo: Fatiga, estreñimiento, dificultad para tolerar el frío, disminución del apetito, aumento de peso, habla lenta, inactividad, hinchazón de la cara, párpados caídos, piel gruesa y seca, y pérdida del pelo de las cejas

Análisis de sangre para evaluar el funcionamiento de la glándula tiroidea

Déficits vitamínicos, como el déficit de tiamina o vitamina B12

Desorientación, deterioro de la memoria e irritabilidad

Sensaciones anormales en manos y pies

Pueden aparecer otros síntomas en función del déficit vitamínico

Análisis de sangre para medir los niveles de vitaminas

*Las características incluyen síntomas y los resultados del examen realizado por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

Estos trastornos suelen comenzar desde la adolescencia hasta la tercera década. El paciente suele estar alerta y no presenta confusión ni delirios. Los resultados de la exploración (incluyendo el examen neurológico) son normales.

CT = tomografía computarizada; EEG = electroencefalografía; CI = coeficiente intelectual; RMN = resonancia magnética nuclear; PET = tomografía por emisión de positrones.

Pruebas complementarias

Por lo general, se coloca un sensor en el dedo del paciente para medir el nivel de oxígeno en sangre (lo que se denomina pulsioximetría). También se determinan los niveles de azúcar en sangre (glucosa) y los niveles en sangre de cualquier anticonvulsivo que se esté tomando.

Para la mayoría de las personas en los que se sabe que sufren un trastorno mental, no es necesario realizar más pruebas complementarias si los únicos síntomas consisten en un empeoramiento de sus síntomas típicos, si están despiertos y alerta, y si los resultados de la exploración son normales. Para el resto de los casos, generalmente se realizan pruebas complementarias adicionales.

  • Análisis de sangre para medir los niveles de alcohol

  • Análisis de orina para verificar si hay drogas

  • Análisis de sangre para comprobar si hay una infección por VIH

Algunos médicos hacen rutinariamente análisis de sangre para medir los electrólitos y para evaluar la función renal.

Se realizan otras pruebas en función de los síntomas y los resultados de la exploración (ver Algunas causas y características de los cambios de personalidad y del comportamiento). Estos incluyen:

  • Tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN) del cerebro: si los síntomas del trastorno mental son recientes o si se tienen delirio, dolor de cabeza, un traumatismo craneoencefálico, o cualquier anomalía detectada durante el examen neurológico

  • Punción lumbar: si se tienen síntomas de meningitis o si los resultados de la TC son normales en personas con fiebre, dolor de cabeza o delirio

  • Análisis de sangre para evaluar la función del tiroides: si la persona está en tratamiento con litio, tiene síntomas de un trastorno del tiroides, o es mayor de 40 años y presenta cambios de la personalidad o de conducta que acaban de comenzar (en particular en mujeres y en personas con antecedentes familiares de trastornos del tiroides)

  • Radiografía de tórax, análisis y cultivo de orina, hemograma completo y hemocultivos: si se tiene fiebre

  • Análisis de sangre para evaluar la función hepática: si se tienen síntomas de un trastorno del hígado o antecedentes de abuso de alcohol o drogas, o si no se dispone de esta información

Tratamiento

Cuando es posible, se tratan los trastornos subyacentes. Cualquiera que sea la causa, aquellas personas que constituyen un peligro para ellas mismas o para otras necesitan ser hospitalizadas y tratadas tanto si quieren como si no. En muchos Estados (de EE.UU.) se requiere que estas decisiones sean tomadas por una persona designada específicamente para que decida sobre la atención sanitaria en personas con enfermedades mentales (ver Representante para cuidados médicos). Si dicha persona no ha nombrado a un tutor, el médico puede ponerse en contacto con los familiares, o el juzgado puede designar a un tutor de emergencia. Las personas que no son peligrosas para ellas mismas u otras pueden negarse a la evaluación y al tratamiento, a pesar de las dificultades que su negativa podría crear para ellas mismas y su familia.

Conceptos clave

  • No todos los cambios de la personalidad y de la conducta se deben a trastornos mentales.

  • Otras causas incluyen sustancias (incluyendo la abstinencia y los efectos secundarios), trastornos cerebrales y trastornos sistémicos que afectan al cerebro.

  • Son especialmente preocupantes las personas con confusión o delirio, fiebre, dolor de cabeza, síntomas que sugieren una disfunción cerebral, o un traumatismo craneoencefálico reciente, y aquellas que quieran dañarse a sí mismas o a otras personas.

  • Por lo general, se realizan análisis de sangre para medir los niveles de oxígeno, azúcar (glucosa) y algunos fármacos (como los anticonvulsivos) que se puedan estar tomando. Además se pueden hacer otras pruebas en función de los síntomas y los resultados de la exploración clínica.

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