Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Musculatura

Por Alexandra Villa-Forte, MD, MPH, Cleveland Clinic

Hay tres tipos de músculos:

  • Esquelético

  • Liso

  • Cardíaco (del corazón)

Dos de ellos, el esquelético y el liso, forman parte del sistema musculoesquelético.

El músculo esquelético es el que suele identificarse propiamente como músculo: el que puede contraerse para mover las distintas partes del cuerpo. Los músculos esqueléticos están constituidos por haces de fibras contráctiles que están organizadas siguiendo un patrón regular, de tal manera que cuando se observan al microscopio parecen rayas (por este motivo también se les denomina músculos estriados). Los músculos esqueléticos varían en su velocidad de contracción. Estos músculos, que son los que se encargan de la postura y del movimiento, están unidos a los huesos y dispuestos en grupos opuestos entre sí alrededor de las articulaciones. Por ejemplo, los músculos que doblan el codo (bíceps) están en una disposición opuesta a los músculos que lo estiran (tríceps). Estos movimientos opuestos se equilibran. El equilibrio suaviza los movimientos, lo cual contribuye a evitar daños en el sistema musculoesquelético. Los músculos esqueléticos están controlados por el cerebro y se consideran músculos voluntarios, ya que la persona los mueve mediante un control consciente. El tamaño y la fuerza de los músculos se mantienen o aumentan con el ejercicio regular. Además, la hormona del crecimiento y la testosterona contribuyen al crecimiento de los músculos en la infancia y a mantener su tamaño en la edad adulta.

Sistema musculoesquelético

Los músculos lisos controlan ciertas funciones del organismo que no pueden controlarse conscientemente. El músculo liso rodea muchas arterias y se contrae para regular el flujo sanguíneo. Rodea los intestinos y se contrae para mover los alimentos y las heces a lo largo del tracto digestivo. El músculo liso también está controlado por el cerebro pero no de forma voluntaria. Los desencadenantes de la contracción o relajación del músculo liso están bajo el control de las necesidades del organismo, por lo que a los músculos lisos se les considera músculos involuntarios, que actúan sin que la persona los controle de forma consciente.

El músculo cardíaco genera el corazón y no pertenece al sistema musculoesquelético. Al igual que el músculo esquelético, el músculo cardíaco tiene un patrón regular de fibras que parecen también rayas cuando se observan al microscopio. Sin embargo, el músculo cardíaco se contrae y se relaja rítmicamente sin el control consciente de la persona.

Recursos en este artículo