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Formación de las células sanguíneas (glóbulos sanguíneos)

Por Alan E. Lichtin, MD, Associate Professor;Staff Hematologist-Oncologist, Cleveland Clinic Lerner College of Medicine;Cleveland Clinic

Los glóbulos rojos (eritrocitos), la mayor parte de los glóbulos blancos (leucocitos) y las plaquetas se producen en la médula ósea, que es el tejido blanco graso que se encuentra en las cavidades de los huesos. Dos tipos de glóbulos blancos, las células T y las células B (los linfocitos T y los linfocitos B), también se producen en los ganglios linfáticos y en el bazo, y las células T se producen y maduran en una glándula llamada timo.

Dentro de la médula ósea, todas las células sanguíneas (glóbulos sanguíneos) se originan a partir de un mismo tipo de célula no especializada denominada célula madre (o célula progenitora). Cuando la célula progenitora o célula madre se divide, inicialmente da origen a glóbulos rojos inmaduros, a glóbulos blancos inmaduros o a células productoras de plaquetas. Las células inmaduras se dividen, continúan madurando y se convierten finalmente en glóbulos rojos (eritrocitos), glóbulos blancos (leucocitos) o plaquetas (trombocitos) maduros.

La velocidad con que se producen las células sanguíneas se controla en función de las necesidades del organismo. Las células sanguíneas normales duran un tiempo limitado (que puede ir desde unas pocas horas hasta unos pocos días para los glóbulos blancos, hasta 10 días para las plaquetas y hasta 120 días para los glóbulos rojos) y deben ser reemplazadas constantemente. Ciertos trastornos pueden desencadenar una producción adicional de células sanguíneas. Cuando el contenido de oxígeno en los tejidos del organismo es bajo o cuando el número de glóbulos rojos (eritrocitos) disminuye, los riñones producen y liberan eritropoyetina, una hormona que estimula a la médula ósea para producir más glóbulos rojos. En respuesta a las infecciones, la médula ósea produce y libera más glóbulos blancos (leucocitos). También tiene la capacidad de producir y liberar más plaquetas como respuesta a un sangrado.